lunes, 20 de mayo de 2013

Los clientes están tan manipulados...

Si usted desea abrir un establecimiento comercial, aquí tienes tres consejos básicos:

- No coloque sus productos demasiado cerca de la puerta.
- Sitúe sus mejores ofertas a la derecha.
- Planifique el local para que los clientes no se rocen los traseros.

¿De verdad los clientes están tan manipulados como se cree o son ellos los que obligan a los comerciantes?

 - Eduard Punset: El alma está en el cerebro

domingo, 19 de mayo de 2013

Los diez hallazgos científicos del año...


Los diez hallazgos científicos del año

Una máquina cuántica, el cromosoma sintético y el genoma del neandertal encabezan la lista de la revista 'Science' de los descubrimientos más importantes de 2010

Las leyes de la mecánica cuántica rigen el comportamiento de los átomos, las moléculas y las partículas subatómicas, es decir, el microuniverso. Sus efectos se estudian y se miden con increíble precisión, y sin ellos no cabe pensar en los experimentos de los aceleradores de partículas o en los microscopios avanzados de efecto túnel, por citar sólo dos ejemplos. Pero los objetos de tamaño macroscópico, el mundo que vemos y tocamos a escala humana, siguen las leyes de la física clásica.... hasta ahora. Unos científicos han ideado y construido un pequeño aparato muy simple, pero se mueve de modo que sólo puede ser descrito precisamente por las leyes cuánticas. El artefacto, que puede concretarse en aplicaciones importantes, como nuevos sensores ultrasensibles o controladores de la luz, ha sido elegido por la revista Science como el avance más importante del año en su habitual lista de los 10 mejores descubrimientos. El puesto número dos lo ocupa el cromosoma sintético construido por unos investigadores y transferido al núcleo de una bacteria que ha demostrado ser funcional. El tercer lugar es para el genoma neandertal que ha permitido hacer estudios comparativos entre los genes de la especie humana actual y los de aquellos seres extinguidos.

La primera máquina cuántica. Andrew Cleland y John Martins (Universidad de California en Santa Cruz) y sus colegas han hecho un aparato muy simple y logran que vibre mucho y poco simultáneamente, siguiendo las extrañas leyes de la mecánica cuántica y demostrando que son aplicables a objetos macroscópicos. Se trata de una pequeña pestaña metálica semiconductora que interactúa con un surco cuántico; primero la enfrían hasta un estado base (el de mínima energía permitido por la mecánica cuántica) y luego la elevan (en solo un cuanto de energía) logrando generar un estado de movimiento puramente cuántico-mecánico.

Cromosoma artificial y funcional. El estadounidense Craig Venter y su equipo han construido este año un cromosoma sintético y lo han introducido en una bacteria a la que previamente le han extraído su ADN. La bacteria sigue funcionando y, aunque en este caso el genoma es una copia prácticamente idéntica de la natural, el experimento supone un gran avance que abre la vía hacia la síntesis de ADN de diseño para fabricar fármacos, productos químicos nuevos o biocombustibles. Todo un éxito de la llamada biología sintética.

El genoma del neandertal. El especialista de prestigio mundial Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva (Alemania) ha liderado la secuenciación del genoma del neandertal, a partir de ADN obtenido de fósiles de tres hembras de hace entre 33.000 y 44.000 años descubiertos en Croacia. Esto les ha permitido hacer comparaciones directas con los genes de la especie humana actual y han descubierto que los europeos y asiáticos (pero no los africanos) han heredado de los neandertales entre un 1% y un 4% de sus genes.

Profilaxis del sida. Los ensayos clínicos de prevención de contagio del VIH mediante dos nuevos métodos han tenido éxito en 2010. Uno es un gel vaginal que contiene el antiretroviral tenofovir y reduce la infección del virus en mujeres en un 39%; el otro es un fármaco de ingestión oral y uso previo a la relación de riesgo que ha logrado una reducción de casos de infección por VIH de un 43,8%.

Genes de enfermedades raras. La secuenciación de pequeños fragmentos del genoma ha permitido a unos científicos que estudian patologías hereditarias poco frecuentes, provocadas por un solo gen mutado, identificar las mutaciones específicas de al menos una docena de enfermedades.

Simulación molecular. La simulación por ordenador de las curvas de las proteínas al plegarse es una pesadilla para los científicos. Este año un equipo ha utilizado una de las computadoras más potentes del mundo para seguir el rastro de los movimientos de los átomos en el plegamiento de una pequeña proteína durante un tiempo 100 veces superior a simulaciones anteriores.

Simulador cuántico. Para describir lo que ven en los experimentos de laboratorio, los físicos recurren a las ecuaciones de las teorías, pero esas ecuaciones pueden ser muy difícil de resolver. Unos científicos han encontrado un atajo haciendo simulaciones cuánticas de cristales artificiales en los que los puntos de luz láser juegan el papel de iones y los átomos atrapados en la luz son electrones. El hallazgo responde a problemas teóricos de la física de la materia condensada y puede incluso resolver el misterio de la superconductividad.

Genómica de nueva generación. Las tecnologías de secuenciación genómica (deletrear las letras químicas de los genes) están permitiendo estudios a gran escala de ADN tanto actual como fósil. Se ha logrado identificar ya, por ejemplo gran parte de las variaciones genómicas que nos hacen específicamente humanos.

Reprogramación celular. Las técnicas que permiten reprogramar células de manera que se invierte su desarrollo para que se comporten como células madre no especializadas en un embrión se han hecho habituales en los laboratorios de genética del desarrollo. Este año, unos investigadores han encontrado una forma de hacerlo con ARN sintético, una técnica el doble de rápida que la normal, 100 veces más eficaz y potencialmente segura para su utilización terapéutica.

El regreso de las ratas. Aunque los ratones son los animales por excelencia de los laboratorios de biología, los científicos prefieren utilizar ratas porque es más fácil trabajar con ellas y anatómicamente son más similares a los humanos. Pero hasta ahora había un problema: los métodos de hacer ratones con genes específicos inutilizados para desvelar su función (por las carencias o problemas que presente el animal) no funcionaban en ratas. Este año se han abierto vías para hacer ratas knockout, como se llaman este tipo de animales modificados genéticamente, lo que facilita el pleno regreso de esta especie a los laboratorios.

El genoma oscuro, la composición del universo, exoplanetas y otros hitos de la década

Este año, al final de la primera década del siglo XXI, la revista Science complementa su lista de los 10 descubrimientos más importantes de 2010 con una clasificación retrospectiva. Los diez mejores de estos diez años.

El genoma oscuro. Las regiones del ADN que contienen instrucciones para hacer proteínas, es decir, los clásicos genes, parecían lo único importante del genoma, hasta el punto de que los científicos, a finales del siglo pasado, bautizaron al resto genoma basura. Pero luego han descubierto que no es así, que ese otro ADN puede ser tan importante como los genes.

Cosmología de precisión. La receta del universo es un logro espectacular de los últimos años obtenido, sobre todo, con el satélite WMAP, que ha abierto la puerta a la cosmología de precisión. El cosmos está hecho de un 72,8% de energía oscura, un 22,7% de materia oscura y solo un 4,56% de materia ordinaria.

Biomoléculas del pasado. El mundo prehistórico ha adquirido una nueva dimensión con la identificación de biomoléculas, como ADN y colágeno, que resisten miles de años y que están permitiendo a los científicos obtener nueva información sobre animales y plantas del pasado. La paleontología del siglo XXI no se limita a huesos, dientes y conchas.

Agua en Marte. La exploración intensiva del planeta rojo a cargo de media docena de naves espaciales, en órbita o en la superficie marciana, ha obtenido suficiente información para afirmar que en ese mundo vecino hubo agua, al menos en el pasado remoto, y tal vez pudo albergar alguna forma de vida.

Células reprogramadas. Los investigadores han aprendido a reprogramar las células, es decir, a poner marcha atrás el reloj de células diferenciadas hasta un estado de pluripotencialidad a partir del cual puede ser convertidas en otro tipo. La tecnología, en principio, permitiría cultivar células, tejidos e incluso órganos que casen genéticamente con el paciente.

Microbioma. Es un nuevo concepto que representa el genoma colectivo del huésped y las criaturas que viven en él. Los científicos están empezando a comprender cómo los genes microbianos afectan a la cantidad de energía que absorbemos de los alimentos y como el sistema inmune responde a las infecciones.

Exoplanetas. En el año 200, los astrónomos habían descubierto 26 planetas extrasolares. Diez años después la lista supera los 500 y se amplía casi cada día.

Inflamación. Los investigadores creen que la inflamación está detrás de las enfermedades crónicas como el cáncer, el alzheimer, la aterosclerosis, la diabetes o la obesidad.

Metamateriales. La síntesis de materiales con propiedades óptimas artificiales y a medida han llevado a nuevas formas de guiar y manipular al luz y a la construcción de dispositivos para hacer invisibles los objetos.

Cambio climático. En una década los científicos han consolidado sus conocimientos del cambio climático confirmando que el planeta se está calentando, que la responsabilidad es, en gran medida, humana y que los procesos naturales seguramente no ralentizarán el calentamiento.

viernes, 17 de mayo de 2013

Interesante símil...

Un iPad no es un «iPhone grande» del mismo modo que una espada no es un cuchillo grande.
 - Oopsh

jueves, 16 de mayo de 2013

OpenPYME: software libre para pymes...


OpenPYME: software libre para pymes

La Oficina de Software Libre de la Universidad de La Laguna (Tenerife) ofrece un listado de aplicaciones gratuitas y libres para pymes llamado “OpenPYME” que resulta interesante visitar. La selección se ha realizado con la colaboración entre la “Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno de Canarias” y la “Universidad de La Laguna”.

El software, de fiabilidad probada por el departamento, se encuentra catalogado para poder ser introducido en múltiples ámbitos empresariales y ayudar en tareas de gestión, administrativas, etc… Seguramente existen más selecciones por el estilo pero conociendo el buen hacer de esta universidad en esta materia me parece adecuado promover la iniciativa y acercarla a aquellos empresarios que puedan sacarle provecho.

El listado puede verse en la página web del servicio de forma bastante cómoda gracias a la citada categorización y ordenación de los productos. En su mayoría son multiplataformas y todos son gratuitos. Lo más descargados son:

Codeka: Creado en base a Galopin, nos ayuda a controlar la facturación y gestionar el almacén de una pyme. Cuenta con interesantes funciones como las ventas en mostrador (TPV), gestión de tesorería, creación y configuración de códigos de barras, etc…

Bulmages: Se trata de una aplicación de gestión basada en los siguientes módulos independientes: Contabilidad, Facturación, Terminal Punto de Venta y Gestión de Nóminas.

iGlobalgest: Solución integral de negocio que incluye gestión de documentos, gestión de stock, compras y ventas y otras áreas de negocio. [Ir a web oficial]

OpenOffice: Una de las suites ofimáticas libres más conocidas y extendidas que no podía faltar entre las más descargadas. Si no la conoces se puede decir que es un conjunto de aplicaciones similiar al paquete Office y compatible con la gran mayoría de sus formatos.

Navegando en la web de OpenPYME encontraremos mucho software interesante que seguramente se adapte a algunas de nuestras necesidades de forma gratuita. Espero que este enlace os haya resultado de utilidad.

martes, 14 de mayo de 2013

lunes, 13 de mayo de 2013

Deseos sin censura...


Deseos sin censura

Las fantasías eróticas nocturnas revelan claves que no siempre significan lo que parecen. Los expertos ven en estas fabulaciones la escenificación de conflictos íntimos o la compensación de una vida sexual insatisfactoria

La paciente soñaba con un sombrero de ala ancha que se inclinaba hacia un lado. El sueño se repetía. ¿Deseo de aventura, de viajes exóticos, de un cambio de vida al sol? ¿Un sombrero protector? No. Para aquella paciente, "ese sombrero representaba el aparato sexual masculino", afirma la psicoanalista madrileña Pilar Rojas. Para aquella paciente, el sombrero era eso. Para otros puede ser algo diferente.

"Una cosa es la apariencia del sueño, sea o no erótico, y otra la interpretación que puede dársele", asegura Rojas. "Hay sueños inocentes que encierran un sentido erótico que hay que descifrar. El deseo no aparece siempre como tal en el sueño porque se da cierta censura. Aunque el autocontrol disminuye mientras dormimos, lo inconsciente no suele acceder directamente a la conciencia, se disfraza", continúa. "Ahí está la función del análisis. Lo que dice cada uno respecto al sueño es lo que permite ir a la interpretación", explica.

Soñar es una actividad personal e intransferible que "ha dejado de ser un misterio desde que Sigmund Freud publicó La interpretación de los sueños. Cada sueño revela su sentido a partir de las asociaciones libres del paciente durante la sesión de tratamiento", añade la psicoanalista de Barcelona Graziella Baravalle, integrante de la red asistencial UMBRAL.

Para los especialistas, los sueños eróticos no constituyen un "material" especialmente interesante: tienen la misma estructura que los demás sueños. En todos ellos "hay que distinguir entre el contenido manifiesto, que es el relato más o menos comprensible o embrollado que hace el sujeto, y las ideas inconscientes que encierra", advierte Graziella Baravalle. Después viene la elaboración onírica, un proceso que implica transformar las ideas inconscientes en fragmentos más o menos inconexos, frases, cuadros visuales... La función del análisis es restablecer la conexión entre estos elementos. "Por ejemplo, la sensación en el sueño de estar paralizado puede representar una contradicción entre dos impulsos, un conflicto de voluntades", prosigue. No obstante, hay sueños, "como los de los niños pequeños, cuya censura o conciencia moral está aún poco desarrollada, que apenas muestran diferencias entre el contenido manifiesto y las ideas latentes: si han deseado comer una golosina prohibida, pueden soñar que se atiborran de ella", señala la psicoanalista de Barcelona.

Sin duda, los sueños nocturnos propician otra vida. Casi una doble vida a menudo fabulosa, porque quien sueña no necesita facturas para viajar ni repara en limitaciones. Dentro del sueño es posible crear películas de todo género. Pero en la mayoría reina el caos y una ficción desbocada que trata de inspirar un guión que roza lo absurdo. Historias efímeras de las que no queda rastro cuando llega la vigilia. Se haya gozado o no, solo queda un filamento de ese sueño, una imagen que se desvanece con el día. El que sueña no deja de ser un desconocido para sí mismo. Rojas asegura, además, que los sueños eróticos son frecuentes en la edad adulta, aunque apenas los recordemos. "No hay demasiadas diferencias entre mujeres y hombres al soñar", precisa. Aunque el hombre puede darle la vuelta y expresar el deseo sexual a través de la ambición. El ejemplo clásico es el del caballero que pelea para ganar y de paso conquistar a la dama. Por otra parte, "en las mujeres históricamente la sexualidad ha estado prohibida u oculta. La mujer tiene que pensar lo sexual, y por tanto en ella la censura pesa más", precisa Rojas.

Los sueños repetitivos producen inquietud al que tropieza cada noche con ellos. "Estos sueños esconden claves que hablan de nuestros estados internos y de todo lo que se cocina más allá de la mente consciente. Aquello que no ha quedado resuelto o debería resolverse en nuestra vida, aquello que hemos convertido en deseo y que hemos reprimido, adquiere una forma simbólica de expresarse", señala el psicólogo y escritor Xavier Guix. "Todo lo referente a la sexualidad suele pasar por el filtro de nuestra conciencia moral, por lo que la lucha ente el impulso y su represión acaba siendo liberada a través del sueño", prosigue.

Hay quien ve en los sueños eróticos una compensación de la realidad, "pero si fuera así nuestros sueños se parecerían a las mil y una noches", puntualiza Guix. La función del sueño es ordenar la información de los múltiples estímulos recibidos a lo largo del día. Mientras dormimos, el ordenador central de nuestro cerebro procesa esa información, lo que produce un efecto de liberación del inconsciente más que de compensación. "Lo que no está claro es si también se procesan nuestros deseos, necesidades y miedos", matiza. Miedos y deseos que "al mezclarse con lo vivido durante el día forman una película de lo más surrealista". No en vano las personas que duermen poco "tienden a tener dificultades de concentración y memoria por no haber procesado bien la información durante la noche", prosigue Guix.

"En todo sueño, lo que está en juego es el deseo. Un deseo inconsciente. No dejamos de desear, incluso aunque exista pareja: el objeto de deseo real no calma ni colma", asegura Pilar Rojas. "Las emociones del día a veces se prolongan en el sueño e incluso corrigen algunos descalabros diurnos, pero es algo aleatorio, no siempre se puede planificar. En todos los sueños hay restos del día, algo de la actualidad, pero lo que importa es detectar el deseo que asoma". Deseos transgresores que no chocan tanto con lo políticamente correcto como con lo que cada cual se tolera a sí mismo. "Uno puede tener fantasías con su vecina o con un sex symbol sabiendo que eso no ocurrirá en la realidad, pero hay otro tipo de fantasías que ni siquiera te las permites", añade Rojas. "Hay gente que se asusta del contenido de algunos sueños o de lo que puedan representar. Gente que tiene insomnio porque no tolera soñar o se despierta apesadumbrado", sostiene la psicoanalista.

Sustituir la pareja habitual (o inexistente) por una figura famosa es algo extendido. "Incluso hay quien hace dichas sustituciones estando despierto, mientras hace el amor", señala Xavier Guix. "Es una manera de garantizar un nivel óptimo de excitación y puede quedar simplemente en eso". Dentro del sueño "tiene un efecto liberador de deseos, lo mismo que imaginarse hacerlo con alguien que no te atrae puede tener un efecto represor. También en aquellos que detestamos podemos identificar nuestras sombras, lo que no queremos ver de nosotros mismos", continúa. De cualquier modo, Guix trabaja los sueños identificando a la persona con cada elemento soñado. "Esos elementos son partes de uno mismo en conflicto y deben confrontarse. Que el tema sea el sexo, es solo una simbología que, al ser compleja de interpretar, puede generar inquietud".

Baravalle distingue varias clases de sueños: "Por un lado, los que muestran un deseo no reprimido por la conciencia que se ha quedado sin realizar", categoría en la que entrarían los sueños infantiles y algunos eróticos. Además, hay sueños que exteriorizan de forma disfrazada un deseo reprimido: son incomprensibles si no se analizan ante un profesional. Y por último, un tercer grupo que representan un deseo reprimido sin disfraz. Estos últimos suelen resultar insoportables para quien los sueña e inducen a despertar. Y añade: "Los sueños, en última instancia, son la realización de deseos edípicos reprimidos. Aunque no por eso dejan también de representar otro tipo de deseos: de riqueza, prestigio o poder".

Cuando alguien ama y no es correspondido, sus sueños eróticos "sí pueden paliar una vida sexual nula o pobre", concede Baravalle. "Aunque esa gratificación sólo dure lo que el sueño". La psicoanalista sostiene que aunque en la sociedad actual hay menos represión sexual consciente, "eso no implica siempre ni necesariamente un bienestar emocional", subraya, ya que "el sexo no es independiente del amor, aunque pueda practicarse sin él".

Para enredar algo más el mapa onírico, la paradoja es que hay sueños eróticos aparentemente claros que se refieren a personas distintas de las que aparecen. Y algo más difícil: "Hay sueños en los que a través del disfraz del amor se puede representar el odio por inversión", indica Baravalle.

En suma, no podemos escribir el guión de nuestros sueños, pero los estados intermedios entre el sueño y la vigilia permiten cierta autoría. "Las ensoñaciones sí pueden ser compensatorias", dice Guix. "Al llegar la noche, unos dan gracias por lo vivido y otros, ante la inminencia de sentirse vacíos, intentan compensarlo con fantasías. Refugiarse en el deseo libera miedos, aunque no los resuelva. Pero puede ser simplemente una forma de relajarse" antes de dormir.

El cuerpo es el espejo

El cuerpo es el campo de batalla en el que se desarrolla la pugna diaria entre deseos y obligaciones. El espejo que refleja la doble huella del placer y la tensión. "Mi línea de trabajo es la psicoemocional, y de acuerdo con ella lo que ocurre en el campo psíquico se traduce en el cuerpo, y al revés", afirma Miguel Ángel Redondo, psicólogo especializado en psicoterapia bioenergética. "Veo en la consulta a gente con una gran tensión muscular, y eso suele tener bastante relación con la satisfacción sexual", explica. "Cuando alguien siente deseo y vive un periodo de tensión y de abstinencia sexual, los sueños eróticos pueden ser un escape, una liberación. Si esa tensión no se resuelve en la vigilia, salta en el sueño, aunque no seamos conscientes", asegura.

Admite que "hay gente que no tiene relaciones sexuales frecuentes y que no transmite tensión, porque canaliza su energía hacia el trabajo o la creación". Pero hablando desde el cuerpo y sus manifestaciones, "así como la zona del cuello representa el control y actúa como el faro del cuerpo, la pelvis es la sexualidad. Cuando la región pélvica aparece contraída, los sueños eróticos pueden ayudar a descargar esa tensión. Si solemos recordarlos es justamente porque el cuerpo percibe esa fabulación y esa liberación y la gente se despierta", añade. Las terapias bioenergéticas que aplica a sus pacientes persiguen esa liberación de energía. Además de trabajar en su consulta, imparte cursos en la Fundación Tomillo. Piensa que hombres y mujeres persiguen lo mismo con este tipo de sueños. Lo que cambia es su contenido: los hombres suelen soñar con mujeres desconocidas y deseables. Y las mujeres prefieren amantes conocidos y cercanos en sus fantasías, según afirma.

sábado, 11 de mayo de 2013

Vivir vs. existir...

La verdadera función del Hombre es vivir, no existir. No malgastaría mis días tratando de prolongarlos. En vez de eso, usaría mi tiempo.
 - Jack London

viernes, 10 de mayo de 2013

Rant. La vida de un asesino – Chuck Palahniuk


Rant. La vida de un asesino – Chuck Palahniuk

Rant. La vida de un asesino - Chuck PalahniukHay fórmulas que pueden resultar un acierto para un creador, dotándole de una voz propia y característica, sirviendo para que sus obras (cabría decir «sus mensajes») calen de forma profunda en el ánimo de los lectores. Esto ocurría con Chuck Palahniuk y su peculiar narrativa, cargada de fuerza, con un estilo sobrio e hiriente que conseguía elaborar imágenes muy vívidas y que tenía como seña de identidad la violencia inherente que parecía rebosar de las páginas de sus libros; violencia no tan literal como metafórica, fiel reflejo de una sociedad histérica y carente de referencia alguna.

Todo lo anterior está dicho en pretérito porque “Rant. La vida de un asesino”, la última de sus novelas, no sólo no ofrece demasiadas novedades a los que ya se hayan acercado alguna vez al universo del norteamericano, sino que agota la fórmula que tan buen resultado le ha dado y se limita a forzar un tono que cumplía su labor en anteriores libros, pero que ha terminado por perder su energía al no renovarse. La fuerza de la narrativa de Palahniuk se basa, sobre todo, en su virulencia a la hora de enfrentar a sus protagonistas con una realidad en la que quieren encajar, pero que les rehúye de manera sistemática, impidiéndoles «socializarse» tal y como ellos desearían y generando así una respuesta que tiende a materializarse de forma salvaje e ilógica. Esto le dio excelentes resultados en lo que son sus dos mejores obras, “El club de la lucha” (epítome del reflejo literario de una generación desencantada y sin rumbo) y “Nana” (la mejor muestra del alcance que puede llegar a tener su estilo, mezclando la fantasía más absoluta con la mirada incisiva sobre la realidad).

En “Rant”, por desgracia, no se encuentra ni esa frescura, ni esa ambición. Palahniuk se ha limitado a reinventar una historia que ya ha puesto por escrito otras veces —protagonista que no acepta su realidad actual y trata de cambiarla—, aderezándola con algo de la fantasía surrealista de “Nana” y unos toques futuristas; el resultado es una enrevesada conjunción de factores que no acaban de cuajar y una trama que clama por algo de cohesión. En esta ocasión, el autor intenta conformar la narración a base de fragmentos de diferentes fuentes, al estilo de un reportaje periodístico; sin embargo, mientras que en “Diario: Una novela” el recurso de la escritura diarística, sin ser sublime, daba buenos frutos, esta novela hace aguas en todo momento. Las diferentes voces son demasiado iguales: de hecho, son absolutamente monocordes, ya que la prosa del escritor es tan idiosincrásica que se hace imposible separarla en distintas personalidades; Palahniuk asoma en todo momento, en cada personaje, en cada punto de vista. Lo que trata de ser un mosaico de piezas que van encajando hasta desvelar el secreto de la historia (que no revelaré aquí) no es más que un narrador cuasi-omnisciente jugando a ventrílocuo. Al lector se le hace evidente que los caracteres que constituyen la base de la trama son intercambiables (como narradores, se entiende): la sensación última es la de estar leyendo una novela desordenada al capricho de un autor juguetón y molesto.

No obstante, el trasfondo de “Rant”, como el de casi todas las obras de este autor, es muy interesante (aunque, una vez más, algo manido). La necesidad de experimentar nuevas sensaciones, la incertidumbre vital antes hechos insoslayables —la muerte— y la habitual presencia del desencanto social ante un mundo dirigido por medios de comunicación en el que nos vemos abocados al consumo extremo y a la satisfacción vicaria de necesidades, son temas que se entrecruzan en el libro y que afloran con lucidez, cinismo y furia. Nadie como Palahniuk para ilustrar la apatía moral de esta sociedad nuestra con su mezcla de absurdo y rabia, con sus protagonistas llevando al límite su pasión vital a través de actos cargados de sangre y dolor, actitudes desafiantes e irracionales, pero todo ello henchido de un profundo amor a la vida, a la libertad del individuo y a la necesidad de deshacerse de prejuicios y reglas. No hay metáfora más certera que las comidas que Irene Casey prepara, rellenas de chinchetas para obligar a sus comensales a disfrutar cada bocado, cada sabor.

Aunque en esta ocasión el resultado formal no sea muy logrado, el fondo tan vital de esta novela de Chuck Palahniuk consigue maquillar con cierta solvencia lo que de otro modo hubiera sido un fiasco absoluto. Está claro que el tono característico del escritor se ha agotado como recurso: quizá la pericia narrativa del norteamericano (limitada, seamos sinceros) no da más de sí, y las historias que puedan surgir de su cabeza se verán siempre constreñidas por un corsé elegante, pero poco efectivo. Se echa en falta algo de la camaleónica habilidad de un Foster Wallace, por ejemplo, para seguir ejerciendo un estilo literario homogéneo, pero mutante, adaptable a distintas necesidades y evolutivo. Si no es así, los futuros libros de Palahniuk sólo serán pastiches demasiado familiares para todos.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Impresoras baratas...

Las impresoras son baratas, sí, pero la tinta debe ser sangre de unicornio.
 100.000+ personas opinan igual en en Facebook

martes, 7 de mayo de 2013

Snuff – Chuck Palahniuk...


Snuff – Chuck Palahniuk

Si hay algo que pueda destacarse en la narrativa de Chuck Palahniuk es la provocación: su especial capacidad para tratar los asuntos más turbios y oscuros del ser humano desde una óptica subversiva es notoria y le ha acarreado buena parte de la fama como escritor de la que disfruta hoy en día. Lo cierto es que uno ha leído con fruición algunos de sus libros, pero es evidente que la repetición de motivos que se aprecia en sus últimas obras y, sobre todo, la impostada conflictividad hacen que su calidad haya caído en picado.

Snuff es su último libro publicado en castellano y ejemplifica este punto a la perfección. Una actriz porno en decadencia, Cassie Wright, decide poner un broche de oro a su carrera batiendo el récord mundial de actos sexuales con una convocatoria de seiscientos hombres; entre ellos se encuentran el señor 72, el 137 y el 600, cada uno relacionado de alguna forma con Cassie. Los tres esperan que ese acontecimiento cambie sus vidas radicalmente, pero en las novelas de Palahniuk nada es lo que parece y nada sucede de acuerdo con lo que los personajes desean.

El planteamiento, como ven, es provocador y atractivo; la novela tiene momentos desopilantes y el estilo del escritor, tan característico, hace que la lectura sea voraz; los acontecimientos se ponen en marcha con una rapidez inusitada y pronto todo el entramado se convierte en una montaña rusa que nos lleva a un final explosivo (aunque no demasiado inesperado).

Sin embargo, Palahniuk abusa de sí mismo. Su peculiar narrativa (frases cortas, interpelaciones al lector, anécdotas singulares) es muy efectiva, pero hace ya bastante tiempo que ha explotado sus recursos y ha alcanzado sus límites; los personajes desnortados y huérfanos que proporcionan un oscuro reflejo de nosotros mismos ya han aparecido en alguna novela anterior; las situaciones límite se han convertido en clichés, en parodias que no provocan sorpresa, repugnancia o reflexión, sino que actúan simplemente como marco inverosímil y prescindible.

Snuff ofrece momentos de humor e incluso de cierta hondura (como las ideas de Sheila, la asistente de Cassie, sobre el papel de la mujer dentro del mundo del porno y las consideraciones morales que puede acarrear esta industria y sus prácticas), pero en general su tensión narrativa se desinfla a las pocas páginas. La reiteración de motivos, tonos y personajes hace que la trama se torne previsible, aun cuando los finales de las obras de Palahniuk siempre ofrecen (y ésta no es una excepción) giros inesperados que sorprenden y revelan aspectos desconocidos de la historia. En este caso, esos descubrimientos son irrelevantes para el texto, ya que lo interesante se condensa en unas cuantas páginas aisladas a lo largo de la novela. El desarrollo de la trama es muy bueno, pero el interés se reduce por la acumulación de remembranzas que cualquier lector asiduo puede tener; el resultado, como es lógico, es una novela de lectura rápida, pero de escasa profundidad.

En pocas palabras: Snuff es un libro sólo para incondicionales; una novela que reincide en estilos y tratamientos, que no aporta nada a la trayectoria narrativa de Palahniuk y que ofrece muy pocos momentos gloriosos.

sábado, 4 de mayo de 2013

La chuleta que viene en pastillas...


La chuleta que viene en pastillas

Llegan los exámenes. Cada vez más estudiantes -y ejecutivos- buscan mante- nerse despiertos y más concentrados a través de un fármaco para la narcolepsia. Los médicos advierten de que, en personas sanas, puede provocar ansiedad y taquicardia y ser adictivo. Sus efectos a largo plazo no se han estudiado

Se llama modafinilo y es un fármaco indicado para tratar la narcolepsia, un trastorno neurológico que provoca un exceso de somnolencia diurna y, en algunos casos, verdaderos ataques de sueño. Pero en los últimos tiempos, estudiantes y ejecutivos sin ningún problema parecido a los anteriores han pasado a engrosar su lista de consumidores. No es la primera ni la única ayuda química que han utilizado los estudiantes, pero es la que está de moda ahora: el 25% de los alumnos de los campus de Estados Unidos reconoce haberla tomado en alguna ocasión.

El doctor Diego García-Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño, confirma una tendencia creciente también en España a "usar dosis terapéuticas de la píldora como potenciador cognitivo fuera del ámbito clínico". En otras palabras, que algunos empiezan a usar el fármaco conocido como la smart drug (píldora inteligente) para intentar ser el más listo por un día. En el caso de los narcolépticos, "su principio activo impide la recaptación de la dopamina y la noradrenalina, lo que tiene un efecto estimulante en la corteza cerebral que ayuda a mantener la vigilia. Entre 100 y 200 mg son suficientes para mantenerse despierto". Algunos estudiantes no narcolépsicos que la han tomado dicen que aumentaba su entusiasmo para estudiar o que les permitía "ir a clases en medio de una resaca".

Pero poco o nada se sabe de los efectos del modafinilo a largo plazo, porque es un fármaco relativamente nuevo y poco estudiado. Sólo se han evaluado durante 136 semanas y se desconoce si pueden derivarse efectos adversos de su uso durante una temporada más larga. "Este tipo de fármacos suele ser muy adictivo y todo lo que llega al cerebro es peligroso", afirma Francisco Martínez, investigador del laboratorio de neuroanatomía comparativa y funcional de la Universidad de Valencia. "Soy un estudioso de los mecanismos cerebrales y desconfío absolutamente de mi poder para controlarlos. No sé cómo hay gente que dice tan tranquila 'yo controlo", añade Martínez. Desde la clínica Universidad de Navarra, el neurólogo Mario Riverol recuerda que ya se han utilizado otros fármacos con la ilusión de potenciar la inteligencia y la concentración, como el metilfenidato (comercializado como Ritalina o Rubifen) y la dexanfetamina (Dexedrina). "Estos fármacos, mal llamados inteligentes, pertenecen a la familia de los psicoestimulantes. A corto plazo pueden provocar cefaleas, náuseas, vómitos, nerviosismo, taquicardia, ansiedad e insomnio. A largo plazo, el riesgo de adicción varía de un fármaco a otro y depende de la vía de administración", explica.

Los primeros que experimentaron con el modafinilo fueron los soldados estadounidenses en la guerra del Golfo de 1991. Se supone que la píldora les servía para combatir el agotamiento y el jet lag propios del desplazamiento rápido de las tropas desde Estados Unidos hasta el golfo Pérsico. Ahora la moda cunde en las universidades de élite y en los ambientes profesionales muy competitivos en los que dormir ocho horas diarias parece una pérdida de tiempo.

No es una novedad que la noche antes de un examen los estudiantes tiren de la química. Las drogas que más se utilizaban eran las anfetaminas, como el metalfenidato que mencionaba el doctor Riverol, indicado para tratar el trastorno de hiperactividad y déficit de atención. O el compuesto tetratab, que se vendía ilegalmente en Internet. El modafinilo tiene potencial adictivo y efectos cardiovasculares, aunque menores que los de las anfetaminas, según el doctor García-Borreguero.

Al día siguiente de haber ingerido el modafinilo (sin ser narcoléptico), no todos los usuarios se sienten igual. Algunos hablan de "caer en la cama como un tronco y despertar aturdido 12 horas después"; otros cuentan que pasan el día "medio tontos".

El profesor Francisco Martínez ha comprobado el impacto real del modafinilo en roedores: se vuelven mucho más concentrados y atentos. "Actúa sobre determinadas vías dopaminérgicas que aumentan la motivación, la sensación de que te comes el mundo".

En la Universidad de Cambridge (EE UU), una parte de los catedráticos está en pie de guerra. Piden que sus alumnos se sometan a una especie de prueba antidopaje antes de los exámenes. No les parece justo usar la misma vara de medir para los que consumen "potenciadores cognitivos" y para los que no. Otra parte del profesorado se apunta a la facción no alarmista con el argumento siguiente: "Una píldora de modafinilo es como tomar una taza de café, pero más efectivo". El profesor Fernando Martínez no cree necesario que en su universidad, la de Valencia, tengan que hacerse este tipo de test. "No creo que los estudiantes aprendan más. Sencillamente, no duermen y se dan un atracón la noche antes del examen. No es una buena solución porque hay que ser selectivo en el aprendizaje. No se trata de memorizarlo todo, es importante olvidar para poder concentrarse en lo verdaderamente importante. Veo difícil que estos fármacos aumenten la capacidad cognitiva".

Por su parte, Bárbara Sahakian, profesora de neuropsicología clínica del departamento de psiquiatría de Cambridge y líder de la protesta en esta universidad, asegura que el uso de estos medicamentos tiene "enormes implicaciones" y que la universidad debe tomar cartas en el asunto. Unos meses antes, un estudio publicado en Nature advertía de que un 25% de los estudiantes de los campus estadounidenses había consumido este fármaco. Naturalmente, muchos estudiantes se enteraron de la existencia de la píldora leyendo dicho artículo y les pareció "una idea estupenda". Una circunstancia que esperamos no se repita con este reportaje.

Más curiosos fueron los resultados de la encuesta que la propia revista Nature puso en marcha entre sus lectores, la mayoría académicos e investigadores. Uno de cada cinco reconoció que utilizaba las smart drugs.

Parece que a nadie le preocupan demasiado las consecuencias futuras de estar en modo "máximo rendimiento" todo el día. Un móvil se quedaría sin batería, un ordenador se sobrecalentaría, y el cerebro humano agradecería unas horas en estado de hibernación.

En España, la venta de modafinilo y de todas las anfetaminas está mucho más controlada que en Estados Unidos, pero la farmacia online es omnipresente. Con sólo teclear el nombre del fármaco en Google, aparecen varios portales donde lo único que se exige al comprador es que firme un contrato asegurando que nunca los demandará por vender el fármaco sin prescripción médica. Los precios oscilan entre cuatro y cinco euros por cada pastilla, incluidos los gastos de envío. En algunos campus, como el propio Cambridge, se reconoce la existencia de un tráfico alto y fluido de smart drugs entre los estudiantes. ¿De dónde salen las píldoras? Nadie lo sabe o nadie lo dice.

viernes, 3 de mayo de 2013

La cruda fotogalería de la realidad... 07


La cruda fotogalería de la realidad
Fiona, de cuatro años, corre entre tumbas de papel en un parque de Miami que recuerdan a los soldados muertos en Irak (Festival de fotoperiodismo Visa pour l'image).

jueves, 2 de mayo de 2013

miércoles, 1 de mayo de 2013

Las mujeres de Bukowski...


Las mujeres de Bukowski

Un repaso a los lugares que marcaron la vida del escritor maldito de las letras norteamericanas en Los Ángeles

La sombra de Charles Bukowski (1920-1994) se extiende por toda la ciudad de Los Ángeles. Era un viejo indecente, todo el mundo lo sabía. Un ludópata, un alcohólico y, en demasiadas ocasiones, un violento. Un canalla, en suma. Y, sin embargo, acodado en la barra del Frolic Room, se mostraba como alguien totalmente inofensivo.

Es aquí, en la confluencia de Hollywood Boulevard y Vine Street, donde empieza el recorrido por algunos de los lugares que marcaron la vida del escritor maldito de las letras norteamericanas. En la calle hay mujeres, ruido y trapicheos. En el bar también. A sólo un par de manzanas está la tienda donde Bukowski solía ir a comprar cervezas. Este siempre fue uno de los lugares favoritos del poeta.

Bukowski era un mentiroso. A veces contaba que nació en California, pero en realidad lo hizo en Andernach, Alemania, en 1920. Hijo de inmigrantes, dio sus primeros pasos en el número 4511 de la calle 28 oeste de Los Ángeles. Hoy la casa la habita una joven pareja norteamericana. Luego se mudó. Y así una y otra vez. De pequeño nunca se planteó qué quería ser. De mayor tampoco, confesaría después.
Pregúntale al polvo

Bukowski pasó la adolescencia en el 2122 de Longwood Avenue mientras estudiaba en el Mount Vernon Junior High, un imponente edificio de cemento típicamente americano. Frustrado, con la cara llena de granos, era un chico tímido, callado y solitario. No tuvo ni novias ni amigos.

En 1939 se graduó en Los Ángeles High School, como cuenta en su novela La senda del perdedor, y entonces fue cuando todo cambió. Una tarde, ojeando las estanterías de la Biblioteca Pública de Los Ángeles, en West 5th Street, descubrió Preguntale al polvo de John Fante y, con él, el realismo sucio.

Fue acumulando trabajos uno tras otro como cromos de una colección. Escribió alguna poesía, algún relato breve, pero no fue hasta los 51 años cuando vio que podía ganarse la vida con la máquina de escribir y publicó su primera novela, Cartero.

Entre tanto encontró un empleo como funcionario de correos en la Terminal Annex del centro (inspiración para su debut) y se casó con Barbara Frye, alter ego del personaje de Joyce en Cartero. La relación no duró demasiado y al poco tiempo se divorciaron. Después conoció a Frances Dean, en el hostal 1623 de North Mariposa Avenue, un lúgubre antro del Hollywood este. Con ella tuvo a su única hija, Marina, que nació en 1964.

Un hombre afortunado

Bukowski era un hombre muy poco atractivo y no fue hasta que empezó a tener éxito como escritor cuando las mujeres comenzaron a acercarse a él. Como la relación con Frances Dean tampoco cuajó, conoció a la escultora Linda King, con la que mantuvo una turbulenta aventura de amor, maltrato, gritos e infidelidad durante varios años. Juntos se instalaron en un chalet en De Longpre Avenue y más tarde se trasladaron a Edgerwater Terrace, en el barrio de Silver Lake. Con ella no se casó, pero sí con Linda Lee Beighle, que se convertiría en su última pareja.

Los 70 fueron una buena época para Bukowski. Empezó a ganar nombre como escritor y, con él, mucho dinero. Además de las apuestas, se permitía el lujo de ir a comer en el restaurante Musso & Frank Grill, uno de los más populares entre las estrellas de Hollywood. Allí solía pedir cordero y vino blanco dulce para acompañar. Lejos quedaban los años de malvivir, pasando de pensión en pensión, de casa en casa, y para gastar sus últimos años Bukowski se trasladó a San Pedro.

Fue su época más tranquila. Pasaba las tardes en el hipódromo de Hollywood Park. Por las mañanas se dedicaba a escribir poesía en el patio de su casa y comenzó a recoger gatos de la calle. Aunque había llevado una vida de excesos, disfrutó una considerable buena salud hasta el final. Tras recibir quimioterapia en el tratamiento contra la leucemia, Charles Bukowski murió el 9 de marzo de 1994 en el hospital San Pedro Peninsula. Cinco días después fue enterrado en el cementerio Green Hills Memorials Parks, en el Rancho Palos Verdes.