domingo, 29 de agosto de 2010

sábado, 28 de agosto de 2010

viernes, 27 de agosto de 2010

The Stone Roses no...


The Stone Roses no van a volver

El cantante, Ian Brown, y el guitarrista, John Squire, niegan los rumores sobre el regreso del grupo inglés

The Stone Roses no van a reunirse. Ian Brown, el ex cantante del influyente grupo británico niega en la web de la banda los rumores sobre un supuesto regreso que difundió el rotativo británico The Mirror. "No sabemos nada de ninguna reunión. Ian trabaja en su nuevo disco, que saldrá a finales de año", ha señalado un portavoz del artista, según recoge la web. El cuarteto de Manchester, que saltó a la fama mundial en 1989 con el álbum The Stone Roses, no volverán a tocar juntos de nuevo para dar una gira por Reino Unido, tal como mencionaba el tabloide.

El desmentido de la banda en su web se añade a las palabras del guitarrista John Squire en la BBC esta semana, en las que afirmó que no hay ninguna posibilidad "en absoluto" de que la banda vuelva a tocar junta. "Prefiero vivir mi vida que intentar repetirlo. No tendría sentido", añadió Squire. The Stone Roses fue una de las formaciones más representativas del sonido Madchester, que brilló a finales de los ochenta y principios de los noventa. La integraban Squire y Brown junto a Gary Mani Mounfield y Alan Reni Wren y su influencia se basa en tan sólo dos álbumes, el fundacional The Stone Roses (1989) y Second Coming (1994).

Está previsto que el grupo lance a finales de 2009 una nueva edición de lujo de su primer disco, remasterizado por el productor John Leckie. Precisamente, ese CD, que incluirá conocidos éxitos como I Wanna Be Adored, She Bangs The Drums o I Am The Resurrection, se cita continuamente entre los grandes discos de todos los tiempos.

El grupo, uno de los más influyentes del britpop en los noventa, se disolvió de forma amistosa en 1996 y se rumorea que Brown y Squire no han vuelto a dirigirse la palabra desde entonces.

- El País -

martes, 24 de agosto de 2010

Ese bulo sólo quiere capturar su 'e-mail'...


Ese bulo sólo quiere capturar su 'e-mail'

Los falsos rumores nacen de enemigos de las empresas o de piratas informáticos - La leyenda perjudica la imagen y las ventas de las compañías

Son esas cosas que le pasan o le cuentan al amigo de un amigo. No se suelen tener detalles del lugar, de la fecha en que ocurrieron, ni de los nombres de los protagonistas. Pero son historias curiosas, inquietantes muchas veces, que antes viajaban de boca en boca y ahora corren por Internet como la pólvora: bulos, leyendas urbanas (hoaxes en inglés). El de la Coca-Cola y las ratas es un clásico: un día, de repente, un joven brasileño cayó al suelo fulminado por sufrir leptospirosis, que es una enfermedad producida por la orina de las ratas. Según la historia, las latas de refrescos se guardan en almacenes infectados por roedores para después ser transportadas a las tiendas sin la debida limpieza.

Otros ciudadanos teóricamente preocupados por el prójimo cuentan también por el ciberespacio que Actimel, el yogur bebible de Danone, puede generar problemas de salud si uno lo toma más de 14 días seguidos, ya que deja de desarrollar defensas por sí mismo. Es falso. También ha corrido por ahí, en el pasado, que Telefónica había empezado a cobrar por las llamadas perdidas a los teléfonos móviles, algo que, de momento, tampoco es cierto.

La repercusión del bulo se ha multiplicado gracias a Internet. Tienen como objetivo dañar a las empresas, a veces por competencias comerciales, aunque la mayor parte de firmas consultadas aseguran que sus ventas no se resienten. Pero en otras muchas ocasiones, la mayoría hoy día, sólo buscan generar alarma, llamar la atención para ser miles de veces reenviado y, con ello, permitir a los cazadores de correos lograr direcciones personales para comerciar con bases de datos o utilizarlas para fraudes cibernéticos.

Los anzuelos basados en temores sobre la salud son los más exitosos. El de Actimel nació en Argentina en abril de 2007, pero resurge de vez en cuando. El rumor, que se puede encontrar en Internet, dice que el L. Casei que aporta este yogur es una sustancia que genera el propio cuerpo humano y que, a los 14 días de tomarla, el organismo se olvida de fabricarla por sí mismo.

El caso es que el L. Casei es una bacteria que jamás puede generar el organismo y que, de hecho, ya se consume en otros alimentos como el queso o las leches fermentadas, y "no se han descrito procesos patológicos" causados por ello. Así es como lo explica un escrito del Centro Superior de investigaciones Científicas (CSIC) que el grupo Danone se vio obligado a colgar en su web de Actimel para desmentir el rumor sobre el producto.

Y es que la compañía asegura que el rumor nunca ha afectado a sus ventas, aunque no ofrece datos, pero sí le ha supuesto más de un quebradero de cabeza. Incluso un diputado argentino, en 2007, recogió las afirmaciones de la cadena de correos electrónicos y presentó ante la Cámara de los Diputados de Argentina una propuesta de ley para obligar a la empresa a anunciar de los posibles efectos adversos. Danone se puso en contacto con el político y el proyecto quedó congelado, relata Álvaro Bordas, responsable de comunicación externa de Danone.

"No afecta a las ventas, pero sí a la imagen de un producto que tiene más de 30 estudios científicos detrás", lamenta. El hecho de que la misma historia resurja cada cierto tiempo -hace unos meses se vivió una tercera oleada del rumor- les hace pensar que "puede haber otros intereses detrás", más allá de lograr correos.

La Asociación de Internautas destaca que la mayor parte de hoaxes buscan ser múltiplemente reenviados porque, gracias a ello, se puede rastrear el mensaje y capturar miles de direcciones de correos que luego se pueden vender para bases de datos, algo que se está haciendo ahora con redes sociales como Facebook o Twitter.

"Todos los correos electrónicos que van sin firma digital son como esas postales de toda la vida que puede leer todo el mundo, de modo que los spammers utilizan unos robots que buscan palabras clave para captar las direcciones a las que se reenvían", explica Víctor Domingo, presidente de la asociación. Y tienen éxito: su secreto consiste en lanzar informaciones lo suficientemente morbosas o peligrosas como para que, aunque sea de buena fe, aquel que las reciba quiera compartirlo con todos sus contactos. Esta entidad preguntó el pasado verano a 3.129 internautas y el 70% respondió que tenía dificultades para distinguir entre un rumor falso y una información veraz.

Ello explica que aún funcionen estafas cibernéticas como el phishing: hacerse pasar por una entidad pública o privada oficial -por ejemplo, un banco o la Agencia Tributaria- para obtener información confidencial como las claves de una cuenta bancaria.

La cuestión es cómo parar la cadena. Los internautas proponen una serie de pautas para reconocer como bulo lo que llega por correo electrónico. Suelen carecer de fecha de publicación y están redactados de la manera más atemporal posible para que pervivan el máximo tiempo circulando en la Red. Además, son anónimos, no citan fuentes y normalmente contienen una petición de reenvío.

El problema surge cuando el embuste se aleja de lo burdo y se presenta deliberadamente bien preparado. El pasado diciembre, las redacciones de varios medios de comunicación (incluido EL PAÍS) recibieron un comunicado de prensa que llevaba como remitente al grupo de cosmética L'Oréal e informaba de la retirada inmediata de la gama de productos Derma Génesis en Europa tras haber provocado reacciones dermatológicas adversas, con casos puntuales de tumores cutáneos, en Francia. Además, ofrecía un teléfono 900 para los consumidores que tuvieran dudas.

El correo, con los membretes de la compañía, no era demasiado alarmante, su formato y redacción era el de cualquier comunicado de prensa profesional y estaba firmado con la dirección corporativa correcta y el nombre de una empleada.

Pero la historia presentaba sombras: el correo procedía de una dirección gratuita de Gmail y en ninguno de los teléfonos citados respondía nadie. Además, la información llegó un viernes por la tarde en medio de Navidad, con toda la intención de dificultar la verificación de la misma.

Algunos medios de comunicación picaron el anzuelo y la compañía tuvo que salir al paso. L'Oréal desmintió "rotundamente" la noticia pocos días después.

El bulo, cuanto más verosímil y difícil de contrastar, más tarda en agotarse. Fermín Bouza, catedrático en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, explica que la tendencia a creerlos tiene que ver con la capacidad de romper la rutina y de empujar a fantasear. "Algunos están deliberadamente construidos y otros se van formando poco a poco, a partir de un hecho real".

Para Enrique Alcat, asesor y experto en comunicación de crisis, "es fundamental atajar el rumor antes de que la bola de nieve se haga grande". A veces, el rumor "puede proceder de la propia empresa, que quiere que recorra la compañía para comprobar cómo regresa la historia y averiguar así lo que piensan sus empleados". A esto, se le llama "gestión del rumor".

"Los bulos se inventan sobre marcas conocidas, y entonces hay que mantener la calma, desmentirlo de forma clara, pero no sobrerreaccionar, porque acabas difundiendo más el bulo". Quien lo dice es Carlos Chaguaceda, el portavoz en España de un especialista mundial en lidiar con la rumorología: Coca-Cola. Que si al mezclar este refresco con caramelos Mentos estalla en el estómago, que si es tan corrosivo que en Estados Unidos se usa para limpiar la sangre de las carreteras... Para combatirlas, la empresa recoge buena parte de sus leyendas negras en su propio sitio de Internet y las desmiente.

Los rumores más dañinos son los que parten de una realidad distorsionada. El último, muy extendido, ha tenido una consecuencia real: Coca-Cola Zero ha sido prohibida en Venezuela.

Esta versión dietética del refresco de cola utiliza un edulcorante artificial llamado ciclamato, cuyo uso está autorizado en la Unión Europea y una buena ristra de países que no incluye a Estados Unidos. Basándose en la excepción del mercado estadounidense, donde se usan otros edulcorantes, una cadena de correos electrónicos comenzó a alertar de que esta sustancia era perjudicial para la salud.

Con este caldo de cultivo, el Gobierno de Hugo Chávez ordenó el pasado junio la suspensión de la comercialización de esta bebida "para preservar la salud de los venezolanos". La medida se produjo justo tres meses después de que Chávez ordenara a Coca-Cola Femsa el desalojo de los terrenos donde estaciona sus camiones en Caracas para construir viviendas populares.

The Coca-Cola Company, y su embotelladora en Venezuela, Coca-Cola Femsa, acataron las órdenes de Chávez, pero declararon "responsablemente que Coca-Cola Zero no contiene componente alguno que pueda ser perjudicial para la salud".

Los rumores influyen. Apple, por ejemplo, asegura que aún no ha podido confirmar jamás un caso en el que alguna de sus baterías haya estallado. Sin embargo, las noticias de que un joven francés y otro en Reino Unido asegurasen haber sufrido heridas después de que las baterías de sus aparatos iPod e iTouch sufriesen cortocircuitos llevó a la propia Comisión Europea a pedir explicaciones a la compañía. La marca no tiene pruebas aún de que algo así haya ocurrido y aseguró el pasado verano que, en todos los iPhone analizados, las averías de las baterías se debían a golpes externos y tuvo que tranquilizar a sus millones de usuarios.

La tecnología, por lo desconocido todavía, es terreno abonado para la confusión. A Telefónica, en una Navidad reciente, le trajo de cabeza el bulo de que la compañía iba a empezar a cobrar por las llamadas perdidas. "Lo que buscan estas historias es desprestigiar, no sólo a la marca, sino a toda una categoría de producto, porque cuando empezó a salir el rumor hace unos años el móvil no era todavía tan conocido como ahora. Llamaban los usuarios preguntando si era verdad y tuvimos que ser muy proactivos para desmentirlo", explican desde la operadora.

"La mayor cultura digital no tiene que ver con la ingenuidad social", opina Víctor Domingo.

En los ochenta empezó a correr el rumor de que el logotipo de Procter & Gamble -un hombre barbudo, con forma de luna creciente, en el interior de un círculo con 13 estrellas- era el símbolo de Satán. Según la compañía, en 1995 cuatro antiguos empleados de una distribuidora reavivaron la leyenda asegurando que parte de los beneficios del grupo servían para financiar cultos satánicos. En 2007, un tribunal los condenó a pagar una indemnización de 14 millones de euros.

Otra gran compañía igualmente acostumbrada a los rumores, McDonald's por ejemplo, gastó el año pasado cinco millones de euros en una amplia campaña llamada Testigos de Calidad para convencer a todo aquel que tuviera dudas sobre la procedencia y elaboración de sus hamburguesas, para que visitara al proveedor que elabora todas las hamburguesas en España y Andorra.

"No hemos detectado una bajada de ventas a consecuencia de ninguno de los mitos que circulan sobre nuestra compañía, pero es cierto que sabemos que existen y por ello los afrontamos. No se trata de justificarnos ante nadie, precisamente se trata de lo contrario, o sea, reafirmar nuestro compromiso con la calidad", explican fuentes de la compañía.

McDonald's se ha esforzado mucho en los últimos años en convencer a la opinión pública que comida rápida no equivale a comida mala. Pero las historias siguen y este año, explica, repetirán la campaña.

Cómo fichar un ciberbulo

La Asociación de Internautas propone una serie de pautas para detectar los bulos o falsos rumores que llegan por Internet:

1. Los hoax o bulos carecen de fecha de publicación y están redactados de la manera más atemporal posible para que pervivan el máximo tiempo circulando en la Red.

2. Son anónimos, no citan fuentes (ya que carecen de las mismas) y no están firmados para evitar repercusiones legales.

3. Contienen un gancho para captar la atención del internauta. El éxito del bulo residirá en si el gancho es muy morboso, si tiene que ver con el dinero o genera miedo.

Ejemplo Coca-Cola. Son varias las leyendas surgidas en torno a este refresco de masas. Muchas tienen que ver con la salubridad de las latas o con el carácter supuestamente corrosivo de la bebida.

Ejemplo Actimel. Actimel es malo para la salud. Produces L. Casei y dejas de fabricar defensas cuando el organismo se acostumbra a recibirlo externamente. Los efectos suelen aparecer a partir de los 14 días de consumirlo y son peores para los niños. Muchos de los correos con este rumor solicitaban que se reenviara para avisar a otras personas del peligro. (Aquí, el gancho es el miedo basado en la salud)

Ejemplo MacDonalds. El origen de la carne con la que se elaboran las hamburguesas de esta cadena de comida rápida también ha generado múltiples historias. (Igual que el anterior, el gancho es el miedo a perder la salud)

4. Los bulos normalmente contienen una petición de reenvío. Se solicita el reenvío para alertar a otras personas, para evitar mala suerte, para evitar la muerte, o con cualquier otra excusa. El objetivo de esta petición de reenvío reside en captar las direcciones IP, crear bases de datos con las que realizar posteriores campañas de spam o, simplemente, con el ánimo de difundir la información falsa todo lo posible.


- EL PAIS -

lunes, 23 de agosto de 2010

Progreso


El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos.

– Henry Ford -

domingo, 22 de agosto de 2010

Tienes que pedirte más a ti mismo...


Tienes que pedirte más a ti mismo. Tienes que empezar a buscar fotografías que nadie más pueda hacer. Tienes que coger tus herramientas e ir más allá.

William Albert Allard

sábado, 21 de agosto de 2010

26 años de soledad..



26 AÑOS DE SOLEDAD

¿Qué ha convertido a Paolo Giordano, joven autor de La soledad de los números primos, en el fenómeno editorial del año en Italia?

Paolo Giordano (Turín, 1982) lleva una semana luciendo un horroroso jersey a rayas amarillas en distintos medios de comunicación. Hoy se presenta en el bar del Hotel 1898, muy cerca de las Ramblas barcelonesas, con un atuendo menos estridente: “Me hacía ilusión que el público español supiera que tengo más de un jersey”. El joven autor, que una vez fue físico matemático, es hoy, a finales de década, lo que Enrico Brizzi —creador de la seminal novela de amor adolescente italiana Jack Frusciante ha dejado la banda— fue a los últimos noventa. Tras darle un poco de cuerda a la ironía dramática que domina su primer libro, La soledad de los números primos (Ed. Salamandra), recibe una mala noticia. “¿Dos horas de tele? ¿Qué quieren saber? ¿En un parque? Hace frío para eso, ¿no?”.

A Giordano no le gustan las sorpresas. Es un tipo ordenado que estudió ciencias y que cayó en la literatura como extensión lógica del placer que halla en estar solo y, sobre todo, por obra y arte del aburrimiento, acaso el sentimiento más poderoso que existe. “Mucho más que el amor”, comenta. “Creo que el amor es parte del problema más que de la solución. Porque lidiamos con ideas demasiado definidas de lo que el amor debe ser. Eso nos provoca un estrés enorme. Debemos lograr algo y ese algo tal vez no llega. La televisión es el medio que más ha ayudado a estereotipar esta idea del amor. Vivo en Italia, sé que todo lo malo sale de la televisión”.

La soledad de los números primos es una historia de amor frustrado adolescente, soledad metafísica y anorexia accidental, protagonizada por dos jóvenes (Mattia y Alice) tan confundidos por la vida que terminan convirtiéndose en números primos gemelos, aquellos entre los que siempre se encuentra un número par. El libro ganó el pasado mes de julio el Premio Strega, convirtiendo a este hombre de 26 años en un fenómeno literario en su país natal. “Intenté dos novelas antes, con toda la historia montada, pero las dejé en la página 80, porque ya sabía hacia dónde iban y cómo acababan. Me aburrí. Para poder terminar ésta tuve que estructurarla en pequeñas piezas. Soy muy poco fiel a las ideas. Muchas veces llegan varias que no se complementan y se crea un conflicto. Si esa idea es buena, pero no encaja, trato de guardarla para otro momento. Nunca tiro ninguna, pues llegan muy pocas veces y no es cuestión de desperdiciar los bienes escasos”. Jugando al escondite con el tedio, Giordano descubrió que no le interesaba el proceso lineal de creación, porque, claro, ya sabía el final del libro, ese final que el autor no sólo no teme desvelar, sino que se siente en la necesidad de argumentar. “Los adolescentes no entienden el final. Dicen que es trágico y no pueden soportar la tragedia. Yo les digo que no es un final triste. Mi concepto de la tragedia tal vez sea muy de los noventa. En Facebook no hay jamás finales tristes”.

En Internet nunca halló Giordano la felicidad. Como Hank Moody, el personaje de David Duchovny en la serie Californication, una vez cometió el error de googlearse. “Fue horrible. Los blogs estaban llenos de gente que quería romperme las piernas. Jamás pensé que lo que yo pudiera escribir pudiese interesar a la gente, y menos aún que les pudiera irritar tanto. Internet me asusta. Me siento muy viejo diciendo estas cosas, pero es cierto”.

Pesimista e idealista, por lo que habita en un constante estado de frustración vital, el italiano aprendió de los grandes nombres de la literatura norteamericana del siglo XX (David Foster Wallace, Jeffrey Eugenides…), pero jamás dejó que el virus de la posmodernidad atacara su aproximación al hecho de escribir. La suya es una narrativa de vocación más clásica, más basada en la musicalidad que en el ruido semántico, estructurada alrededor de la historia y los sentimientos y libre de referencias pop, namedropping y demás artilugios. Tal vez el resultado tenga que ver con su naturaleza como lector: “Como tal, nunca estuve interesado en autores, en presentaciones, en críticas. Simplemente leía. Ni se me ocurría que pudiese haber un negocio alrededor de esta cosa de la literatura, y mucho menos que yo pudiera llegar a formar parte de él. La primera presentación a la que asistí fue la de mi libro. Escribir me satisface, pero el acto de escribir, no. Me cansa mucho. Es simplemente trabajo. Pero pensar que soy un tipo que escribe me gusta. La idea de que soy un escritor es la mejor idea que he tenido jamás. De hecho, tuve esa idea durante cuatro o cinco años sin escribir una sola línea. Fui un escritor sin obra, pero la mar de orgulloso de mi trabajo, durante muchos años”.


El País



viernes, 20 de agosto de 2010

Bla bla bla...

A partir de cierto número de comentarios en una entrada de un blog, el diálogo de besugos es siempre inevitable.

– Corolario al Teorema de Hilolargo -

miércoles, 18 de agosto de 2010

Más talento, menos trabajo...


Más talento, menos trabajo

Acumulan licenciaturas y maestrías. Pero eso no les basta a los jóvenes españoles, faltos de idiomas y con pocas prácticas, para entrar en el mercado laboral más hostil de Europa

Colocar a los hijos ha sido una preocupación histórica de los padres españoles. A ser posible, en un empleo para toda la vida. Pero lograrlo es cada vez más difícil. Casi dos tercios de los jóvenes españoles, entre los 25 y los 29 años, viven hoy a costa de sus padres, según estadísticas del Instituto de la Juventud (Injuve). ¿Qué otra cosa podrían hacer si la tarea de encontrar trabajo, como admite el propio Injuve, "se ha convertido en una asignatura más", la principal y más difícil de aprobar, para la joven generación española? El problema no es sólo nuestro. El instituto CRF, una fundación surgida en Holanda para tender puentes entre empleadores y empleados, considera que estos jóvenes corren el riesgo de convertirse en una generación desmoralizada. Más y mejor formados que sus padres, "pensaban ser la generación de la esperanza, pero la actual crisis económica y financiera les convierte a veces en las primeras víctimas".

Si el panorama global es preocupante, el español es desolador. Mientras el desempleo se acerca al 20% de la población activa, entre los jóvenes asciende al 28%, y llega al 38% en la franja que va de los 16 años a los 25. Las tasas de paro juvenil más altas de Europa. Una situación especialmente dramática entre los jóvenes licenciados porque, en nuestro país, como explica Cristina Bermejo, secretaria confederal de juventud de Comisiones Obreras, "la principal mano de obra que requiere la economía, sustentada sobre el sector servicios y el ladrillo, es de baja cualificación".

No hay perspectivas de cambio en el horizonte. "No hay más que ver que los presupuestos de I+D+i, que podrían fomentar el empleo de calidad, han sufrido recortes. Tenemos trabajos de altísima temporalidad. Aquí lo típico es que el joven que tiene un master entre de botones en la empresa", añade esta sindicalista.

A esa dificultad se suma otra: un sistema educativo desligado del mundo del trabajo, según los expertos en el mercado laboral consultados para este reportaje. Todos ponen el dedo en la misma llaga: formación demasiado teórica, horarios de clases interminables que hacen casi imposible compaginar trabajo y estudios, y casi nada de prácticas.

Y hay un pero más, los idiomas. "España es todavía una isla en este sentido. Muchos jóvenes hacen constar en su currículo el dominio del inglés, pero en realidad apenan lo hablan", dice Robert Schaefer, responsable para el sur de Europa del Instituto CRF, que se instaló en España en 2005. Aunque las cosas están cambiando. El instituto, que otorga el certificado de Top Employers (mejores empresas por su trato al empleado) en los países más desarrollados, ha entregado este año a 30 firmas españolas este documento. La mayoría son multinacionales extranjeras, aunque hay también dos bancos, una multinacional española y una empresa pública (Correos). Todas afectadas por la crisis. "Pero el buen empresario se distingue por intentar mantener a sus empleados, aun en estas situaciones", dice Victoria Alcober, encargada de la mercadotecnia de este instituto junto a Salvador Ibáñez.

¿Y las demás? "Algunas empresas no han aceptado someterse a nuestro cuestionario de 80 preguntas y a las verificaciones posteriores, en otros casos no han alcanzado la puntuación necesaria", dice Schaefer.

Todas las grandes se rigen por un mismo criterio corporativo. "Se prefiere empleados con iniciativa, y capacidad de comunicación con el resto. Gente con una mayor implicación en la empresa y en su trabajo. Importan los salarios, pero cada vez más las condiciones laborales: horarios más flexibles, y beneficios que permiten mantener un mejor equilibrio entre vidas privadas y trabajo. Ya no importan las horas que trabaja un empleado, sino sus resultados laborales".

Un verdadero sueño que pocos jóvenes licenciados llegan a hacer realidad. Porque, como señala Cristina Bermejo, lo que abunda hoy por hoy son las empresas, "que exigen títulos, idiomas, de todo, pero no ofrecen salarios acordes a estas exigencias". Empresas que optan por contratar jóvenes como becarios y rechazan los contratos de prácticas, regulados y bonificados por el Gobierno. El destino de los becarios es, muchas veces, cubrir puestos de inferior cualificación y menor salario.

Y eso que en España, "el talento no falta". Lo dice Pilar Jericó, socia-directora de InnoPersonas, una consultora que se ocupa de algo tan moderno como la gestión del talento, de las habilidades, de los empleados. Según Jericó, los chicos españoles sólo tienen un problema, "no aceptan la movilidad geográfica". Juan Carlos Cubeiro, socio de Eurotalent, consultora que gestiona también el talento, cree, en cambio, que el problema reside en otra cuestión. "Las cualidades que aprecian las empresas no se enseñan en la universidad". ¿Y son? "La capacidad de relacionarse con los demás, de trabajar en equipo, la voluntad y el esfuerzo".

- EL PAIS -

martes, 17 de agosto de 2010

Predicciones...

Las predicciones económicas sólo valen para que la astrología parezca respetable.

Ezra Salomon

domingo, 15 de agosto de 2010

De los colmillos a las alas...


De los colmillos a las alas

Los ángeles emergen como nuevo fenómeno para sustituir a los vampiros

¿Se ha agotado la sangre? Como si le hubieran clavado una estaca de madera en el corazón, el fenómeno literario y cinematográfico de los vampiros parece que tiene los días contados. Un nuevo ser surge de los despachos de las editoriales: los ángeles. Remite el filón de los chupasangres mientras los editores luchan por repetir el éxito de la escritora estadounidense Stephenie Meyer, de 37 años, con la saga Crepúsculo.

Por lo pronto, dos títulos sobre seres celestiales se abren paso entre las listas de los más vendidos en EE UU. Es el caso de Fallen, de Lauren Kate y, más modestamente, Hush, hush (Silencio, silencio), de Becca Fitzpatric. Al igual que la creadora de Crepúsculo, las dos son escritoras menores de 40 años y estadounidenses.

Hay más similitudes entre el fenómeno de los vampiros y los ángeles. Las nuevas criaturas no son seres inocentes y bondadosos. Se trata de ángeles caídos de alas rotas por haber coqueteado con el mal. "Aparentemente son ángeles normales, pero tienen un lado oscuro. Un poco como los vampiros", explicaba el mes pasado, en el periódico The Independent, Megan Larkin, editora de ficción en Usborne. "Pero en lugar de chupar sangre, los ángeles roban energía y vida a los humanos para sobrevivir".

Con estos ingredientes, Hollywood, siempre atento, ha puesto sus ojos en los ángeles para repetir el fenómeno de los vampiros en la gran pantalla. Disney, en busca de su Crepúsculo, ya ha comprado los derechos de Fallen para llevarla al cine; el actor Will Smith trabaja en una adaptación de Angelology, de la escritora Danielle Trussoni (también estadounidense y menor de 40 años) y en España está a punto de estrenarse Legión, en la que el actor Paul Bettany se convierte en ángel que salva a la humanidad del Apocalipsis.

Aunque, cuidado. No será tan fácil olvidar a los vampiros. Primero, porque aún queda al menos una película por estrenar de la saga Crepúsculo -Eclipse-. Y segundo, porque siempre han estado presentes en la historia de la literatura, el cine y la música. Lo sabe bien Villi Valo, cantante del grupo de rock oscuro HIM, que están a punto de publicar disco nuevo. "Los vampiros siempre vuelven", explica Valo. "Cuando se pase un poco la moda volverán a sus ataúdes y esperarán pacientemente para volver a salir. Reaparecen cada 10 años". Raúl González, editor de Alfaguara, que ha editado en España la saga Crepúsculo, calcula que al fenómeno vampírico le queda por lo menos un año. "Cuando acabó el éxito de Harry Potter todo el mundo se puso a especular qué iba a venir después. Nadie lo tenía claro", explica González. "Hace dos años nadie ofertaba novelas de vampiros y de dos años para acá han salido hasta de debajo de las piedras". Además de los ángeles, hay otras ofertas encima de la mesa: zombies, hombres lobo, espíritus... "Es muy difícil saber a ciencia cierta qué va a venir después de los vampiros. Lo que está claro es que lo siguiente tendrá esa esencia gótica con elementos de triángulo amoroso y un gran componente de aventura y fantasía límite", deduce el editor.

Sí está convencidísima Gema Xiol, editora de Random House Mondadori que publica en España el próximo 12 de marzo Fallen, de Lauren Kate. Traducida aquí como Oscuros tiene todas las piezas de una historia de amor con tintes paranormales o fantásticos. "El éxito que la novela está teniendo en EE UU e Inglaterra avala la teoría de los ángeles", explica Xiol. "Oscuros es la historia de una pareja de ángeles enamorados que sufren una condena divina", continúa. "Durante la guerra en el cielo, Daniel y Lucinda son castigados porque, en lugar de elegir entre el bien y el mal, apuestan por su amor. Por eso Daniel es condenado a hacerse inmortal en la tierra y Lucinda es obligada a reencarnarse en humana una y otra vez sin recordar nada. Ella cada vez que se encuentra con Daniel muere". Un dramón al estilo Romeo y Julieta con tonos entre celestiales y góticos. Los escritores de best sellers tienen trabajo y quizá este año Lucía Bosé, madre del cantante, pueda reabrir su Museo de los Ángeles.

EL PAIS

sábado, 14 de agosto de 2010

:-)

El universo resurge, al filo de su propia destrucción, cada vez que tú sonríes.

– frkncngz -

jueves, 12 de agosto de 2010

Blog para principiantes...

Blog para principiantes: 10 consejos

Son muchos los lectores que me escriben para pedirme consejos a la hora de hacerse un blog. Mi consejo siempre es el mismo: deja esa mierda y emborráchate como si no hubiera mañana. Normalmente me hacen caso. Para quienes, a pesar de todo, deciden hacerse un blog, he recopilado aquí los 10 consejos que debes seguir para convertirte en un bloguero de éxito:

1. Busca una temática capaz de atraer a la gente. Los mayores intereses de los internautas, según Google, son la informática, el sexo y la religión. Si consigues unir Jesucristo, eyaculaciones y plug-ins en una sola entrada, no tardarán en llamarte para dar conferencias en el SIMO.

2. Busca un título sencillo y fácilmente recordable para tu blog. ¿Recuerdas esa estupenda bitácora llamada Tangencias y disidencias de un hombre de mediana edad en el primer cuarto del siglo XXI punto bogspot punto com? No, ¿verdad? Pues eso.

3. No contrastes las fuentes. Por lo general, cuando te informas adecuadamente de algo, todos tus prejuicios se vienen abajo. Es fundamental no saber demasiado de un tema para poder opinar con libertad, de lo contrario no seríamos españoles sino franceses.

4. Aprende de 20minutos y pon títulos impactantes a las entradas. Si, por ejemplo, quieres hablar de la píldora del día después, busca un título del tipo: “A las adolescentes españolas les gustan más las pollas que el jamón (ilustrado)"

5. Debes tener tu propio punto de vista sobre las cosas. Si, póngase por caso, hablas de pedofilia, no puedes estar ni a favor ni en contra, ya que son las posturas habituales y, por tanto, aburridas. Como dice la Iglesia Católica, la genialidad está en los matices.

6. Hay gente que busca cosas realmente extrañas en Google, y ahí está tu oportunidad para destacar. “Anne Igartiburu tirándose a un enano”, por ejemplo, no tiene ningún resultado. Esperar a que Anne Igartiburu se tire a un enano para escribir sobre ello iplicaría una vergonzosa supermacía de la realidad frente a la lírica que la comunidad internauta no puede tolerar.

7. Busca tu propio público objetivo. Los parados, por ejemplo, son los que más tiempo tienen para navegar. Atráelos con titulares tipo: “10 maneras de follar a través de Infojobs”

8. Debes permitir los comentarios, incluso los anónimos. Piensa que, por muy imbécil que seas tú, siempre hay alguien que lo es mucho más y que está dispuesto a gritárselo al mundo.

9. Si eres una mujer joven y atractiva, es fundamental que pongas una foto. Si eres un señor, es fundamental que pongas una foto de una mujer joven y atractiva.

10. Actúa como un periodista: jamás critiques a tu empresa.

www.mimesacojea.com

miércoles, 11 de agosto de 2010

Emoción, drama, revelaciones…

¿Cómo te puede gustar una película en la que salen monjes en albornoz luchando contra un tipo asmático?

– No puedo creer -