Internet produce cierta adicción a los resultados rápidos, algo que no sucede con otro tipo de interacciones humanas.
– Prakash Pradhan, psiquiatra
en May I have your attention, please!
martes, 2 de junio de 2009
lunes, 1 de junio de 2009
Historias de vampiros... 07
Vampiros decadentes
La película 'Entrevista con el vampiro' fue un éxito de taquilla en los años 90. Protagonizada por Tom Cruise y Brad Pitt adapta una novela de Anne Rice, que cuenta una historia muy alejada del modelo de Bram Stoker. En las obras de Rice, los vampiros tienen un aire decadente y la inmortalidad es sufrimiento
domingo, 31 de mayo de 2009
Angustiados...
Angustiados por el 'e-mail'
El correo electrónico ayuda en el trabajo, pero es imposible mantenerlo a raya - Su gestión al minuto no evita que cada vez exija más tiempo
El trabajador se deja en el correo electrónico una hora de su jornada. Y dos, y tres. El empresario dice que baja la productividad; el currante, que se agobia. La Facultad de Psiquiatría de Londres habla de "infomanía" y algunos psiquiatras norteamericanos piden que los síntomas se incluyan en el diccionario de enfermedades mentales. El e-mail ha pasado de ahorrar tarea a estresar al personal. Quizás también ha llegado el momento de saber organizarse el correo.
Ni en vacaciones se descansa. El 83% de los internautas norteamericanos lo chequea diariamente, y también el español va consultando su correo en días de fiesta gracias al portátil o al móvil, con la vana esperanza de adelantar trabajo.
"Es un nuevo hábito que está provocando lo contrario de lo que se pretende", cuenta Luis Gallardo, director mundial de Comunicación de la consultora Deloitte, que emplea a más de 165.000 personas en oficinas de 142 países. Él sufre como pocos el abuso del e-mail en el trabajo.
"Estamos viendo", añade Gallardo, "que con móviles como la Blackberry los empleados empiezan a sacarse correo de encima durante el fin de semana para llegar el lunes al despacho con el buzón limpio; pero ese comportamiento también lo repite el otro y el otro y el otro, y al final se crea más tráfico, y cuando no lo había, en los días de fiesta".
El mero envío de un chistecillo con copia general y la simple respuesta ("¡Qué bueno!") pone a prueba el servicio de correo, al margen de la distracción del personal y la pérdida de tiempo. Gallardo, y cualquier empresa, tiene un problema. "La media son 200 correos diarios por persona y día. Basta multiplicar por los empleados y por los días de trabajo para hacerse cargo de las dimensiones que puede llegar a tener este problema".
El profesor británico Cary Cooper cree que el e-mail es una de las causas principales del estrés en el trabajo. Cooper, especializado en salud laboral, asegura que por ese motivo los británicos faltan a la oficina 14 millones de días al año.
Deloitte se enfrentó al reto. Durante cuatro miércoles, sus empleados en Londres no se enviaban mensajes internos. "El objetivo era concienciarnos de la situación", recuerda Luis Gallardo.
Cuatro miércoles después, Deloitte revocó la medida. "El objetivo se había cumplido. Adoptamos normas de comportamiento y pequeñas mejoras. Creamos una ventanilla en el correo que, antes de enviarlo, te pregunta: '¿Estás seguro de que quieres hacer un correo múltiple?'. Porque muchas veces no eres consciente".
A causa de las decenas de miles de millones de e-mails que circulan por el mundo (sin contar la basura), el trabajador no da pie con bola. Al menos el británico. Ésa fue la conclusión de las investigadoras Karen Renaud, de la Universidad de Glasgow, y la psicóloga Judith Ramsay, de la Universidad de Paisley. El pasado año se dedicaron a espiar el comportamiento de 200 trabajadores delante del ordenador. Un tercio chequeó el correo cada 15 minutos, y el 64% más de una vez a la hora. El 33% confesó que se siente estresado por la cantidad de correos y la necesidad de contestarlos.
"El e-mail es la herramienta que ahora nos provoca más problemas en nuestro trabajo", concluyó Renaud. "Es una vía de comunicación increíble, pero se nos ha ido de las manos". Un sorprendente 38% que confesó trabajar relajadamente, esperaba un día o más para contestar los mensajes.
El problema va a más en el mundo y, concretamente, en España. No hay que menospreciar el creciente aumento del uso del e-mail y la mensajería instantánea en el ordenador de la oficina y en el teléfono móvil. España sólo tiene al 40% de la población conectada a Internet, y en muchas pymes el correo aún no es una herramienta de trabajo común. Baste recordar que en Estados Unidos el 60% de la población es internauta.
Todos los estudios concluyen en que la gente dedica más de una hora de su tiempo laboral al e-mail. La consultora estadounidense ePolicy Institute sube hasta dos horas. "Hemos asesorado a empresas de telecomunicaciones y bancos, que usan Internet en un promedio medio-alto, y pueden llegar a dedicar tres horas del día al correo", dice el venezolano Juan Carlos Jiménez, autor del libro El e-mail en el trabajo. Manual de supervivencia.
"Hace dos semanas di una conferencia ante 120 altos ejecutivos de un importante banco en Venezuela", recuerda Jiménez. "Les pregunté cuántos no sentían estrés con la gerencia del e-mail. Sólo uno respondió que no".
Otro estudio de Digital Life America descubrió que los propietarios de móviles con correo, como la popular Blackberry, se sentían más encadenados al trabajo y que trabajaban más horas que los que no tenían un móvil de estas características.
Quizás la adicción no es al correo electrónico, sino a estar siempre, en cualquier parte, conectado. Sin embargo, ésa es una sensación que sólo sienten los mayores; para los menores de 25 años, el always on (el siempre conectados) es algo natural y el e-mail un engorro. Prefieren la mensajería móvil.
La invención del correo electrónico ha sido, sin duda, la mejor herramienta laboral de la última década. Reduce el número de reuniones y llamadas telefónicas, deja constatación escrita de las decisiones, facilita la comunicación entre personas en diferentes husos horarios, elimina papeleo y es tan fácil de mandar...
"Nadie duda de que ha mejorado la productividad laboral, especialmente cuando se está viajando, pero cuando se llega a la cumbre luego sólo se puede bajar", puntualiza Gallardo. "En estos momentos, el e-mail ha dejado de ser la herramienta más efectiva de comunicación laboral", zanja Gallardo. "¿Lo mejor? Communication mix, elegir el canal adecuado de comunicación según cada situación y persona".
Una cosa es la creciente dedicación laboral al correo electrónico y otra que cree absentismo. Los sindicatos CC OO y UGT no tienen noticias de ello, pero llegarán. La patronal CEOE no registra un descenso de la productividad por culpa del e-mail, pero algo habrá. El estudio Sobrecarga informativa: conocimos al enemigo y somos nosotros, de la consultora norteamericana Basex, con 22 años de experiencia en el ámbito laboral, señala que un trabajador en Estados Unidos es interrumpido 11 veces por hora. Pero aquí entran también las llamadas telefónicas y las distracciones de los compañeros. Demasiadas ocasiones para la desconcentración.
La nada sospechosa de tecnofobia Cisco Systems (monta redes de telecomunicaciones) demostró en 2006 que un trabajador puede tardar el cuádruple en atender por e-mail asuntos que se podían resolver con una simple llamada telefónica.
"Hemos pasado de la economía del lenguaje, resolver las cosas con las mínimas palabras, a la economía de la silla, resolverlas sin movernos de la mesa", dice Gallardo.
El directivo de una multinacional como Deloitte también sufre la incomunicación que provocan mensajes escritos en, la mayoría de las veces, un mal inglés o un inglés limitado por empleados de 142 países diferentes. "Al final, muchas veces hay que llamarse por teléfono para concretar y aclarar lo que nos estábamos escribiendo por e-mail".
Chequear el correo no es sólo -tranquilos, responsables de recursos humanos- asunto laboral. El 53% de los internautas norteamericanos lo mira desde la cama, un 37% en el baño, el 12% en la iglesia, el 43% al levantarse y un 40%, en mitad de la noche. De todos ellos, sólo un 15% se consideró adicto.
Sin embargo, la Facultad de Psiquiatría de la Universidad de Londres ha acuñado el término "infomanía" para referirse a las personas adictas al e-mail, los chats y los SMS, tres medios de comunicación ligados a las nuevas tecnologías.
En marzo, la revista de la asociación estadounidense de psiquiatras pedía en su editorial que los síntomas de las adicciones a Internet se incluyeran oficialmente en el Manual de Diagnósticos y Estadísticas de Desórdenes Mentales. Entre esos síntomas figuraba el e-mail, pero después de otras adicciones internautas: el videojuego y el sexo virtual.
Por eso, el psiquiatra Alberto Seoane no reconoce la adicción exclusiva al e-mail. Especializado en desórdenes como ludopatías, alcoholismo o la drogadicción, Seoane no cree en el adicto al correo. "Las adicciones están muy ligadas a la inmediatez de respuesta; comprar hoy lotería para la Navidad no produce adicción; jugar al tragaperras, sí. Las cosas que tardan no enganchan, ni sufres ni te dan placer".
A Seoane le preocupa más el SMS de los móviles. "El correo electrónico es más farragoso, más lento, lo consultas en la oficina y luego en casa; aunque con la proliferación de los móviles 3G todo puede cambiar".
La solución pasa por la educación. Las escuelas coreanas han comenzado a impartir cursos de prevención de males de Internet. Pero hay otros remedios. El venezolano Juan Carlos Jiménez también opta por las clases, aunque en el puesto del trabajo, porque se trata de solucionar la adicción a la mensajería.
"Así como desarrollaron conciencia ambientalista y conciencia social del negocio, las empresas necesitan desarrollar conciencia profesional sobre el uso del e-mail", dice Jiménez.
"De lo contrario, las bondades y beneficios de este medio de comunicación continuarán deteriorándose por los efectos del volumen irracional e indiscriminado de mensajes que circulan en la Red. Es sólo cuestión de tiempo".
Jiménez sugiere que las empresas implanten "planes específicos de entrenamiento y asesoría sobre la comunicación escrita a través del correo electrónico, dirigidos a todos sus empleados. Y también necesitan establecer normas escritas comprensibles sobre el uso corporativo del correo electrónico, que orienten positivamente a los empleados sobre las buenas prácticas que se esperan de ellos".
El director mundial de comunicación de Deloitte también aboga por los cursillos en la empresa. "¿No hay cursos de yoga? Pues con más razón unos cursillos de gestión y administración del e-mail. Hoy el problema es pequeño para el que será mañana".
Consejos para no enloquecer
1. Lo primero, limpie.
Comience la jornada laboral limpiando el buzón al máximo. Tire mensajes a paladas (no uno a uno) y sin abrirlos. La experiencia nos hace distinguir de un vistazo entre los mensajes basura, la gamberrada de los amigos y los realmente útiles. En caso de duda, a la basura. El buzón limpio relaja un montón.
2. Elimine la alarma.
Los programas de correo incluyen una alarma que salta en el ordenador (o en el móvil) cada vez que llega un mensaje. Hay que anularlo, es la principal fuente de ansiedad.
3. Responda pronto.
No cree una carpeta de "trabajo pendiente" (en realidad se debería llamar "medaperezaahora"). Aún estresa más. Si abre el buzón no es sólo para leer los mensajes, también es para responder los pocos decentes que no eliminó. Si no se contesta al momento, la tarea queda a medias.
4. Escriba clara, correcta y concretamente.
Que la rapidez no vaya en detrimento de la claridad. Parte del tráfico se genera por la mala interpretación de los textos, lo que provoca el envío de nuevos mensajes aclaratorios. En la casilla "asunto" escriba de qué va el tema. Y en correcta ortografía; la mala se identifica con el correo basura. En el texto vaya al grano con frases cortas y claras. Antes de enviarlo, reléalo.
5. Emociones, fuera.
El e-mail es un mal medio de expresión para ironías, emociones o dobles sentidos. Si quiere liarla en su empresa, escriba de relaciones personales. Es correo interminable, inútil y estéril.
6. Evite los adjuntos.
Sí, cierto, el adjunto se abre con sólo un clic, pero al final del día serán un puñado. Además, hay que esperar a que se abran (si se abren) textos o fotos con sorpresas no siempre agradables. No envíe adjuntos; no abra adjuntos.
7. Corte la cadena.
No rebote chascarrillos, ni reproduzca supuestas cadenas solidarias.
8. No mate el teléfono (ni se ahorre el cafelito).
Pese a las enormes ventajas del e-mail, hay asuntos que se resuelven antes con el teléfono o con el ancestral desayuno latino. Por mucho avance, no hay mejor sistema de comunicación que el cara a cara.
9. Lo último, limpie.
Acabe el día laboral como lo comenzó, echando una mirada al correo. Aun más, chequee el buzón antes y después de comer. Aunque siempre saldrá alguna investigación probando lo contrario, consultar el correo no da gangrena.
- El Pais -
sábado, 30 de mayo de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 06

'Nosferatu'
Clásico del cine de terror y una de los máximos exponentes del expresionismo alemán, la película Nosferatu también es una adaptación libre de la novela de Stoker. La película rodada en 1922 es una de las mayores obras del cine mudo y la primera gran película de vampiros de la historia del cine
jueves, 28 de mayo de 2009
Rebelarse vende...

Rebelarse vende - JOSEPH HEATH, ANDREW POTTER
Subtítulo: El negocio de la contracultura
Colección: TAURUS PENSAMIENTO
Fecha de publicación: mayo de 2005
TRADUCIDO POR GABRIELA BUSTELO
«La contracultura ha sustituido casi por completo al socialismo como base del pensamiento político progresista. Pero si aceptamos que la contracultura es un mito, entonces muchísimas personas viven engañadas por el espejismo que produce, cosa que puede provocar consecuencias políticas impredecibles.»
Asegurada la polémica tanto con los partidarios de No Logo de Naomi Klein como con sus opositores, Joseph Heath y Andrew Potter destrozan el mito que sigue dominando el pensamiento político, económico y cultural en el que se basan tanto el movimiento antiglobalización como el feminismo y el ecologismo. Estos jóvenes profesores canadienses defienden que las décadas de rebelión contracultural no sólo no han servido para nada, sino que han resultado contraproducentes para los fines que pretendían alcanzar. Nos hemos acostumbrado tanto a los ataques de la derecha contra la contracultura que cuesta imaginar cómo sería una crítica desde la izquierda.
En una narración de gran alcance en la que se mezclan la historia de la cultura pop, el manifiesto político y el análisis social, este libro se detiene en el nacimiento de la contracultura, en su espíritu contrario a las normas, en la rebelión como signo de diferenciación y el nacimiento del consumidor rebelde, en los cazatendencias, y en cómo reconciliarse con la masificación y transformar a los consumidores en ciudadanos.
Con sorprendente claridad, en Rebelarse vende se reivindica, desde la crítica contracultural, la necesidad de preocuparse más por cuestiones de justicia y equidad para lograr auténticos avances sociales.
Dossier de prensa sobre el libro (pdf)
miércoles, 27 de mayo de 2009
Jugando con la vida...
Si los patrones de unos y ceros son «similares» a los patrones de las vidas y muertes humanas, si todo un individuo pudiera ser representado en un ordenador mediante una larga cadena de unos y ceros, ¿qué tipo de criatura sería la que representaría una larga cadena de vidas y muertes?
– Thomas Pynchon -
– Thomas Pynchon -
martes, 26 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 05

La condesa sangrienta
Los vampiros no solo pertenecen al mundo de la ficción. Elizabeth Bathory fue una aristócrata húngara que ha pasado a la historia por ser sospechosa de matar a 650 personas, en su mayoría mujeres jóvenes, para bañarse en su sangre, ya que creía que de este modo se conservaría joven y bella.
lunes, 25 de mayo de 2009
En el reino del exceso...

Chinese democracy pasará a la historia como el delirio final de la era de oro de las discográficas. Así es el disco que Guns N’ Roses ha tardado 15 años en grabar.
En tiempos no muy lejanos, se publicarán tomos, se rodarán documentales sobre la gestación de Chinese democracy. Las cifras resultan ¡tan tentadoras! 15 años, 14 estudios, legiones de músicos y técnicos, un coste superior al presupuesto de sanidad de muchos países africanos. Y todo el folclor: los rumores, las filtraciones, los pleitos.
Otro asunto será el tono de esos análisis. Chinese democracy podría pasar a la historia como el delirio final de la edad dorada de las discográficas: una obra hecha sin límite de gastos, sin fecha tope, sin supervisión.
Si necesitas una historia ejemplar sobre la egomanía, aquí está Chinese democracy. Toma todo el dinero del mundo y juega a dar empaque a tus inciertas ideas: las canciones pasaron por tantas formas que algún tema (el gran There was a time) reconoce las huellas de cinco arreglistas orquestales, otros cinco para las baterías (¿?), dos de coros y cuatro generales; en todas esas categorías figura Axl Rose. Muchos cortes no se contentan con el típico solo de guitarra volcánica: ostentan varios, de diferentes guitarristas.
Se suele afirmar que los dioses concibieron la cocaína para castigar los excesos de las estrellas del rock. No lo creas: la broma mortal fue la invención del Pro Tools y demás técnicas de edición digital, que condenan a los artistas inseguros a una eternidad de especulaciones, injertos, sustituciones, acumulaciones, agonías. Así nacen monstruos hinchados como Chinese democracy: hay cortes donde no sólo parece que coinciden diversas bandas sino que suena como si allí cantaran dos o tres vocalistas diferentes. Y se van fácil a los seis minutos.
Con todo, el disco es un monumento a la voluntad creativa de Axl Rose. Para esta música, debía prescindir de antiguos compañeros de viaje y, desde luego, de colegas con derecho de veto. Ningún igual podría soportar tantas dudas y tantos afanes en pos de detallitos extraídos de fórmulas que son o fueron cool: el rock industrial, trip hop, nü metal, etno beat, tecno, las bandas sonoras épicas. El mensaje subliminal: aparte de hacer Guns N' Roses mejor que los pringados de mis ex compinches, también puedo sonar "moderno" (todo lo "moderno" que puede intuir un tipo asocial en una burbuja de místicos, seguratas y abogados).
Finalmente, Axl ha sufrido por su arte. La antigua pantera con bandana se ha transformado en una especie de millonario de dudoso aspecto y creencias new age. Que se siente inequívocamente reivindicado por su Democracia china. Orgulloso, está tan orgulloso.
LA CORTE DEL REY HISTERIAS, CANCIÓN A CANCIÓN
Chinese democracy. Encajada entre ambientes étnicos, una patada de rock. La historia ¿es una denuncia de la clase dirigente china o una compleja metáfora personal de Axl? No se justifica la rima más patosa del disco: "nación" con "masturbación."
Shackler's revenge. El Axl más reconocible. No le preocupa la persecución de Falun Gong, como en el tema anterior. Sencillamente, tiene un mosqueo del 15 y no quiere calmarse con palabras amorosas; va a salir a quemar la ciudad.
Better. Comienza como una filigrana pop y no pierde ese carácter, aunque se impone finalmente un fenomenal riff cazurro. El texto huele a manual de autoayuda.
Street of dreams. Como a Freddie Mercury, a Axl le pone la pirotecnia guitarrera pero tampoco se resiste a la gran balada dramática con cuerdas, así que ¿qué pasa si lo mezclamos? Se titulaba originalmente The blues, revelando la secreta querencia por Elton John. Argumento: te has ido, todavía te recuerdo.
If the world. Esta declaración de amor total se escucha en Red de mentiras, última película de Ridley Scott, y suena tan sincera como cualquier canción de Hollywood. Al núcleo duro de su parroquia se le atragantarán esos toques spanish de guitarra acústica y esas programaciones.
There was a time. Esto sí que es cine... erótico. Envoltorio solemne para la crónica del cuelgue por una exclusiva call girl o una aficionada particularmente promiscua. La densidad de información —los versos aseguraron al disco la etiqueta de parental advisory— se combina efectivamente con la grandeza orquestal.
The catcher in the rye. Nivel: ¡una referencia literaria! Pero a J. D. Salinger, autor de El guardián entre el centeno, le repugnará tanto esta mención como que el asesino de John Lennon se apropiara del libro. De hecho, el tema -armas, voces mentales, odios viscerales— parece salido del magín de Mark Chapman.
Scraped. Cabalgata con voluntad de himno generacional para almas impresionables: estamos solos contra el mundo, somos inconquistables e imparables. El doctor Rose recomienda: "Cree en ti mismo".
Riad n' the bedouins. La intro ambiental sugiere que va a tratar asuntos trascendentales. Axl recrimina aquí el error de la guerra de Irak, pero igualmente podía estar vomitando su ira contra Slash y compañía.
Sorry. Intento de facturar otra November rain. Recriminaciones donde gentes calenturientas querrán ver el fantasma de la novia modelo que le dejó por un millonetis ("vendiste tu alma/ pero no te dejaré ganar").
I.R.S. Semejante furia contra la mujer que le abandonó sería argumento suficiente para una orden de alejamiento. Sin embargo, todo está anclado por una base digital y unos meditados contrastes dinámicos.
Madagascar. Orquestación y lenguaje poético para una defensa de la libertad personal, potenciada por un collage que alterna vibrantes frases de Martin Luther King —"al fin libres"— con voces cinematográficos. Brillante.
This I love. Tan monumental balada de amor perdido sugiere el rock wagneriano de Meatloaf (aunque su titiritero, Jim Steinman, siempre sabía lanzarte un guiño para aligerar tanto melodrama).
Prostitute. Otra de esas confesiones con acabado moderno. Aunque finalmente se impone la vieja histeria guitarrera a cargo de Buckethead, el menda ése que lleva un cubo de Kentucky Fried Chicken en la cabeza. En el mundo de Axl Rose, lo sublime convive con lo ridículo.
"Chinese democracy" está publicado en Universal http://www.newgnr.com/
- El País -
Libre albedrío...
Al tratar de oponernos a la naturaleza, simplemente actuamos de acuerdo a las leyes de la natualeza.
- Goethe
- Goethe
sábado, 23 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 04
Son los intelectuales...
¿Son los intelectuales los frikis del siglo XXI?
Hace unas semanas ADN entrevistaba a Alberto Santos, editor del sello independiente del mismo nombre y responsable de traer a España literatura de terror y ciencia-ficción con un perfil muy pop: novelas sobre Star Wars, Star Trek, manuales sobre el cine gore… En un momento dado a Santos se le pregunta sobre las distinciones entre alta cultura y cultura de masas, a lo que él afirma que la separación ha quedado abolida ahora que los frikis tienen hasta su dia del orgullo. Pero a continuación lanza este pullazo:
Lo que se consumen son novelas de género, ciencia-ficción, aventuras, novela que a la gente les entretiene… novelas más serias, novelas de ambiente, pues es una literatura más… [cara de asco y desprecio mientras busca cómo decirlo] yo diría que los más raritos que éramos nosotros ahora son ellos… la literatura sesuda ha quedado marginada.
Lo que viene a diagnosticar Alberto Santos es que el término ‘friki’, que una vez fuera despectivo, ahora es trendy y fashion (ocupó una portada en el suplemento Tentaciones, no digo más) y su fascinación ha conquistado los corazones del gran público. La gente ha dejado de comprar los últimos éxitos de Kafka, Musil o Cioran y se lanzan en masa sobre las novelas de las Guerras Clon. Los lectores de Luis Mateo Díez o Juan Goytisolo son ridiculizados por las personas de bien que leen en el metro la biografía de Paul Naschy.
Obviamente es una trola. Alberto Santos miente en dos cosas. La primera, la ‘cultura friki’ no ha triunfado sobre la ‘alta’, ha triunfado sobre su propio complejo de inferioridad. Segundo, la ‘cultura alta’ no ha quedado arrinconada ahora: lo ha estado todo la vida. La diferencia es que ahora empieza a perder su arrogancia clasista.
Partamos también del hecho de que los grandes éxitos editoriales no dependen del género. ¿Es acaso La sombra del viento una novela de detectives sin más? ¿Es El niño con el pijama de rayas una de aventuras? Evidentemente no. Puedo comprender los motivos del resentimiento de Santos, como niño al que le vetaban los Mortadelos (salvo en caso de enfermedad) porque no eran una buena lectura. Es un hombre que le ha dedicado catorce años a su pasión y que habrá escuchado con frecuencia a gente con gafas de pasta y un suplemento cultural bajo el brazo decirle con sorna: ¿A tu edad y todavía lees sobre marcianitos?
Pero trazar la línea es hacerle un flaco favor a la causa integradora de la cultura. La cultura friki ha arrinconado a la sesuda. No es así: han salido de sus trincheras y se han dado la mano en medio del campo de batalla. Hace ya tiempo de eso, cuando Umberto Eco escribía un estudio semiológico y cultural sobre el cómic mientras Alan Moore escribía un cómic que es pura literatura visual. Deberíamos estar celebrando la paz, no la victoria; el triunfo de la creatividad y la espontaneidad, del lee lo que quieras. Yo el día del orgullo friki lo celebro a mi manera: con buenos libros.
Cuando un académico enarbola la tesis apocalíptica contra la cultura de masas, uno sopecha enseguida que hay algo más detrás, alguien que trata de defender sus privilegios como guardián del Canon Occidental. Lo mismo me sugiere la actitud de Santos: no creo que sus palabras sean del todo inocentes. Como empresario que es, parece como si quisiera movilizar a sus bases poniéndoles enfrente un enemigo, no vaya a ser que les de por curiosear en la sección de filosofía. Psicología inversa: los estigmatizadores estigmatizan. La revancha de los Nerds.
Abolida la distinción entre cultura alta y popular, algo más simbólico que real como la difencia entre sangre roja y azul, el único parámetro que debería importarnos es el de lo bueno y lo malo. ¿Y quién decide que es bueno o malo?, me preguntáis. Pues para mi es más importante discutirlo que decidirlo, que es para lo que estamos aquí. Una novela no es buena sólo porque sea difícil y acumule términos enciclopédicos; tampoco lo es automáticamente por incluir naves espaciales y sables láser. Y tan literaria puede ser la historia de una viuda de la posguerra como la de un cadete espacial.
Esto, que es evidente en el cine, no es muy diferente en literatura. Hay que dejar de leer por las razones equivocadas, es decir, como muestra de adhesión. Leo lo que todo el mundo lee para demostrar que estoy en la onda; leo lo que nadie más lee para demostrar que soy especial. Hay que salir del todo del armario y empezar a ser sinceros con uno mismo y los demás. Tenemos un derecho, que es leer lo que queramos; también un deber, que es exigir que sea bueno. Aunque sólo sea por la recompensa que trae, que es disfrutar sin límites de la literatura.
Vía | En ADN: La casa de los 10.000 freaks
En Papel en Blanco | Metacrítica
Más Información | Orgullo Friki en Zona Fandom
- http://www.papelenblanco.com -
jueves, 21 de mayo de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 03
Jóvenes judíos neonazis...
Cárcel para ocho jóvenes judíos neonazis en Israel
Los jóvenes tenían previsto celebrar el cumpleaños de Hitler en el Museo del Holocausto
Ocho jóvenes judíos israelíes han sido condenados este domingo a entre uno y siete años de prisión por pertenencia a una banda neonazi. Los integrantes de este grupo, que se autodenomina Patrulla 36, están acusados de atacar brutalmente a drogadictos, homosexuales, inmigrantes y a judíos religiosos tocados con la tradicional kipá.
Los jóvenes, con edades comprendidas entre 16 y 21 años y procedentes en su mayoría de países de la antigua Unión Soviética, han sido declarados culpables por el Tribunal del Distrito de Tel Aviv por agresión, conspiración para cometer asesinato e incitación al racismo. La noticia de la existencia de grupos neonazis en Israel, un estado fundado tras el Holocausto nazi en el que murieron millones de judíos, ha provocado una ola de rechazo.
El acta de acusación indica que los ocho adolescentes tenían previsto celebrar una ceremonia en el Museo del Holocausto (Yad Vashem) para celebrar el cumpleaños de Adolf Hitler y "jurarle fidelidad y prometer preservar la raza blanca hasta su última gota de sangre".
El que estos neonazis "sean judíos que han emigrado a Israel y han elegido adoptar teorías racistas es muy grave", reza el vereticto emitido por el juez Tsvi Gurinkel, y añade que "no es posible para esta Corte ser indulgente, a pesar de las circunstancias y de la juventud de los acusados"
Los ocho jóvenes vivían en Petah Tikva, cerca de Tel Aviv, donde la banda realizaba vídeos de los ataques perpetrados, en los que se observa que todos ellos vestían indumentaria típica de los cabezas rapadas neonazis mientras atacaban a sus víctimas. Durante las investigaciones policiales los agentes hallaron en las viviendas de los ocho uniformes, retratos de Adolf Hitler, armas de fuego y explosivos, informa la cadena británica BBC en su página web.
Otra paradoja más de la lista de contradicciones creadas por este suceso, cuyos protagonistas fueron detenidos en 2007 aunque hasta este domingo no se ha producido la condena, es que de que uno de los condenados es nieto de un superviviente del Holocausto nazi. Además, todos los detenidos migraron a Israel gracias a la Ley de Rotorno, que permite la nacionalización a todo aquel con al menos un abuelo judío.
- El País -
lunes, 18 de mayo de 2009
CD´s forever...
Los discos grabables al cabo de dos años solo sirven para espantar pajaros colgados de un arbol...
domingo, 17 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 02
Los ateos se hacen fuertes...
El lema “Probablemente no hay Dios, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida” decorará los autobuses de Londres
Los ateos se hacen fuertes
Los no creyentes se organizan para frenar la beligerancia de las religiones y su poder en el Estado - Sus campañas publicitarias reciben generosas donaciones y aumenta la demanda de apostasía
"Probablemente no hay dios, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida". Este eslogan lucirá en los autobuses de Londres a mediados de enero. Se trata de la primera campaña ateísta en Reino Unido financiada con donaciones de contribuyentes anónimos. Y ha sido un éxito. Preveían recaudar 5.500 libras (6.500 euros) y en tan sólo dos días reunieron 10 veces más. No es algo aislado. Esta semana se ha puesto en marcha una iniciativa similar en Washington. Los ensayos que arremeten contra la religión se convierten en superventas y, en España, aumentan las solicitudes de apostasía. Parece que la hora de los no creyentes ha llegado. ¿Está el ateísmo tomando una nueva conciencia más activa en la sociedad?
No es fácil confesar que uno es ateo, es decir, que niega la existencia de Dios, según señala el biólogo Richard Dawkins, conocido como el rottweiler de Darwin por su férrea defensa de la teoría evolucionista. "La situación de los ateos hoy en día en América es comparable a la de los homosexuales 50 años atrás", escribe Dawkins en el ensayo El espejismo de Dios (Espasa Calpe), que ha vendido 1,5 millones de ejemplares. "Los ateos son mucho más numerosos, sobre todo entre la élite educada, de lo que muchos creen", prosigue. El problema es que, a diferencia de otros grupos religiosos, no están organizados. "Un buen primer paso podría ser generar una masa crítica con aquellos que desean salir a la luz y así animar a otros a hacer lo mismo. Pueden hacer mucho ruido".
Ruido considerable es el que ha conseguido la citada campaña del autobús ateísta británico. La gestiona la British Humanist Association -una organización que promueve acabar con la privilegiada posición de la religión en la ley, la educación y los medios de comunicación- a través de la web www.justgiving.com/atheistbus. Su patrocinador más ilustre es el propio Dawkins. Iniciada el 21 de octubre, se propuso recaudar 5.500 libras (6.500 euros, el coste de un mes de los anuncios en 30 autobuses) y sólo necesitó dos horas para conseguirlos. En dos días, ya tenían 58.900. La cuenta ya va por 143.200 euros.
"Los donantes sienten que no tienen voz, que el Gobierno y la sociedad presta demasiada atención a la religión y a sus líderes, mientras que a los que no son religiosos se les ignora", señala desde la capital británica Hanne Stinson, directora de la British Humanist Association. Al otro lado del Atlántico, la American Humanist Association ya ha organizado una campaña similar para los autobuses de Washington con el lema ¿Por qué creer en un dios? Sé bueno por la propia bondad. Se puso en marcha la semana pasada con una previsión de 200 autobuses (www.whybelieveinagod.org).
Este nuevo ateísmo también ha irrumpido en las librerías. Una ilustre alineación de científicos e intelectuales ha emprendido la batalla dialéctica a gran escala contra la religión. Sus ensayos se han convertido en superventas. En El espejismo de Dios (10.000 ejemplares vendidos en España), Dawkins expone su hipótesis de que Dios no existe, sostiene que no necesitamos la religión para ser morales y que podemos explicar las raíces de la religión y la moralidad en términos no religiosos. El ensayista Christopher Hitchens argumenta en Dios no es bueno (Debate) que la religión da una explicación errónea del origen del ser humano y del cosmos, que causa una peligrosa represión sexual y que se basa en ilusiones. Ha vendido cerca de 150.000 ejemplares en Reino Unido y 12.000 en España. En EE UU, el filósofo Sam Harris, autor de The end of faith (W.W. Norton) pone de vuelta y media a las grandes confesiones: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Las tacha de locuras socialmente aprobadas, cuyos credos son irracionales, arcaicos y mutuamente incompatibles (200.000 vendidos).
En Italia, el matemático Piergiorgio Odifreddi ha escrito ¿Por qué no podemos ser cristianos? (RBA), que ha colocado 200.000 ejemplares en su país. En Francia, Michael Onfray se situó en 2005 entre los más vendidos con Tratado de Ateología (Anagrama), un alegato a favor del pensamiento hedonista y contra la religión. Vendió 209.700 ejemplares. Las cifras parecen indicar que aumenta el interés por la crítica a las religiones. Odifreddi, aun así, es cauto: "Hay una buena parte de la población que valora la razón y la ciencia, pero es una minoría sin mucho acceso a los medios de comunicación".
La razón de este nuevo movimiento está, irónicamente, en los propios fundamentalistas religiosos, según sostienen varios especialistas. "La beligerancia de las religiones lleva a la gente a tocar a rebato", explica el teólogo de la Universidad Carlos III Juan José Tamayo. "Las religiones han despertado de un modo social y culturalmente agresivo, porque reclaman una presencia en el espacio público; quieren intervenir en la vida privada y tener un peso político. En definitiva, quieren que los Estados sean confesionales". Una idea con la que coincide el filósofo Reyes Mate, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): "La crítica a la religión resurge cada vez que la religión se quiere convertir en principio moral de la democracia".
Cuando se habla de integrismo se suele pensar en los países musulmanes, pero también se encuentra en el corazón de Occidente. "Pienso en Estados Unidos", sigue el teólogo Tamayo. "En la campaña electoral de 2004, entre John Kerry y George W. Bush, la politización de la religión fue notable: los dos candidatos recordaban constantemente que creían en Dios". Es el caso, por ejemplo, de las escuelas de algunas zonas de Estados Unidos que quieren introducir en las aulas la enseñanza del creacionismo y del diseño inteligente (que equivale a la interpretación literal de la Biblia). Los líderes religiosos occidentales, como el papa Benedicto XVI, o los grupos evangélicos en EE UU, pretenden influir en la política porque "consideran que necesita una legitimación religiosa", señala Tamayo. Además exigen "que la ética se fundamente en un ser trascendente, ya que no reconocen a los políticos como guías morales", e imponen que los textos sagrados, que son míticos y simbólicos, sean considerados como histórica y científicamente válidos.
Esa intervención de la religión en la vida privada es la que pidió el cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal Española, en octubre en el sínodo de los obispos de Roma. Criticó el laicismo, es decir, que las personas, la sociedad y, sobre todo, el Estado, sean independientes de cualquier organización o confesión religiosa. Lo dejó claro: "El Estado moderno, en su versión laicista radical, desembocó en el siglo XX en las formas totalitarias del comunismo soviético y del nacional-socialismo". Por eso llama a que la Iglesia participe en la vida privada e incluso en los debates legislativos.
Muchos ciudadanos en España han reaccionado. Las solicitudes de apostasía en los seis primeros meses de 2008 han sido 529, lo que supera a las de todo 2007 (287) y a las de 2006 (47), según la Agencia Española de Protección de Datos. El Ayuntamiento de Rivas, en Madrid, abrió en marzo una oficina para facilitar los trámites de apostasía. En menos de un mes recibió más de 1.100 consultas de toda España. Entre los principales motivos: la reelección de Rouco como presidente de la Conferencia Episcopal. Y no son sólo las apostasías. La práctica religiosa también desciende. Si en 1998 los españoles que se consideraban católicos eran el 83,5%, 10 años después son el 78%, según el barómetro de enero de 2008 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Las cifras, sin embargo, podrían quedarse cortas. "Ese 78% que dice que es católico, lo es por el bautismo y otros símbolos introducidos en la infancia", señala el teólogo Tamayo. "Esa educación puede que continúe o que se interrumpa y dé lugar a la apostasía o a la indiferencia, que es el fenómeno mayoritario", añade. Los datos se elevan entre los jóvenes. El 46% de los chicos entre 15 y 24 años se consideran agnósticos, ateos o indiferentes, según un informe de la Fundación Santamaría de 2005 (en 1994, eran el 22%). El 39% se define como católico no practicante y tan sólo el 10%, como católico practicante. Las razones del descenso: la "impopular" postura de la Iglesia "en temas como la ley que regula el matrimonio homosexual, el aborto o la sexualidad", según uno de los autores del informe, el sociólogo Juan González-Anleo.
Este nuevo ateísmo lucha contra la religión en la arena dialéctica. "Esa hostilidad que yo y otros ateos expresamos ocasionalmente contra la religión está limitada a las palabras. No voy a poner una bomba a nadie, ni a decapitarlo, ni a lapidarlo, ni a quemarlo en la hoguera ni a crucificarlo ni a estrellar aviones contra sus rascacielos", escribe Dawkins. De hecho, el propio lema del bus ateísta británico se aleja del dogmatismo. El probablemente reconoce que igual que no hay pruebas de la existencia de Dios, tampoco las hay de lo contrario. "No es necesario mantener una relación hosca con la religión", considera el filósofo Jesús Mosterín, miembro del CSIC. "Se puede conservar sin creérsela pero con curiosidad y simpatía, como una tradición folclórica más". Eso sí, aunque dialéctica, es una batalla sin cuartel.
La crítica a la religión es antigua pero, sobre todo desde el siglo XIX, cuenta con una aliada crucial: la ciencia. Así lo ha expuesto el premio Nobel de física estadounidense Steven Weinberg en The New York Review of Books: "Creo que entre la ciencia y la religión existe, si no una incompatibilidad, por lo menos lo que la filósofa Susan Haack ha llamado una tensión, que gradualmente ha ido debilitando la creencia religiosa, especialmente en Occidente, donde la ciencia ha avanzado más". La ciencia, enumera el Nobel, explica mejor el funcionamiento del mundo que la religión y refuta el papel del hombre como protagonista de la creación. Otro de los físicos más prestigiosos del mundo, Stephen Hawking, lo suscribe: Las leyes por las que se rige el universo "no dejan mucho espacio para milagros ni para Dios".
Ciencia y religión no pueden convivir en paz, añade el matemático Odifreddi. "La ciencia acepta verdades basadas en confirmaciones empíricas y deducciones matemáticas y lógicas. La religión, al menos la católica, se refiere a un libro de hace 2.000 años y a pronunciamientos dogmáticos de concilios y del Papa. Es difícil imaginar métodos más opuestos".
Pero ¿podemos vivir sin Dios? La respuesta de los científicos, filósofos y teólogos no es unánime. El Nobel Weinberg confiesa que no es fácil no creer, pero está convencido de que la creencia declina inevitablemente en Occidente. Y añade que aunque las prácticas religiosas se mantengan durante siglos, no está tan seguro de que la creencia perviva. "Hay que distinguir la religión, que es construcción social, de la experiencia religiosa, que es personal", matiza Tamayo. "Las iglesias son instituciones, con un atractivo político y social, que incluso hoy pocas veces implican creencias profundas", añade Odifreddi, "por lo que pueden sobrevivir aunque la fe languidezca". "En el futuro seguiremos creyendo, porque lo llevamos de fábrica", argumenta el físico Jorge Wagensberg. "La psicología del desarrollo, la antropología cognitiva y la neurociencia señalan que evolutivamente estamos programados para creer".
Otros están convencidos de que la ciencia es la respuesta. "¡Todos creemos en algo!", concede el matemático Odifreddi. "La cuestión es qué debemos creer; yo creo que la ciencia puede ofrecer incluso una concepción espiritual del mundo, al mostrar cómo tras el aparente caos del cosmos descansa un orden profundo". Su conclusión es clara: "La ciencia es hoy la religión verdadera, mientras que la vieja religión es sólo superstición. Así que si alguien quiere creer en algo, puede creer en la ciencia y su manera de ver el mundo".
Los mandamientos de Dawkins
En �El espejismo de Dios�, el biólogo Richard Dawkins presenta una lista de principios morales laicos válidos universalmente. Estos son algunos.
- No hagas a otros lo que no quieras que te hagan.
- No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho si media el arrepentimiento.
- Prueba todas las cosas: revisa tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso las creencias más arraigadas.
- Respeta el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo.
- Fórmate opiniones independientes basadas en tu razón y en tu experiencia: no permitas ser manejado.
- Cuestiónalo todo.
- Disfruta de tu vida sexual (en tanto no hagas daño a nadie) y deja a los demás que disfruten de la suya.
- No adoctrines a tus hijos. Enséñales cómo pensar por sí mismos y cómo estar en desacuerdo contigo.
- El País -
viernes, 15 de mayo de 2009
jueves, 14 de mayo de 2009
Historias de vampiros... 01

Fiebre adolescente
La novela de Stephenie Meyer es auténtico fenómeno de la literatura juvenil y esta semana llega a España su adaptación cinemográfica. 'Crepúsculo' narra la historia de amor entre una chica y un vampiro y en su primer fin de semana en las pantallas de EE UU recaudó más de 70 millones de dólares (54,9 millones de euros)
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