viernes, 20 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 08



En busca de la espontaneidad

El reto era captar cualquier explosión espontánea, aunque no siempre lo conseguía. "Era imposible que me repitieran las primeras miradas que observé, muy difícil".

- Rineke Dijkstra -

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La música provoca...

La música provoca las mismas emociones en todo el mundo, según un estudio

El Instituto de Neurología Max Planck prueba que los miembros de una aislada etnia africana reaccionan a las música igual que los occidentales

Los sentimientos expresados musicalmente se entienden igual en todo el mundo y la música logra superar sin mayores dificultades las barreras entre las culturas, según un estudio del Instituto Max Planck de Neurología de Leipzig (Alemania). Un grupo de trabajo dirigido por Max Fritz demostró que incluso etnias que nunca han tenido contacto con la música occidental, como los mafa de Camerún, reconocen en ella las emociones básicas que expresa.

Los mafa, a su vez, producen música que era totalmente desconocida para personas provenientes de la cultura occidental y que participaron en el experimento. El grupo de Fritz realizó dos experimentos de los que sacó sus conclusiones acerca de la capacidad de los seres humanos de reconocer la alegría, la pena o el miedo que se expresa piezas musicales pertenecientes a una cultura completamente ajena.

En el primero, se tocaron piezas breves para piano -compuestas siguiendo los principios de la música europea- ante un grupo de mafas y otro de control formado por oyentes occidentales. Tras cada una de las piezas los mafas debían relacionarlas con reproducciones de expresiones faciales de las que ya se ha mostrado que tienen una interpretación universal.

El ritmo marca la alegría

"Este primer experimento nos mostró ya que los mafa podían reconocer con éxito las tres emociones expresadas en la música occidental", explicó Fritz. La música con un ritmo rápido, según Fritz, tiende a ser identificada con la alegría mientras que para la tristeza o el miedo el ritmo es menos decisivo que la tonalidad.

En el segundo experimento se investigó si las sensaciones agradables o desagradables se transmiten de manera similar a través de la música mafa o de la música occidental. "Ya se sabía que las consonancias en los países occidentales son percibidas como más agradables que las disonancias", dijo Fritz. A partir de ello, el grupo de científicos quiso determinar si esto era igual entre los mafa.

Los mafas mostraron también una clara preferencia por las consonancias pero la diferencia entre la percepción de la disonancia y la consonancia no es tan marcada como entre los occidentales. "Cuando a un oyente mafa le gusta una pieza musical, suele gustarle también una versión disonante de la misma, aunque menos", explicó Fritz.

- El País -

martes, 17 de noviembre de 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 07



Siempre en verano

Las fotos, como esta tomada en el Sefton Park de Liverpool, en el Reino Unido, siempre se hicieron en verano. Rineke eligió esta estación porque en ella explotan todos los cuerpos.

- Rineke Dijkstra -

domingo, 15 de noviembre de 2009

Desmontando tópicos sobre...


Desmontando tópicos sobre los frikis

“Hola, me llamo Roberto y me gustan los cómic, el manga, el anime y ese tipo de cosas”. ¿A quién no le ha sucedido que, tras pronunciar una frase similar a esta, sea objetivo de una o varias miradas que van desde la pura incomodidad al altivo desprecio, pasando por la lástima piadosa?

Es el estigma del friki. Algo que por desgracia nos acompaña aquí y en cualquier parte del mundo (no hay más que ver series como The Big Bang Theory o Densha Otoko para ver ejemplos del tratamiento que reciben los frikis en USA o Japón). Los frikis son gente rara, inadaptada y de la que es mejor mantenerse alejada, esta es una máxima aceptada por la gran mayoría del público, lo cual ha degenerado en chistes fáciles que rivalizan con las creencias de que los catalanes son unos agarrados, los andaluces unos vagos, los vascos unos brutos y chorradas similares.

Pues bien, yo soy friki, y me encanta que me digan “pero que friki que eres” o cosas por el estilo. Lo que no soporto es que me metan en un saco marcado con un estereotipo que, en la mayoría de los casos, no se cumple. Es una leyenda urbana. Claro, se me puede echar en cara que no puedo realizar esta afirmación porque no conozco a todos los frikis del país, pero es que la gente que desdeña a los frikis, tampoco.

Desde aquí me he propuesto a intentar desmontar algunos de los más afianzados mitos anclados a la piel del friki. Esos que se presuponen incluso antes de conocer a la persona en si, esos que no dependen para nada de una afición o gustos concretos, sino de un carácter forjado por otras experiencias. A ver si estáis de acuerdo conmigo.



Los frikis no tienen novia y son vírgenes

Falso. Hay frikis (más de lo que uno cree) que tienen novia y que dejamos la virginidad en el pasado. Aunque a algunas mentes les cueste aceptarlo, hay parejas frikis e incluso hay frikis cuya pareja no lo es en absoluto. Uno, al enamorarse, lo hace de la persona que quiere, no de su afición, la cual es cierto que viene en “el paquete” pero es algo que ocurre, y atención, en todas las parejas del mundo. El día que vea un estudio serio diciendo que los cómics o el manga generan un miedo atroz a las mujeres que impide conocerlas o que dejemos de gustarles, entonces empezaré a creer esta supuesta verdad.

Los frikis no tienen amigos, y si los tienen, son frikis

Falso. Esta tiene relación directa con la anterior. No voy a negar que uno está más a gusto hablando de un tema (en este caso los cómics y similares) con gente que comparte su afición por el mismo tema, pero todo el mundo sabe, o debería saber, que el mundo no gira alrededor de sus gustos y que hay más cosas de las que hablar, nos guste más o menos. Como antes, no se ha demostrado que los cómics produzcan tal nivel de timidez que impida a una persona ser mínimamente sociable.

Los frikis son gordos, con gafas y con la cara llena de granos

Falso. Y para justificarme sólo diré dos cosas, que la genética produce una abrumadora variedad de facciones y complexiones en el género humano, y que en toda mi vida no he visto a friki alguno con la cara llena de granos, salvo en parodias en el cine y otros medios. Ah, el acné es una etapa por la que pasa el 90% del género masculino, el uso de gafas a estas alturas es algo que ni se debería mencionar y la obesidad la produce la ingesta masiva de alimentos, no el visionado masivo de anime.

Los frikis no practican ningún deporte

Falso. Aquí creo que debo justificar de alguna manera a los que creen en esta supuesta verdad, y es que creo que esta afirmación deriva de otra que asegura que los frikis odiamos el fútbol. Bueno, visto que vivir en España, te “obliga” a que guste el fútbol, hay que aclarar una cosa: hay gente que no soportamos el fútbol. Y no es que nos parezca un deporte aburrido, sino que no soportamos el circo montado alrededor de este deporte.

Muchos frikis practican (o practicábamos) algún tipo de actividad deportiva, incluido el fútbol, pero como le ocurre a mucha gente, en el momento que otras obligaciones irrumpen en nuestras vidas, nos vemos obligados a sacrificar nuestro tiempo en otros quehaceres. El deporte suele ser el primero en desaparecer de nuestras vidas.

Los frikis no saben vestirse

Falso. De nuevo, cuando vea un estudio que asegure científicamente que la lectura de cómic y/o manga provoca alteraciones en el sentido de la moda, entonces hablamos. Si uno está cómodo con la ropa que lleva, qué más se puede pedir.

Los frikis quieren dominar el mundo

Verdad a medias. Hay algo común a casi todos los frikis. Son gente culta, que le gusta estar informados y que ansían aumentar sus conocimientos siempre que pueden. Aparte son gente solidaria que ve las injusticias a kilómetros de distancia. Los frikis, por el mencionado amor a estar informados, saben que este planeta está podrido tanto física como mentalmente (si se me permite el símil humano) y muchos tienen la firme creencia de que, si ellos pudieran dominar el mundo, las cosas irían mejor para todos. Hombre, alguno habrá que ceda a sus instintos megalómanos y deseé destruir un país o dos, pero para eso está el autocontrol.

Hasta aquí es donde he podido llegar en la recopilación de los tópicos más afianzados sobre los frikis. De seguro que habrá alguno que se me ha escapado (en ese caso, comentadlo sin dudar ni un segundo), pero creo que la esencia de lo que quería denunciar ha quedado clara. Una persona es como es por si misma y sus experiencias personales, ninguna afición condiciona el modo de vida de alguien de una forma autoritaria, cerrándose al resto del mundo, a no ser que es alguien sufra de una predisposición (por la razón que sea) a aislarse de lo que le rodea.

Los tópicos son algo que debería quedar a un nivel anecdótico, sin trascender tanto que lleve a alguien a tener ideas equivocadas de otros. Hay que verlo de esta manera, los tópicos sobre las personas es la manera más rápida de formular prejuicios, esos mismos prejuicios que llevan a algunos a odiar a sus semejantes y causarles la mayor de las soledades, esa que los mismos tópicos aseguran que sufren los frikis.

- www.zonafandom.com -

sábado, 14 de noviembre de 2009

viernes, 13 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 06



Dos años de trabajo

La fotógrafa anduvo dos años tranquilamente con sus objetivos por diferentes partes de todo el mundo buscando secretos y enigmas ocultos tras sus miradas. Paseaba por los parques, como el Amoy Botanical Garden de Xiamen, en China, donde tomó esta imagen, e invitaba a posar a quien veía hacer un gesto con el que se identificaba.

- Rineke Dijkstra -

jueves, 12 de noviembre de 2009

Antes prohibían Trainspotting...



"Antes prohibían 'Trainspotting' y ahora es lectura obligada en clase"

No es fácil labrarse una sólida carrera de escritor cuando tu primera novela se convierte en obra de referencia para una generación. Y menos cuando ésta es la llamada Generación E (de éxtasis). Trainspotting, escrito por Irvine Welsh en 1993, fue más que un bombazo editorial. Fue el retrato de una juventud hija de la clase trabajadora pero mucho más interesada en pasárselo bien que en trabajar. Y también fue la demostración de que a esa generación le quedaba algo de su malgastado tiempo para leer. Vendió más de un millón de ejemplares sólo en Reino Unido, se tradujo a más de 30 idiomas y sigue siendo hoy -¿quién hará estos estudios?- el libro más robado de la historia en las librerías británicas.

Pero el tiempo pasa. "Voy a ser igual que vosotros", decía un Renton redimido al final de la película, dirigida por Danny Boyle en 1996, que acabó de convertir Trainspotting en un fenómeno. "El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos".

Welsh, igual que su personaje, acabó eligiendo la vida. Hoy tiene 50 años y una mujer -la segunda- de 28. Vive en invierno en Miami y en verano en Dublín. Es rico, bebe té verde y monta a caballo. Ha escrito otros nueve libros y ha dirigido su primer largometraje, Good arrows, que se estrenó en enero en la televisión inglesa. Dejó la heroína. Ya no acepta invitaciones para pinchar en Ibiza y ha rechazado diversas ofertas de participar en reality shows de famosos venidos a menos. Eso sí, mantiene su abono de temporada para ver a los Hibs, su equipo de siempre, y cuando puede se corre una juerga con sus viejos amigos de Edimburgo. Hoy, para redondear la paradoja, Trainspotting se lee en institutos y universidades británicas. "Es gracioso", dice Welsh. "Antes les prohibían leerlo y ahora les obligan". Welsh (Edimburgo, 1957) lleva un par de días en Gijón y ya luce una camiseta del Sporting. Acaba de publicar en su país una nueva novela, Crime. Pero lo que llega a las librerías estos días en España es su libro de relatos de 2007 Si te gustó la escuela, te encantará el trabajo (Anagrama). El primer libro de relatos que escribe después de The acid house. Anoche ofreció una lectura de fragmentos de Crime en el marco del V Festival de Spoken Word Palabra y Música, que se celebra este fin de semana simultáneamente en Gijón y en Sevilla, ciudad en la que ofrecerá esa misma lectura esta noche.

Cuando se acaban de cumplir 15 años de la publicación de Trainspotting, Welsh asegura que está trabajando en una precuela de aquel primer libro. "Es irónico", reconoce. "Un hombre de 50 años revisando un material escrito por un tipo de 28 años sobre alguien de 21". Welsh, evidentemente, no es el mismo. A principios de los noventa, Irvine Welsh era un joven más de un Edimburgo con las calles llenas de desempleados y de heroína. Nacido en Leith, un duro barrio portuario, de un padre que trabajaba en el puerto y una madre camarera, dejó la escuela a los 16 años y entró de aprendiz en una tienda de reparación de televisores. Atraído por la escena punk, una noche de 1978, borracho, se metió en un autobús a Londres y estuvo allí viviendo en squats y tocando en bandas con nombres como El Piojo Público. A su regreso a Edimburgo acabó enganchado a la heroína durante dos años y medio. "Es algo de lo que me arrepiento, fue una época dura para mí y para los que me rodeaban", recuerda. "Estaba pasando un duelo. Acababa de morir mi padre, y salía de un fracaso amoroso. Quería liberarme, y acabé metido en la heroína. Pero supongo que logré que aquella experiencia funcionara para mí en un modo positivo".

Preguntado sobre cuál de los rasgos de su identidad le marca más, sigue pensando lo mismo: "La clase". "La británica es una sociedad muy movida por las clases", explica. "Y crecer en una ciudad como Edimburgo, muy dividida entre lo muy rico y lo muy pobre, tiene un gran impacto en uno"."La británica es una sociedad muy movida por las clases"

- El País -

miércoles, 11 de noviembre de 2009

martes, 10 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 05



Miradas tristes

Los ojos de todos aquellos que están a punto de decir adiós a su niñez, como este grupo retratado en Vondelpark (Ámsterdam), despiden una tristeza nítida. Una pena inconsciente que añora el refugio de la infancia y teme con incertidumbre su nuevo lugar en el mundo.

- Rineke Dijkstra -

lunes, 9 de noviembre de 2009

Darth Vader tiene...



Darth Vader tiene cáncer de próstata

David Prowse, que encarnó al mítico padre de Luke Skywalker en 'La Guerra de las Galaxias' se declara decidido a vencer la enfermedad

El villano más popular de la historia del cine padece cáncer de próstata. El actor David Prowse, elegido para encarnar al siniestro Darth Vader en la trilogía original de La Guerra de las Galaxias ha revelado que, si bien posee la enfermedad, está decidido a vencerla y, hasta ahora, está siendo tratado con éxito.

Prowse ha hecho pública su dolencia sin ningún tipo de aspaviento durante un programa matinal en la televisión británica. El actor, esperando poder recaudar fondos para el Hospital Royal Marsden, ha explicado que mantiene relación con este centro porque se está sometiendo a un tratamiento contra el cáncer de próstata.

"Me han dado mi última terapia esta misma mañana", ha revelado Prowse, de 73 años, añadiendo que lleva dos meses sometiéndose a tratamiento de radioterapia. Sin embargo, según sus propias palabras, su estado tras el tratamiento es "fantástico".

"Todo hombre que sobrepase los 50 años debería realizarse el test", ha recomendado Prowse, destacando en todo momento la importancia de que una enfermedad como esta sea detectada lo antes posible.

De villano a hombre semáforo

Si algo fue determinante para que David Prowse formara parte del rodaje de la trilogía original de La Guerra de las Galaxias fueron sus casi dos metros de altura, que le sirvieron para enfundarse en el traje negro y la máscara más populares de la historia del cine en la primera película, estrenada en 1977.

Posteriormente, en los ochenta, resucitó a su personaje en las dos secuelas, El Imperio contraataca y El retorno del Jedi. Tras aquellos éxitos, Prowse se metió en el papel de lo que en Reino Unido llaman el Green Cross Code Man, una suerte de personaje televisivo que enseñaba a los niños a cruzar las calles mirando a ambos lados en campañas de televisión.

- El País -

domingo, 8 de noviembre de 2009

Seres civilizados...

No soy lo que se llama un «ser civilizado», profesor. No quiero nada con la sociedad por razones poderosas para mi. De ahí que no respete sus leyes.
– Capitán Nemo (20.000 leguas de viaje submarino, 1958)-

sábado, 7 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 04



Vegetación como fondo

Toda la serie, como esta imagen tomada en el Retiro de Madrid, tiene el mismo escenario: la vegetación, que se convierte en un auténtico oasis en mitad del caos de las grandes ciudades.

- Rineke Dijkstra -

viernes, 6 de noviembre de 2009

Batalla campal en...


Batalla campal en Barcelona tras el desalojo de los encerrados en la UB

Decenas de heridos y contusionados en los enfrentamientos con los Mossos

La violencia se adueñó este miércoles de las calles del centro de Barcelona a propósito (o con la excusa de) la oposición al proceso de Bolonia (homologación de títulos universitarios en Europa). El desalojo de 50 estudiantes que llevaban cuatro meses encerrados en el rectorado de la Universidad de Barcelona - auspiciado por el rector, Dídac Ramírez - degeneró en una oleada de disturbios que se saldaron con decenas de heridos y detenidos. El choque frontal entre manifestantes y mossos comenzó a primera hora de la mañana y alcanzó su apogeo de noche, durante una carga policial contundente e indiscriminada en Via Laietana.



Los incidentes de la mañana habían encendido los ánimos. La manifestación de la tarde, de hecho, se convocó más para protestar por la "represión policial" que por el desalojo. Unas 2.500 personas, según la Guardia Urbana - 5.000, según los organizadores - acudieron a la marcha en la plaza de Universitat bajo el lema "La letra con sangre entra". No fue una manifestación exclusiva de universitarios contrarios al proceso de Bolnia; se apuntaron personas de toda clase de movimientos sociales, además de okupas, activistas antisistema y redskins.

Los jóvenes buscaban guerra y la encontraron. Desfilaron hacia las Ramblas a paso ligero y con la cara tapada. En Canaletes, junto a la plaza Catalunya se produjo el primer choque: los manifestantes pretendían pisar la plaza de Sant Jaume, sede de la Generalitat y el Ayuntamiento, y toparon con una eficaz barrera de antidisturbios. Repelido el primer ataque, los jóvenes enfilaron hacia la Via Laietana en medio de una presencia policial apabullante. Un helicóptero sobrevoló durante toda la noche el cielo de Barcelona.



Pero ni siquiera el despliegue de medios logró evitar los incidentes. En la plaza dels Àngels, que da acceso a la sede del Gobierno catalán y del Ayuntamiento, la barrera de antidisturbios no resistió ni dos minutos la presión de los antisistema, que usaron banderas y palos para intimidar a los mossos. Éstos cargaron sin contemplaciones, los manifestantes se dispersaron hacia las callejuelas de la ciudad vieja y comenzó un espectáculo de persecuciones, golpes indiscriminados y, sobre todo, descontrol.

La tensión fue insoportable para algunos policías y manifestantes. Los Mossos, en tensión por los sucesos de la mañana y superados por los acontecimientos, no lograban reagrupar sus fuerzas y se veían obligados a dar caza a los protestantes en pequeños grupos. Un caso ilustra el nerviosismo: un anciano que esperaba a ser atendido por una ambulancia lanzó un insulto contra los antidisturbios que iban en una furgoneta. Éstos dieron marcha atrás, abandonaron el vehículo a toda prisa y agredieron con las porras al hombre.



No fue el único exceso de la noche. Una familia de inmigrantes (padre, madre y tres niños pequeños) se encontraban cerca del lugar de los hechos y fueron golpeados por la policía por pedirles que dejasen de golpear a un estudiante. Hubo 56 heridos: 32 agentes y 24 manifestantes. Según los Mossos, sólo se detuvo a una persona.

Aunque menos violenta, la mañana también fue movida. El día anterior, el rector de la UB pidió a los Mossos el desalojo de los encerrados al entender que los alumnos habían "traspasado la línea roja, que pasa por la no violencia", en alusión a la reciente agresión a un alumno y a una trabajadora de la universidad. El Gobierno catalán y el consejero de Universidades, Josep Huguet, mostraron ayer su apoyo a la decisión de Ramírez.



A mediodía, los estudiantes contrarios al proceso de Bolonia regresaron a la UB para protestar y arrojaron objetos a los Mossos, que volvieron a cargar de forma contundente y les barrieron de los alrededores de la sede central de la UB. Desde allí, los jóvenes se dirigieron a la sede del Departamento de Universidades, ubicado en el paseo de Gràcia. Allí hubo un nuevo round del particular combate con la policía. El resultado: seis personas detenidas por atentado a la autoridad y desórdenes públicos. Cinco mossos acabaron contusionados, lo mismo que decenas de alumnos. También hubo desperfectos en el mobiliario urbano.

Olmos: "No sé qué ha fallado, espero que no vuelva a pasar"

La jornada de ayer fue dura para el director general de la policía, Rafael Olmos. Tras los graves disturbios ocurridos en la Via Laietana, Olmos decidió acudir al lugar de los hechos para dar explicaciones. El problema es que, a medianoche, todavía no sabía demasiado bien qué había pasado. "¿Qué ha fallado? No lo sé, dejen que lo analice", dijo el director entre los insultos de una docena de personas.



Olmos llegó en su coche al centro de Barcelona, básicamente, para pedir disculpas a los periodistas, que recibieron parte de los garrotazos de la policía. Algunos de ellos acabaron heridos ayer (por la mañana y por la noche), lo que valió la reprimenda a la policía del Colegio de Periodistas de Cataluña. "No estoy dispuesto a que vuelva a pasar lo de hoy. Asumo todas las responsabilidades y revisaremos los procesos para que los periodistas puedan trabajar de la mejor manera posible", resaltó.

A juicio de Olmos, la "situación lamentable" de anoche se produjo "durante los 25 segundos" después de que se dispersara a los manifestantes, aunque lo cierto es que la situación de caos y la sensación de que los policías andaban desbordados se alargó durante, al menos, dos horas. El dispositivo especial preparado por los Mossos para la noche tenía como objetivo evitar incidentes. El director dijo que los agentes "cumplieron las directrices".

- El Pais -

jueves, 5 de noviembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 03



Con gesto firme

El gesto firme de Gloria fascinó a Dijkstra en el parque de la Ciudadela, en Barcelona. Fue la primera foto que realizó para esta serie.

- Rineke Dijkstra -

martes, 3 de noviembre de 2009

Las 16 reglas...


Las 16 reglas para triunfar de Bob Parsons

Bob Parsons es el CEO y fundador de The Go Daddy Group, Inc, una empresa dedicada al registro de dominios, alojamiento y otros servicios relacionados. Según cuenta, creó esta empresa después de pasar por varias experiencias anteriores más o menos frustrantes y gratificantes, que resume en sus famosas 16 reglas:

1. Sal y quédate fuera de tu zona de confort.
2. Nunca te rindas.
3. Cuando estás a punto de abandonar, estás más cerca de lo que crees.
4. Respecto a lo que sea que te preocupa, no sólo acepta lo peor que pudiera pasar, sino que además procura cuantificar qué podría ser lo peor.
5. Céntrate en lo que quieres que suceda.
6. Tómate las cosas día a día.
7. Muévete siempre hacia adelante.
8. Decide rápido.
9. Mide todo aquello que tenga importancia.
10. Todo lo que no se gestiona, se deteriorará.
11. Presta atención a tus competidores, pero presta más atención a lo que tú estás haciendo.
12. Nunca dejes que nadie te mandonee.
13. No esperes que la vida sea justa.
14. Resuelve tus propios problemas.
15. No te tomes a ti mismo demasiado en serio.
16. Siempre hay una razón para sonreír: Encuéntrala.

- pymesyautonomos.com -

lunes, 2 de noviembre de 2009

domingo, 1 de noviembre de 2009

Retrato de una metamorfosis... 02



Entre la seguridad y el miedo

El 20% de los niños españoles se siente solo y el 40% ve la televisión en su habitación. La cámara de Rineke encontró en el Vondelpark de Ámsterdam la mirada triste de este preadolescente.

- Rineke Dijkstra -