lunes, 1 de febrero de 2010

36 metros de...



36 metros de arrolladora melancolía

Jack Kerouac escribió En el camino en un rollo de papel que se utilizaba para proyectos de arquitectura. Lo encontró en su apartamento de Manhattan y sobre él echó a andar una de las novelas más emblemáticas del siglo XX. El manuscrito, más de 36 metros dactilografiados, alcanzó un récord de venta cuando se subastó en 2001 en Nueva York. James Irsay, dueño del equipo de fútbol americano Indianapolis Colts, pagó 2,8 millones de euros por la pieza.

Sólo en EE UU se venden una media de 100.000 copias anuales. En España, Anagrama lo edita desde 1986 y desde entonces cada año lo reedita. Para la versión del rollo original, han contado con una nueva traducción, de Jesús Zulaika. Coppola, dueño de los derechos para el cine, lo puso en 2006 en manos de Walter Salles.

Y es que pocos libros han conservado tan intacto su poder de contagio como En el camino. Un libro convertido en el símbolo de la identidad de millones de hombres que encontraron en Kerouac la arrolladora respuesta a su melancolía. Escrita en 1951 y publicada en 1957, En el camino sigue siendo la Biblia de tantos que buscaban -y siguen buscando- la ruta de "los locos, los locos por vivir, los locos por hablar, los locos de ser salvados y deseosos de todo al mismo tiempo, los que nunca bostezan o dicen un lugar común y que arden, arden, arden...".Se veía más cerca de Scott Fitzgerald que de todo ese cuento de la contracultura Esta edición es una oportunidad para la literatura y una derrota para la moda.

- El País -

viernes, 29 de enero de 2010

Muere J.D. Salinger...


Muere J.D. Salinger, autor de 'El guardián entre el centeno'

Autor de culto, innovador de la literatura de EE UU, vivió apartado de la escena pública.- Tenía 91 años

Un personaje misterioso, esquivo con los medios de comunicación, del que apenas se conocen imágenes. Jerome David Salinger, autor de El guardián entre el centeno (1951), una novela que ha marcado a miles de jóvenes de todo el mundo, falleció ayer a los 91 años en New Hampshire (EE UU). El diario The New York Times, el primero en dar la noticia, lo califica de "recluso literario".

Escritor "de talento infinito", como le definió Ernest Hemingway tras conocerle en París durante la segunda guerra mundial, años antes de que publicara su obra magna, Salinger llevaba lejos de la vida pública prácticamente cinco décadas, cuando tras el inesperado éxito de El Guardián entre el centeno, convertido en best seller el mismo año de su publicación, 1951, decidió abandonar Nueva York e instalarse en el campo, en la misma casa en la que falleció. Se acercaba así al deseo del mordaz y afilado protagonista de su novela, Holden Caufield, quien en un pasaje del libro afirma: "me gustaría encontrar una cabaña en algún sitio y con el dinero que gane instalarme allí el resto de mi vida, lejos de cualquier conversación estúpida con la gente".

Aquel libro, del que se han vendido más de 60 millones de ejemplares en todo el mundo y del que aún se venden 250.000 cada año, estaba dirigido a los adultos pero su protagonista inmediatamente se convirtió en el antihéroe por excelencia de toda una generación, la de los adolescentes crecidos en plena guerra fría, que vieron en sus críticas feroces contra el mundo y la moral de los años cincuenta el reflejo de sus propias inquietudes y angustias. El enfrentamiento entre el mundo de los jóvenes y el de los adultos reflejaba también el deseo universal de no crecer, otra cara de uno de los muchos sueños americanos y que de alguna manera, se repite generación tras generación -de ahí su éxito universal-. La novela, en la que Holden Caufield rememora en primera persona desde un hospital psiquiátrico los días posteriores a su expulsión del colegio, se convirtió en novela de culto, algo que fue llevado al extremo por uno de sus máximos fans, Mark David Chapman, el hombre que asesinó a John Lennon en 1980. Chapman llegó a citar el libro del escritor como el lugar en el que encontrar la explicación a aquel acto.

Quizá parte de la fascinación que despierta El guardián... se deba también al halo de misterio que ha rodeado a su autor. Una de las pocas imágenes que de él se conservan lo muestran en actitud amenazante contra el fotógrafo. Huyó de los focos y del ruido mediático. Sólo concedió una entrevista, en 1974 a The New York Times y por vía telefónica, para defender su vida privada.

"Hay una paz maravillosa en no publicar. Es pacífico. Tranquilo. Publicar es una terrible invasión de mi vida privada. Me gusta escribir. Amo escribrir. Pero escribo sólo para mí mismo y para mi propio placer", dijo Salinger en aquella única entrevista.


Un niño problemático

Al igual que Holden, Salinger también fue un niño problemático que fue expulsado de diferentes escuelas. Nacido en Nueva York en 1919, comenzó a escribir en su adolescencia, a la luz de una linterna bajo las sábanas y durante los cuatro años que sirvió en el ejército durante la II Guerra Mundial, siempre llevó consigo una máquina de escribir. Pronto comenzó a buscar colaboraciones en diversas revistas y fue The New Yorker (su revista de referencia, que hoy publica en versión digital todas sus colaboraciones) la que identificó su talento y con la que firmó un contrato de casi exclusividad. Fue ahí donde pudieron leerse los primeros fragmentos de El guardián entre el centeno, aunque Holden Caulfield había visto la luz años antes en una historia titulada Last Day of the Last Furlough, publicada en 1944.

En la cima de su fama Salinger decidió apartarse del mundo. Se mudó a Cornish e hizo de su casa una suerte de fortaleza inexpugnable. Encontrarle se convirtió casi en deporte nacional entre la prensa, que se ha pasado especulando sobre él y su extraña vida desde entonces. Todavía tres obras suyas verían la luz: Franny and Zooey (Franny y Zooey), en 1961, Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction, en 1963 (Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción) y, su última pieza publicada, Hapworth 16, 1924, un cuento corto que llenó las páginas de The New Yorker, en junio de 1965.

Contra las ediciones ilegales y contra lo que él consideraba invasiones a su intimidad, Salinger y sus abogados lanzaron numerosas querellas. La última, en julio de 2009, que prohíbe la publicación del libro de un autor sueco cuyo protagonista es un Holden Caulfield septuagenario.

En 2000 su hija, Margaret, publicó unas memorias tituladas Dream Catcher (El guardián de los sueños), que permitió a sus incondicionales descubrir algo más de la vida privada de Salinger: allí se retrata a un hombre que vivía en semirreclusión, consagrado a su obra y tiránico con sus familiares. Entregado primero al budismo, luego a la Cienciología y después a la Ciencia Cristiana: un enfermo que bebía su propia orina y estaba obsesionado con la religión. Margaret llega incluso a decir que abusó de su segunda mujer, Claire Douglas, a la que mantuvo como una "virtual prisionera".

Bibliografía de J.D Salinger

- The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno) (1951)

- Nine Stories (Nueve historias) (1953)

- Franny and Zooey (Franny y Zooey) (1961)

- Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction (1963) (Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción)

Cronología de la vida de Salinger

1) Nace en Nueva York, en 1911. De buena familia, el joven pasa por una academia militar y completa sus estudios en Europa, en Viena, Londres, París y Varsovia.

2) 1948: su primer gran éxito, Día perfecto para el pez plátano, aparece en New Yorker, la revista donde había conseguido publicar algunos relatos.

3) Su obra maestra llegaría en 1951, El guardián entre el centeno. La novela se convierte en un clásico.

4) El autor decide conceder una entrevista. Será la única que conceda en su vida. El privilegio fue para The New York Times. En una conversación por teléfono, el escritor aprovecha -una vez más- para recordar que no tolerará ediciones no autorizadas de sus cuentos.

5) El autor cumple los 90 años en 2009.A los pocos meses, una novela provoca su cólera. Se trata de 60 años después: llegando a través del centeno, una supuesta secuela de El guardián...Salinger se querella y gana el juicio.

6) Salinger muere en 2010, a los 91 años. No aparece nada desde 1965 que lleve su firma. Su última obra publicada es una carta que Seymour Glass, su personaje recurrente, dirige a sus padres desde un campamento de verano

R. G.

EL PAIS

jueves, 28 de enero de 2010

iPad...


El iPad hará cerrar muchas librerías como hizo en su día el iPod con las tiendas de discos

- Charles Smith -

martes, 26 de enero de 2010

Viñetas que son...


Viñetas que son películas

Un documental adapta 'María y yo', el cómic en el que Miguel Gallardo cuenta la relación con su hija autista - Paco Roca lleva 'Arrugas' a la animación

En el mundo del cine, las resurrecciones sonadas son tan frecuentes como hipermediáticas. Pero el reencuentro con antiguos ídolos no es un territorio exclusivo del séptimo arte. En el ámbito del cómic también son habituales. En algunos casos el milagro se da por dejes nostálgicos y en otros, por la publicación de una obra deslumbrante que marca el inicio de una segunda vida artística de su autor. Así le sucedió a Miguel Gallardo con María y yo, libro con el que el padre de Makoki confiesa que recuperó el gusto por dibujar cómics.

Con su aparición, uno de los iconos más gamberros de la añorada revista El Víbora pasaba a encabezar una corriente bautizada como cómic sensible. En definitiva, María y yo narra la estancia que hizo Gallardo con su hija autista, la María del título, en un hotel megaturístico de Canarias. Pero la trama es lo de menos, porque aquellas viñetas se desbordaban pronto de emotividad y de un humor que no deja espacio a la aflicción. Uno de los muchos lectores que se quedaron impactados por el álbum fue el prestigioso publicista Félix Fernández de Castro, que ha pasado de la admiración a ponerse manos a la obra: su debut como cineasta de largometrajes será la adaptación en forma de documental de María y yo.

El rodaje comenzó las pasadas Navidades en Barcelona, donde reside Gallardo con su actual pareja. Durante estos días, Fernández de Castro ha estado buscando localizaciones en Canarias, donde vive María con su madre, May, para retomarlo en mayo. "Lo que más me interesa es esa intensa relación paternofilial. Es una historia de amor, de dedicación y también de creatividad. Lo que quiero mostrar es el anhelo que tienen dos personas para encontrar la mejor manera de decirse cuánto se quieren", explica el documentalista novel.

Gallardo, que se ha volcado con el proyecto, espera que el documental sirva para lo mismo que el cómic; es decir, que sea útil para "empatizar con María y permita al espectador adentrase en su mundo". Su protagonismo no se limitará sólo a aparecer en la pantalla, porque el documental incluirá animaciones para explicar con dibujos aquellos aspectos que requieran mayor sensibilidad y tacto. Para ir concretando su forma, el publicista tiene en mente obras luminarias del documental creativo como The Devil and Daniel Johnston, filme en el que la ilustración también tenía un papel muy destacado para entender el particularísimo mundo del cantautor folk, maníaco depresivo, que le da nombre.

Esta vez también hay una musa: María. El reencuentro con ella no se producirá sólo con el documental, porque Gallardo ultima con Paco Roca -ganador en 2008 del Premio Nacional de Cómic por Arrugas-, el dietario en viñetas Emotional world tour. En esta entrega cuentan la gira promocional que hicieron con sus respectivas novelas gráficas y en la que coincidieron en numerosos lugares. Y si algo no falta en sus páginas son anécdotas con supuestos fans, como algún freak desorientado que quería que Roca le dedicara un Batman.

Lo curioso es que Roca también verá como su obra pasa a la gran pantalla. La productora Perro Verde (El lince perdido) ha adquirido los derechos de Arrugas, que se convertirá en pelicula de animación de la mano del director Ignacio Ferreras y con la voz de José Sacristán en su papel protagonista. También encontró aquí Ferreras "una historia llena de ternura y humor" pese a tratarse de un cómic que aborda temas tan delicados como el alzhéimer o la demencia senil. Dos historias difíciles que, además de premios, han tenido un final cinematográfico.


- El País -



sábado, 23 de enero de 2010

Fascistas de...



Fascistas de vanguardia

El debate sobre la ideología totalitaria de escritores revolucionarios se reabre con dos libros sobre Céline y Drieu La Rochelle

Que la vanguardia artística va de la mano del progreso político es un mito que no hace tanto que saltó por los aires. Aunque los historiadores siguen recogiendo los pedazos, durante años se buscó explicación a las excepciones que no confirmaban la socorrida regla. En el terreno de la literatura, y certificadas las conexiones entre fascismo y futurismo -su manifiesto cumple un siglo-, el emblema de la conexión puntual entre ideología reaccionaria y revolución artística se llama Louis-Ferdinand Céline (1894-1961). A su lado, Drieu La Rochelle (1893- 1945). Sobre ambos aparecen esta semana dos títulos clave: Céline secreto (Veintisiete Letras) y Pierre Drieu La Rochelle. El aciago seductor (Melusina).

Céline secreto es fruto de las notas, traducidas por José María Solé, de las conversaciones de Véronique Robert con Lucette Destouches, la última esposa del autor de Viaje al fin de la noche. Que una de las novelas más revolucionarias del siglo XX saliera de la mente de un francés antisemita visceral sigue generando ríos de tinta. Precisamente, Destouches trata de matizar esa visceralidad con buenas intenciones: "Cuando supo lo que realmente había pasado en los campos de concentración, se quedó horrorizado, pero nunca fue capaz de decir 'Lo lamento'. (...) Siempre aseguró que había escrito sus panfletos de 1938 y 1939 con finalidad pacifista. En su opinión, los judíos incitaban a la guerra y él quería evitarla". Por si acaso, ella prohibió la reedición de piezas como Bagatellas para una masacre y La escuela de cadáveres.

En el fondo, Céline secreto vale menos como argumento defensivo que como testimonio de la ocupación alemana -"por un poco de pan se podía comprar a cualquiera"-, como retrato íntimo de un hombre contradictorio y memoria de una mujer hecha a sí misma. "De lo que siempre me he arrepentido", dice, "es de no haber estudiado. Nunca nadie me llevó a un museo". Le gustaban Fra Angélico y la poesía del amor cortés: "A Louis se lo ocultaba. Temía parecerle cursi".

Si Céline se libró del paredón porque llegó vivo a la amnistía de 1951, Pierre Drieu La Rochelle lo hizo porque se quitó la vida en 1945. Su suerte estaba echada desde que dejaran París los alemanes, entre los que él funcionaba como un elegido. Decadente, dandi, vanguardista y héroe de la guerra del 14, era a la vez íntimo de André Malraux, su albacea literario, y de Otto Abetz, el embajador alemán. Como dice el historiador Enrique López Viejo, autor de Pierre Drieu La Rochelle. El aciago seductor, fue "un hombre complejo que pareció equivocarse en todo".

Entre sus equivocaciones se cuentan sus peticiones de ejecución sumarísima para los miembros de la Resistencia, su participación en congresos nazis y sus artículos en Je suis partout, el periódico que delataba a los "subversivos". Al mismo tiempo, Drieu dirigía la Nouvelle Revue Française y usaba sus influencias para salvar a sus amigos judíos.

López Viejo explica que Drieu experimentó su caída del caballo en 1934. Europeísta en los años veinte y compañero de viaje de los comunistas, ese año visita Núremberg y queda "encandilado por la parafernalia nazi. Cambió a Stalin por Hitler". Para su biógrafo, sigue siendo un caso por resolver: "No alcanza la altura de Céline, pero no se le puede despachar con un 'era un facha".

Y recuerda la contradicción señalada por Jean-François Revel: "Si el fascismo y el comunismo sólo hubiesen seducido a los imbéciles, habría resultado más fácil librarse de ellos".

- El País -

miércoles, 20 de enero de 2010

Las cinco cosas que se aprende...



Las cinco cosas que se aprende de los malos trabajos

Muchos de nosotros hemos pasado por trabajos que, al final, hemos considerado malos o que no han merecido mucho la pena.

No obstante, siempre se debe aprender de toda situación y por eso esta lista me pareció interesante.

Las cinco lecciones que nos dan los malos trabajos son las siguientes:

* Puedes sobrevivir una situación mala.
* Tu relación con tu jefe controla tu destino.
* Tener un mal trabajo te hará más cauteloso eligiendo el siguiente trabajo.
* Los fines de semana son valiosos.
* Cuando te vayas, márchate bien.

En estos momentos de que muchos se encuentran en la calle, no viene mal aprender de lo que acabamos de dejar atrás, para ayudarnos a elegir futuros puestos.


- www.elblogsalmon.com -

lunes, 18 de enero de 2010

Tan poco vales...


Campaña para disuadir a los clientes de la prostitución: ¿Tan poco vales que tienes que pagar?

domingo, 17 de enero de 2010

Vivir antes de...


Vivir antes de morir

Las preguntas de los niños sobre la muerte deslumbran como dardos en el centro de la diana. Varios libros tratan el tema con una agudeza ausente, a menudo, en la literatura para adultos

Las preguntas que plantean los niños sobre la vida y la muerte parecen, a menudo, flecos de una sabiduría prenatal. De hecho, la existencia de esa sabiduría y su olvido forman parte de varias tradiciones literarias. Al igual que el aire que entra por primera vez en los pulmones sale expulsado en forma de grito, así es eliminado el conocimiento que posee la nueva criatura en su salida al mundo. Un ángel, cuenta una leyenda judía, posa un dedo sobre los labios del bebé en el instante anterior a su nacimiento. Esa breve caricia borra en el infante la memoria del paraíso del cual procede. La marca del ángel es el leve surco vertical que recorre el espacio entre nuestra nariz y nuestros labios. Un río cumplía la misma función que el ángel judío entre los griegos antiguos. Antes de reencarnarse, las almas debían beber del Leteo, uno de los ríos del Hades, para destruir el recuerdo de sus vidas pasadas. Sus dulces aguas provocaban un olvido completo.

Tres relatos se enfrentan a la muerte de una forma audaz, poética e inteligente: ¿qué es?, ¿cómo es?, ¿y después? Están llenos de vida y calientan el corazón

Sometidos al imperio de la necesidad, los adultos convertimos la vida en un acto contable. Por eso nos asombra tanto la percepción infantil sobre asuntos fundamentales para los que nos hemos vuelto ciegos. Las preguntas y reflexiones sobre la muerte, formuladas por seres con una existencia tan breve, deslumbran como dardos en el centro de la diana. Luego, tras el paréntesis de la adolescencia, llega de nuevo el olvido. La edad madura: límites, restricciones, censuras... No es extraño que sean libros de literatura infantil y juvenil los que tratan la muerte con una agudeza ausente, a menudo, en la literatura para adultos. Parten de una premisa básica: una pregunta inteligente requiere una respuesta inteligente. Niño no es sinónimo de ñoñería.

Ése es el caso de la novela Antes de morirme y de los libros ilustrados El pato y la muerte y ¿Cómo es posible? Tres historias que se enfrentan al hecho de la muerte de una forma audaz, poética e inteligente: ¿qué es?, ¿cómo es?, ¿y después? Tres narraciones que mantienen a los lectores, sea cual sea su edad, absortos y pensativos hasta la última página. Tres relatos sobre la muerte que están llenos de vida y calientan el corazón. Libros así, sin moralina ni moralejas, podrían integrar una nueva rama filosófica. Ya decía Platón que la filosofía es una meditación sobre la muerte.

Las páginas de la literatura están llenas de muertos. La literatura infantil y juvenil, donde ser huérfano es condición muy valorada para convertirse en protagonista, no es una excepción. Hay muertos narradores y muertos vivientes, como en la reciente moda vampírica; hay airados jóvenes suicidas y niños que escapan de un violento final dando muerte a sus agresores, sean ogros, brujas, madrastras o hermanos codiciosos; están, por supuesto, los heridos por la pérdida de un ser querido cuyo recuerdo ensombrece sus vidas... Pero son pocos los libros que tienen la muerte como personaje fundamental y hablan sobre ella con ingenuidad, valentía y arrojo.

Antes de morirme, de Jenny Downham, narra cómo Tessa, una inglesa de 16 años que padece una leucemia terminal, afronta el breve tiempo que le queda. "Quiero vivir antes de morir. Es lo único que tiene sentido". La joven elabora una lista de las diez cosas que desea hacer antes de que todo acabe, y la primera es: sexo. Tessa no quiere morir virgen. Ella no es una sombra sin voz ni sangre, como los muertos en la literatura griega. Al contrario: tiene una voz propia y obstinada y una sangre enferma pero ardiente. "Sólo sé que tengo dos opciones: quedarme metida en la cama y seguir muriéndome, o volver a mi lista y seguir viviendo".

Conocer que su muerte está próxima la hace vulnerable y, al mismo tiempo, le da fuerza. Una paradoja nada racional, pero muy real, que la ayuda a levantarse y a salir de su dormitorio para realizar su lista: robar, drogarse, conducir sin permiso, conseguir que sus padres divorciados vuelvan a unirse, enamorarse... Las acciones de Tessa provocan, a menudo, dolor en las personas que la rodean: sus padres, su hermano, su mejor amiga y su novio. Está aterrada, furiosa y triste porque va a morir y sólo tiene 16 años, pero su coraje ilumina la vida con una intensidad conmovedora y estimulante ante los ojos del lector.

La muerte adquiere rostro en el magnífico cuento El pato y la muerte, del ilustrador y escritor alemán Wolf Erlbruch. "Desde hacía tiempo, el pato notaba algo extraño. '¿Quién eres? ¿Por qué me sigues tan de cerca y sin hacer ruido?'. La muerte le contestó: 'Me alegro de que por fin me hayas visto. Soy la muerte'. El pato se asustó". Quién no lo habría hecho. "¿Ya vienes a buscarme?". "He estado cerca de ti desde el día en que naciste... por si acaso". Así se inicia el diálogo entre el atónito pato y la muerte, una elegante calavera de expresión amable y sonriente, que viste camisón y bata a cuadros, como si acabara de levantarse o estuviera a punto de regresar a la cama. El libro, filosófico, con un suave humor y hermosas ilustraciones, ganó el Premio Hans Christian Andersen.

Y tras la muerte, viene la despedida. ¿Cómo es posible? (La historia de Elvis), del alemán Peter Schössow, cuenta cómo es posible convertir la tristeza del adiós en una ceremonia emocionante y alegre. El libro, ilustrado al igual que el anterior, comienza con el estupor indignado de una niña a quien se le ha muerto su canario, Elvis. Sus amigos y ella celebran en el parque un entierro, según la vieja e inteligente usanza que convierte ese acto en un momento único para recordar al muerto, contando anécdotas y riendo, a pesar de la tristeza. ¿Cómo es posible?, cálido e ingenioso, ganó el Premio Alemán al Libro Infantil.

La literatura infantil y juvenil ofrece tesoros asombrosos para todos aquellos que anhelan buenas historias, sea cual sea su edad. Basta con acudir a buscarlos. No hay excusas ni feroces dragones que guarden la cueva.

Antes de morirme. Jenny Downham. Traducción de Gema Moral Bartolomé. Salamandra. Barcelona, 2009. 320 páginas. 17,50 euros. El pato y la muerte. Wolf Erlbruch. Traducción de Moka Seco Reeg. Barbara Fiore Editora. Arcos de la Frontera, 2007. 32 páginas. 15 euros. ¿Cómo es posible? La historia de Elvis. Peter Schössow. Traducción de Eduardo Martínez. Loguez. Santa Marta de Tormes, 2006. 48 páginas. 14 euros.


- El País -

sábado, 16 de enero de 2010

Las horas de niño son...

Las horas de niño son eternas. Las horas de hombre, en cambio, caen del cielo como la lluvia y no hay nada que pueda uno hacer para detenerlas. Las horas de viejo son aún más rápidas, te atraviesan a la velocidad de la luz. Se va un día en un pestañeo.

- "Tokio ya no nos quiere" de Ray Loriga -