viernes, 5 de octubre de 2012

Más allá de dar las gracias...


Más allá de dar las gracias

No es lo mismo dar las gracias que agradecer. Buscar el gesto que llegue al otro y no esperar nada por nuestra acción es el camino para hacerlo de forma sincera.

Hace un tiempo quise hacer un buen regalo a un apreciado amigo y maestro. No era tarea fácil, puesto que es una persona de gustos especiales, y yo no quería caer en el tópico de buscar algo de recurso. Busqué y busqué, hasta que lo encontré.

Quedamos para cenar, y en la sobremesa le di mi regalo. Lo recibió con una gran sonrisa y se le iluminaron los ojos. Pero no me dijo nada. Pasamos una entrañable velada y cuando se fue me quedé con un cierto desconcierto, pues lo cierto es que en ningún momento me había dado las gracias. Ni al recibirlo ni al marchar.

Al cabo de unas semanas me llegó una invitación para un acto en la Universidad en el que él participaba. Como no podía ser de otro modo, acudí, me senté en la penúltima fila y de repente lo vi aparecer, elegantemente vestido con el jersey que le había regalado. Me buscó con la mirada y, señalándolo, pude leer en sus labios cómo me decía “me traerá suerte”. Entendí en aquel momento que estaba haciendo algo mucho más importante que darme las gracias. Me estaba haciendo sentir todo su agradecimiento.

Dicen las estadísticas que cada día damos las gracias más de veinte veces. Las damos cara a cara, por teléfono, por correo electrónico, con SMS… Muchas veces lo hacemos de forma automática, sin casi darnos cuenta. La pregunta es: ¿cuántas de estas veces somos capaces de mostrar de verdad gratitud?

Empezar a agradecer: “Solo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud” (Jean de la Bruyère)
Hay una gran diferencia entre dar las gracias y mostrar nuestro agradecimiento. Dar las gracias es una respuesta espontánea, automática, un convencionalismo social que por educación y por cordialidad hacemos de oficio. Es una expresión que ante algo que han hecho por nosotros cierra el círculo, pero a menudo lo cierra en falso. Porque hecho el formulismo, podemos pensar que ya hemos agradecido lo que hayan hecho por nosotros y puede que esta impresión no sea cierta en absoluto.

¿Me habría servido de algo que mi amigo me hubiera dado las gracias, si un día fuese a su casa y viera el jersey que le regalé en el fondo de un armario, con la etiqueta aún colgando?

Hay muchos “gracias” que saben a pura hipocresía, de esos que uno ya descubre con solo oírlos que no hay detrás de ellos ni la más mínima intención de gratitud. Y estos son los que deberíamos evitar a toda costa.

Mostrar nuestro agradecimiento va mucho más allá de pronunciar la palabra mágica “gracias”: es mostrarle a la otra persona que realmente valoramos y apreciamos lo que ha hecho por nosotros o lo que nos ha dado. Y en esto los convencionalismos no ayudan. Con la sobreutilizada expresión “gracias” no tenemos bastante, porque su utilización automática (más de veinte veces al día) la ha vaciado de contenido. Es necesario encontrar nuevas formas de mostrar a las personas el sentimiento de agradecimiento auténtico.

Más claro que las palabras: “Mientras los ríos corran al mar y haya estrellas en el cielo, debe durar la memoria del beneficio recibido en la mente del hombre agradecido” (Virgilio)

Para mostrar al otro nuestra gratitud, los pequeños detalles son mucho más eficaces que las palabras, y mucho más indicados para transmitir nuestro sentimiento. El reto es: ¿cómo podemos hacer sentir al otro que le estamos agradecidos de verdad? ¿Cómo podemos mostrarle que ocupa un pequeño espacio en nuestro corazón y en nuestro pensamiento?

Es imprescindible pensar en gestos que, conectados con aquello que hemos recibido, lleguen al otro. A mi alrededor he podido vivir algunos que han tenido o tuvieron en su día un potente efecto:

– Un amigo ayudó a su hermana a conseguir una entrevista que le proporcionó un buen empleo. El primer correo que su hermana envió desde su nuevo puesto –y, por tanto, con la firma de la empresa– fue para él. Y ese mensaje no contenía la palabra gracias.

– Mi padre ayudó a un amigo pescador en la reparación de su barca. Cuando llegó a casa se encontró encima del mármol de la cocina un precioso y recién pescado mero.

– A un buen amigo le regalamos entre un grupo un reloj de montañismo. Recibimos cada uno de nosotros una fotografía de nuestro amigo en el Monte Perdido, con su muñeca (y el reloj) situados en un desproporcionado primer plano.

Recibir el agradecimiento por algo que hemos hecho es sin duda agradable, y es bueno que lo disfrutemos. Pero no debemos necesariamente contar con ello, y sobre todo no debemos depender de ello.

Si dependemos de los agradecimientos de los demás, nos exponemos a constantes frustraciones. Dijo Dale Carnegie: “Esperar gratitud de la gente es desconocer la naturaleza humana”. Yo no iría en absoluto tan lejos, pues creo que la gente, en esencia, es agradecida. Pero sí es cierto que no todos lo son, y que quienes lo son no lo son siempre.

Hay gente que hace favores a los demás para que le den las gracias. Es su alimento emocional, lo que le llena y le da energía. Y, claro, cuando no lo reciben se indignan: ¿cómo puede ser que no me den las gracias?

Estos comportamientos son un claro signo de dependencia: aquellos que actúan así necesitan y dependen del agradecimiento de los demás, cosa que inevitablemente les acarreará problemas. Deberíamos preguntarnos: ¿por qué hacemos un favor?, ¿porque así lo sentimos y está en nuestra forma de ser, o porque esperamos con ello obtener el reconocimiento de los otros?

Si lo hacemos por convicción, no debemos esperar la gratitud del otro. Si llega, la recibiremos con ilusión. Si no la hay, nos reconfortará la sensación de que hemos hecho exactamente lo que queríamos hacer, porque no esperábamos nada por ello.

Hay en la Red una discusión abierta acerca de la conveniencia o no de responder a los mensajes con un nuevo mensaje de “gracias”. Las estadísticas son contundentes e inapelables: se generan billones de correos electrónicos y SMS adicionales, se pierden miles de horas laborales abriendo y gestionando estos correos, y se colapsan bandejas de entrada del correo personal y hasta servidores. Todo ello es cierto a nivel global, pero no menos cierto es que a nivel individual cada mensaje de gratitud es, si está bien expresado, no solo necesario, sino extremadamente valioso para mantener las relaciones.

Lo siento por mis amigos, conocidos y contactos, puesto que seguirán recibiendo mis correos de gracias. Los haré escuetos, lo prometo. Lo pondré bien claro en la casilla de “asunto” para que no haya dudas… y me los trabajaré para que incorporen de verdad pinceladas de agradecimiento. Pero los enviaré, y les animo, a pesar de todo, a hacer lo mismo. Porque las estadísticas son fríos datos, y las emociones no conocen de razones.

¿Cuántos agradecimientos Hemos dejado en el camino?: “Cuando bebas agua, recuerda la fuente” (proverbio chino)


Muchos de nosotros raramente dejamos de dar las gracias, pero muy frecuentemente nos saltamos el agradecimiento. Busquemos a nuestro alrededor a quien ha hecho recientemente algo por nosotros que ha sido importante. Y busquemos una forma creativa de mostrarle nuestro agradecimiento. Hagámoslo por ellos, pero también por nosotros. Porque agradecer es a menudo tan gratificante como recibir.

Con estos gestos, vayamos saldando la deuda de tantos años en los que nos hemos limitado a dar tantos y tan educados ¡gracias!

Una comedia y varias citas

1. Para ver

La comedia ‘Te puede pasar a ti’, dirigida en 1994 por Andrew Bergman y protagonizada por Nicolas Cage y Bridget Fonda, nos muestra un ejemplo extremo de gratitud que cambia por completo la vida de los protagonistas.

2. Citas para la reflexión

– “El agradecido mira siempre grande el favor que recibió”. Raimundo Lulio.

– “Quien recibe lo que no merece, pocas veces lo agradece”. Francisco de Quevedo.

– “Poco bueno habrá hecho en su vida el que no sepa de ingratitudes”. Jacinto Benavente.

– “Muchas veces mordemos la mano a aquellos que nos alimentan”. Thomas Burke.

– “La gratitud es el único secreto que no puede revelarse por sí mismo”. Emily Dickinson.

– “El agradecimiento es una carga, y todos tienden a librarse de ella”.Denis Diderot.

jueves, 4 de octubre de 2012

A través de la pared...

A través de la pared se oye un estruendo de diálogos, luego un coro de risas. Luego más estruendo. La mayoría de las grabaciones de risas de la televisión se registraron a principios de los cincuenta. Hoy en día la mayoría de la gente a la que se oye reír está muerta.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Por qué estaban ahí... 00


Por qué estaban ahí

Envíanos tu foto y los motivos por los que protestas La puerta del sol ya no es puerta, sino puerto, desde que el 15 de mayo arribaron en ella los deseos de miles de ciudadanos indignados pidiendo una democracia mejor. Sus voces sorprendieron en plena campaña electoral. ¿Por qué estaban ahí? estas páginas recogen 30 testimonios de su puño y letra...

Palabras a miles. Colgadas de vallas, fachadas, farolas... como esas banderas repletas de oraciones que los budistas colocan en el exterior para que el viento las mueva y las rece. Frases hechas: "No somos antisistema, el sistema es antinosotros". Consignas: Democraciarealya, Acampadasol, Tomalaplaza, Nolesvotes... Un muestrario de un mundo que no gusta ("Manos arriba, esto es un contrato", "Violencia es cobrar 600 euros") y otro soñado: "Plaza SOLuciones", "Aquí cabemos todos".
En la cartelería última (y en las conversaciones) de los acampados en la madrileña Puerta del Sol, cada eslogan es una gota de ese río caudaloso y multitudinario que fue el 15 de mayo (15-M), ante el pasmo de la ciudadanía en general y los gobernantes en particular. Desde ese día, la Puerta del Sol ya no fue tal, sino puerto donde atracan aspiraciones y deseos, como lo han sido (o son) otro centenar de plazas que se sumaron tanto dentro -Barcelona, Valencia, Sevilla...- como fuera (Londres, Berlín, París...). Veinticinco mil personas tomaron la calle en Madrid en plena campaña electoral al grito de "Democracia real ya. No somos mercancía en manos de políticos y banqueros", un impulso que nació cibernético y caló hasta volverse físico, la #spanishrevolution, y acabar fundando esta república independiente y libertaria en el kilómetro cero y que tiene ya calles, seguridad, guardería, comedor, comisiones, asambleas multitema... Un lugar donde todo está permitido menos el alcohol (aunque los chinos hagan su agosto en la periferia).

Nunca se debatió aquí tanto y tan largo a pleno sol. De migraciones, economía, igualdad, bancos, alimentos, educación... A todos los niveles: bajo, medio, de expertos. "¿Qué es el IAE?", nos dicen que pregunta uno, quizá por vez primera en su vida, en la asamblea económica de la plaza del Carmen. Y otro, cargado de paciencia, conocimiento y pedagogía, responde. Un diálogo entre generaciones. Las razones de tanta reivindicación unida han sido muchas; profundas unas, producto de la concatenación de circunstancias otras; los expertos las han analizado hasta la saciedad (revueltas en el norte de África; el enorme paro juvenil en España, el 45%; los recortes sociales producto de la crisis brutal...).

Las motivaciones personales las cuentan sus protagonistas. "¿Por qué estás aquí?", preguntamos a casi medio centenar de ellos. "¿Qué esperas? Dínoslo, escríbelo de tu puño y letra". Y lo hicieron, anónimos o no, de toda edad y condición, cada cual las anotó como vemos en las fotografías (aunque, lamentablemente, no aparecen todos aquí). "Todos queremos una democracia mejor", dice Alejandra. "Años de arreglar el mundo tomando café y por fin hay algo que puede cambiar", aseguran Guiomar, Borja y Bárbara. "Estoy aquí porque quiero volver a soñar", afirma José Manuel, de 35 años. "Las cosas tal como están ya no funcionan, hay que abrir un debate social en el que se escuchen los problemas reales, las ideas que generen una evolución del sistema", afirma Juan, de 39 años. "Vengo para cambiar aquello que huele tanto a rancio", escribe Almudena. "Espero que esto dure, que todo aquello que aquí se pide comience a calar en la conciencia del ciudadano", opina Diego J. Sañudo, de 30 años, periodista. Y así todos.

Miles como ellos han expresado su cansancio, enfado o indignación alto y claro en cientos de foros, tuiteo a tuiteo, ante micrófonos y cámaras o ante los visitantes de este su patio "tan particular". Motivos que chocan contra lo establecido: el poder, el Gobierno, los políticos, los bancos, las empresas, la falta de trabajo digno y de futuro... "Me sobra mes a fin de sueldo", "No hay pan para tanto chorizo". "La revolución será feminista o no será, será plural o no será...".

Primero fue noticia breve, apenas un pezqueñín en la Red. "Mientras los políticos siguen de campaña electoral, ciudadanos de 50 ciudades llaman a la manifestación multitudinaria el domingo 15, a las 18.00...". Así salió publicado en Eskup de este periódico el 13 de mayo. Porque en las redes sociales olía a marejada. Una manifestación previa de Juventud Sin Futuro calentó motores; el libro ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, se convertía en superventas, mientras otro, Reacciona, españolizaba las quejas; de fondo, la repetición cansina de los discursos electorales.

"Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados..., los jóvenes... queremos un cambio y un futuro digno... Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo", se decía en la página de Democraciarealya, los convocantes, una iniciativa ciudadana que nunca imaginó la que se avecinaba. "Queremos ayudar a coordinar una acción global y común entre asociaciones, grupos y movimientos ciudadanos...". La lista de adeptos a la plataforma fue inmensa (tuvieron que cerrarla al poco, dada la avalancha): desde conocidas como Ecologistas en Acción, la red Attac, Juventud Sin Futuro o asociaciones de derechos humanos, juveniles, de profesores, de vecinos, inmigrantes o gais... hasta otras que lo son menos como Disidente por Accidente, Dormidos Despertad, Crisifixiones, Estado del Malestar, No les Votes, No Sin Mi Bici, Nosotros las Personas, Malestar Ciudadano, la Generación NoNo...

"Esto no es un botellón", escriben. Porque no todo lo es en este mundo: jóvenes, y no tanto, voluntarios en ONG, militantes, implicados en barrios, con mayores e inmigrantes, en objetivos sociales, los hay y hubo siempre. Dos centenares de organizaciones españolas acudieron, por ejemplo, al último Foro Social Mundial de Dakar (ver 'Galería antisistema' en El País Semanal). Y lo que allí se oyó en febrero fue un grito social mundial impresionante: convocatorias a la movilización global, reivindicaciones sobre derechos, igualdad, cambio de los organismos internacionales, justicia económica y de la otra, tasa a las transacciones financieras para paliar la pobreza...

Los mal llamados antiglobalización son plurales, plurinacionales, interdisciplinarios, están acostumbrados al debate, a la organización horizontal, a las redes... Sociedad civil se llaman. Los partidos políticos apenas los miran y ellos no se sienten representados. El tejido político de base en los barrios se dejó de tejer en los noventa cuando la riqueza parecía que nos igualaba por arriba y todos éramos ciudadanos boyantes de un país en crecimiento imparable.

Y de repente, hete aquí que los descontentos asoman la cabeza. Toman aire. Y hablan. Piden una democracia mejor, la reforma de la ley electoral, el fin del bipartidismo, la eliminación de la ley de inmigración y la ley Sinde, la reforma del Senado, la inhabilitación política total de los corruptos... Piden limpiar el patio. "Te animamos a que te unas de forma pacífica y sin símbolos políticos excluyentes para hacer que se escuche una sola voz...". Y una sola voz se escuchó el 15- M. Gran éxito de convocatoria. Altercados violentos al final: 24 detenidos y decisión de un centenar de acampar en la plaza: "Este barco se queda". Le pusieron lonas verdiazules, y ahí está al cierre de este texto (no sabemos cómo estará cuando usted lo lea), aún anclado. Al día siguiente, muchas portadas en los medios: "Movimiento 15-M: los ciudadanos exigen reconstruir la política".

El vaso rebosó en un pispás cuando la policía intentó desalojarlos de Sol. Efecto llamada. Suman y sigue. Deciden en asamblea permanecer hasta el 22-M, el domingo electoral. Internet arde, la ola se extiende, el mundo mira a Sol a través de dos cámaras de televisión colocadas en las azoteas: Sol.tv (10 millones de visitas en cinco días) y ustream.tv. Hasta fue portada en el Washington Post.

Pero el movimiento choca luego contra la Junta Electoral Central, que decide prohibir cualquier manifestación que pueda interferir en la jornada de reflexión. ¿Retrocedió el 15-M? Fue que no. Creció: "Vamos a Sol a tomar las uvas, a celebrar nuestro año nuevo". En el primer segundo del día previo al voto, 25.000 personas se reúnen de nuevo y lanzan un grito silencioso al compás de las campanadas que congela el aire de los que están allí y de los que lo están viendo por televisión. Duró un minuto: la oración más larga lanzada al viento. Diez mil son en Valencia; otros tantos en Barcelona, miles en Sevilla.

El centro de Madrid parecía de repente el de El Cairo. La Puerta del Sol, la plaza de Tahrir (con diferencias de contexto y trecho, se entiende). Para los más maduros, aquello remitía a la euforia y el debate de los años de la Transición, las ganas y el cambio desde abajo en el que antaño creyeron (mucho perdido en el camino). Para los más jóvenes, aires nuevos. "Ver a los veinteañeros hablar de política y economía, participar... es un avance...", comenta una madre que viene a vigilar. "Me volví y allí estaba Eduardo Galeano en la asamblea", informa otro, admirado. "Lo primero que hay que hacer es abolir los impuestos", concluye una pareja sentada en un sofá... "¿Para qué sirve la utopía? La utopía sirve para caminar", se lee en un cartel sobre ellos. Algunos intelectuales se muestran escépticos, otros llaman a la acción. Es hora de despertar, escribe Muñoz Molina. "El movimiento del 15-M es, sin duda, más pequeño que sus enemigos, pero no tiene por qué ser más débil", escribe Benjamín Prado. Teóricos de Attac como Vicenç Navarro explican el movimiento. Hessel y Sampedro se felicitan; Michael Moore manda mensaje de apoyo; los indignados islandeses se solidarizan... Europa suma. Y sigue.

La reacción de los medios es, tras la sorpresa, bien curiosa. Los conservadores disparan al contrario ("Indignados dirigidos por la izquierda radical: anarquistas y antisistema intentan controlar a una marea de descontentos... a pesar de la prohibición de la Junta Electoral") y desprecian a los acampados, llamándolos "perroflautas" y "pijo-progres". Otros piden casi la ocupación policial de la plaza. Y algunos hacen suya la revolución, como si hubieran sido ellos promotores y hasta inventores de la tienda de campaña. "Rincón de las mentiras", llaman los indignados al lugar donde dejan los periódicos cada día, cerca de la zona de descanso. Desde allí, desde el corazón logístico, crecen, crean comisiones, equipos de trabajo, asambleas... No paran. Muchos acampados van y vienen, se duchan en casa y regresan: la afluencia es mayor cuando oscurece. Un campamento-dormitorio en pleno centro.

En la noche del sábado, ídem. En la plaza, una se cruza con miembros de ong, de cooperativas de consumo, de vecinos, con periodistas en precario que debaten de lo suyo mientras cubren la noticia, de este o aquel famoso, escritor, artista o músico, mientras los de animación del cotarro, megáfono en mano, lanzan consignas entre hurras a los bomberos (también acampados cerca) que atraviesan cada día la plaza. Y unos metros más allá, en la calle de Alcalá, vida cotidiana, la gente maqueada toma café en el Starbucks o copas en el Nirvana.

El domingo electoral, mientras en las urnas el PP barre a los socialistas del mapa, la asamblea del 15-M decide prolongar la acampada una semana más a pesar de que la noche anterior había sido movida en comentarios preventivos: "Quedarse más es quemarse". "Mejor movernos hacia los barrios, extender el movimiento y luego convocar aquí con fecha concreta". Algunas críticas poselectorales se ceban en los 15-M, spanishinvolución hay quien lo llama: "Hay gente que se ha indignado con los indignados... No han entendido nada. La protesta de los indignados no es la causa del batacazo del PSOE, sino la consecuencia", escribía Irene Lozano en la tribuna de El País ¿Y quién administra la indignación?

La abstención no crece, pero su suma con el voto en blanco y nulo resulta ser la cuarta fuerza política. Un récord. En la plaza, la mayoría permanece ajena; un señor que observa opina: "Quizá si el PSOE recoge estas reivindicaciones consiga salvar las generales...". Y en su web, Democraciarealya puntualiza: "Nunca hemos promovido la abstención... aun así, es necesario recordar a los ganadores que la ciudadanía sigue exigiendo cambios... y no aceptamos volver a la política del miedo basada en el axioma 'que viene el PP'. Si los partidos de izquierda no han sabido ilusionar y convencer a los votantes, es su responsabilidad". Durante la segunda semana, mientras recogen firmas de apoyo (llevan 200.000) y se decide extender las asambleas a los barrios (28 de mayo), se les añaden problemas logísticos (el reparto de comida se complica por la picaresca), aumenta la psicosis del desalojo y les crecen los enanos de la autocrítica. Uno: "Que si no a los toros, al Rey, a las nucleares; qhttp://www.blogger.com/img/blank.gifue si plaza de la resistencia... ¿Se os olvida por qué nos echamos a la calle?". Las propuestas se retrasan; los debates son poco productivos. Salir de Sol con un consenso de mínimos urge a muchos.

Y los comerciantes de la plaza se impacientan por las pérdidas. Reclaman. La realidad se impone en Ciudad Sol. El martes 24 se ve a los acampados, tras decidirlo en asamblea, limpiar sus palabras revolucionarias de los escaparates; retirar algunas oraciones colgadas en carteles al aire... "Ya tenemos el Sol, ahora vamos a por la Luna", dice una.

martes, 2 de octubre de 2012

Las batallas del Abuelo Cebolleta...


Las batallas del Abuelo Cebolleta

Un libro recupera los 100 años de historia de la editorial Bruguera

Bullicio a la entrada de la Fundación Suñol de Barcelona. De repente, una cara conocida. "¡Pero si es Ibáñez!", comenta un transeúnte, lamentando no llevar encima un ejemplar de Mortadelo y Filemón para pedirle una firma al "padre" de los famosos detectives de la TIA. Y sí, estaba Ibáñez, y Jan, y Ferrándiz, y Ramis, y más tarde llegó también Víctor Mora, el creador de mitos como el Capitán Trueno. Dibujantes y otros trabajadores de Bruguera se habían reunido para asistir a la presentación del libro que celebra los 100 años de la histórica editorial. Su autor, Antonio Guiral, ejerció de Abuelo Cebolleta, el famoso personaje de Vázquez, y recordó algunas de las muchas batallitas de Bruguera que explica de forma sintética pero amena en este libro en el que, afirma, aunque fueron muchos los que se introdujeron en la cultura gracias a las publicaciones populares de Bruguera. En el libro "En realidad son tres editoriales, pero con una línea de continuidad entre ellas", explicó después Antoni Guiral, autor de un libro en el que, afirmó, "todos los mayores de 35 años reconocerán alguna publicación que marcó su infancia". Sea Pulgarcito o Superlópez, las novelitas de Silver Kane o de Corín Tellado, los clásicos ilustrados de Historias Selección o las novelas de Boris Vian de Libro Amigo.

100 años de Bruguera. De El Gato Negro a Ediciones B tiene solo 186 páginas y tapa dura, como de álbum de cómic, pero resume en un ambicioso ejercicio de síntesis tanto la tumultuosa historia de la editorial como la de sus principales producciones. El subtítulo explica su evolución. Joan Bruguera tenía 25 años cuando en 1910 fundGato Negro, una editorial destinada al gran público (por otra parte escaso en una España con el 60% de analfabetos) que tuvo primero su sede en el Born de Barcelona y poco después en el barrio de Vallcarca. Allí nació Además de todo tipo de folletines y novelas popularesen 1921 Pulgarcito, la revista enseña de la editorial que acabó siendo sinónimo de la mejor historieta española.

Tras la Guerra Civil, durante la que fue colectivizada por la CNT, los dos hijos del fundador, fallecido en 1933, decidieron cambiarle el nombre y ponerle solo el apellido familiar. Guiral, que para elaborar el texto ha buceado en los archivos de la editorial y entrevistado a muchos de sus ex trabajadores, aventura que así se pretendía borrar el evidente rastro republicano de El Gato Negro.

Comienza entonces, en 1940, la época dorada de la factoría Bruguera, en la que se curtieron dibujantes como Vázquez, Escobar, Peñarroya, Cifré, Giner, Ibáñez Mora, Purita Campos e incluso Perich, entre otros muchos. También comienza otro mito, tristemente real, que es el de las jornadas intensivas no muy bien pagadas y el de la falta de derechos de autor, que solo algunos consiguieron recuperar tras muchas batallas legales. Bruguera llegó a tener más de 1.000 empleados y conseguía tiradas que hoy harían estremecer de placer a cualquier editor de manga, pero en 1986, finalmente, quebró. Sus fondos y marcas fueron adquiridos por el Grupo Zeta, que creó Ediciones B, su última reencarnación.

lunes, 1 de octubre de 2012

La Mona Lisa...

La Mona Lisa de Leonardo son sólo miles de manchas de pintura. El David de Miguel Ángel es sólo un millón de golpes de martillo. Todos somos un millón de trozos pegados de la manera adecuada.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Traslado del cadáver...


Militares del Ejército estadounidense trasladan el cadáver de un sargento
Militares del Ejército estadounidense trasladan el cadáver de un sargento fallecido por un ataque de los insurgentes en la provincia afgana de Ghazni, en el centro del país.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Difamar no siempre sale gratis...

Difamar no siempre sale gratis

Difamar en Internet no siempre sale gratis, aunque para ello el difamado tenga que gastarse mucho dinero. Por principio, la aplicación de las leyes sobre difamación, calumnias, derecho al honor o a la intimidad no deberían variar según el medio de comunicación empleado para la afrenta, sea un periódico o un blog. Sin embargo, antes de la era Internet siempre fue más fácil aplicar la ley sobre un medio impreso que sobre uno radiofónico. Ha habido más condenas por lo leído que por lo voceado o visto.

El advenimiento de Internet, primero, y sus redes sociales, después, han facilitado que el rumor, el chascarrillo o la maledicencia lleguen mucho más allá del patio de vecinos y, peor aún, que se perpetúen en el tiempo, por escrito y anónimamente, lo que dificulta la aplicación de las leyes.

Sin embargo, aunque escasas, ya empieza a haber sentencias que castigan la difamación en la Red, al igual que en cualquier otro medio. En España, el caso más sonado es la condena a la Asociación de Internautas por alojar la página Putasgae.org, que ya previamente había sido condenada. Tras siete años en los tribunales, en diciembre el Tribunal Supremo obligó a la asociación a indemnizar con 36.000 euros a la SGAE y a su presidente por los contenidos atentatorios contra el derecho al honor de los demandantes.

Por llamarle "tortuga", entre otras lindezas, el piloto de fórmula 1 Rubens Barrichello consiguió que se condenara a Google en Brasil por lo mismo: albergar en su servicio de redes sociales cientos de perfiles falsos de Barrichello. A falta de encontrar al autor de los comentarios injuriosos, el juez suele responsabilizar a quien los aloja. Google tuvo que pagarle al piloto 500.000 dólares, además de retirar esos perfiles.

Uno de los primeros casos por calumnias en Internet, en el 2000, se dio entre dos médicos norteamericanos. El patólogo Jonathan Oppenheimer envió a Yahoo! mensajes con el seudónimo Fbiinformat acusando al urólogo Sam Graham de aceptar comisiones mientras trabajaba en la Universidad de Emory.

Fueron necesarios siete meses de trabajos para que los abogados de Graham descubrieran quién estaba detrás de los mensajes. El abogado especialista Kurt Wimmer declaró entonces a The New York Times: "Si uno difama a alguien anónimamente y se descubre su identidad, se aplican las leyes antilibelo. Es así en Internet y es así fuera de Internet".

viernes, 28 de septiembre de 2012

jueves, 27 de septiembre de 2012

Peces muertos...


Peces muertos
Día internacional del agua . Pescados muertos han aparecido en el lago Truc Bach en Hanoi, Vietnam, debido a la contaminación.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Somos naturaleza....


ENTREVISTA JOSÉ LUIS SAMPEDRO: "Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe"

Azuzó a los jóvenes a indignarse y reaccionar. Ahora les pasa el relevo. El economista, literato y pensador, de 94 años, cree que el capitalismo se acaba y la actual "barbarie" del mundo dará paso a un nuevo sistema.

No nos oye llegar. Está de espaldas frente al ventanal. Es mediodía, la luz entra a chorro y su figura se recorta contra el azul intenso del mar al otro lado del cristal. Un claroscuro perfecto: los pelos de punta, las orejas despegadas, la espalda recta, la diestra arañando un folio con un bolígrafo. La viva imagen de la introspección. José Luis Sampedro no es un hombre de acción. Al menos en sentido estricto. El pensamiento, la reflexión y la contemplación han sido a la vez su alimento y su legado. A sus 94 años, sordo y aquejado, que no quejoso, de diversos males de su edad, escribe todos los días. Así, a mano, con el papel apoyado sobre una tabla, compuso el prólogo del célebre Indignaos -de Stéphane Hessel y un capítulo de Reacciona, los ensayos que han espoleado el Movimiento 15-M.

Nos encontramos en su apartamento alquilado en la misma arena de la playa de Mijas (Málaga) días antes de que los indignados tomaran la Puerta del Sol. Se le veía frágil. Un gigante de metro noventa todo piel y huesos y ojos transparentes clavándose en los del prójimo. Un místico. Pero un místico lúcido. Y enamorado. Su esposa, la escritora Olga Lucas, 30 años menor, le sostiene en todos los sentidos. Ella es sus oídos, sus ojos y sus antenas. Pero el que piensa -y el que actúa pensando- es él. Juntos firman Cuarteto para un solista (Plaza y Janés), la "novela de ideas o ensayo novelado" que publica ahora y que constituye su testamento intelectual. Quisimos verle de nuevo para saber cómo saludaba, por fin, la reacción de los jóvenes. No fue posible. El celo de Olga le protege del mundo. Quizá de más. Pero gracias a ella está vivo, o eso dice él.

¿Cómo ve el mundo desde aquí?
Nuestro tiempo es para mí, esencialmente, un tiempo de barbarie. Y no me refiero solo a violencia, sino a una civilización que ha degradado los valores que integraban su naturaleza. Un valor era la justicia. Dígame si Guantánamo o lo que pasa en China es justicia. Se juzga a la gente en virtud de la presunción de culpabilidad. Todo eso del ataque preventivo, un nombre eufónico para hablar de la ley de la selva. En 2000 años, la humanidad ha progresado técnicamente de forma fabulosa, pero nos seguimos matando con una codicia y una falta de solidaridad escandalosas. No hemos aprendido a vivir juntos y en paz.

En su libro, los cuatro elementos: tierra, fuego, agua y aire, se reúnen para lograr la supervivencia de los humanos.
Sí, porque el hombre los está olvidando. Los cuatro se preocupan porque, al alejarse de ellos, se aleja de su naturaleza. Se ha creído más de lo que es, se piensa por encima del cosmos. Los cuatro dicen: mientras crean en nosotros, serán humanos. Si no, peligran.

Dice que el hombre es al universo lo que la neurona al hombre: una célula pensante, pero una más.
Dentro de mí hay millones de células como dentro del cosmos hay millones de seres. El hombre tiene dos peculiaridades: la palabra, y con ella el pensamiento, las ideologías y las creencias. Y la sensación de superioridad, pensar que es inmortal. Eso es lo que los cuatro no reconocen. Una cosa es la vida espiritual, incluso el sentimiento de que hay más allá, y otra las religiones con funcionarios que las explotan. Cuando el hombre se cree por encima de la naturaleza, piensa que puede transformarla, iluso.

¿Qué le sugiere que en el siglo XXI se declare santo a Juan Pablo II, fallecido hace cinco años?
Hay una gran diferencia entre verdad y creencia. La verdad es la que podemos comprobar, y las creencias pertenecen a la zona imaginaria.

Pero esa creencia articula la vida de millones de personas.
Y conduce a la idea de que hace falta una administración para entretener las almas, repararlas si se deforman, asegurarles si hacen todo bien un asiento en el paraíso. Para determinar nuestra conducta, las creencias son más importantes que la verdad. Y los que creen en esa inmortalidad hacen bien en comportarse según ella. Lo que hacen mal es exigir que los demás lo hagan.

Obviamente, no es creyente.
Yo no puedo decir si hay Dios o no. Creo que no, pero no tengo seguridad. Ahora, tengo la seguridad de que el Dios que nos vende el Vaticano es falso, y lo compruebo leyendo la Biblia con la razón y no con la fe. Cuando creemos lo que no vemos, acabamos por no ver lo que tenemos delante.

En su vida habrá habido gozo y sufrimiento. ¿No envidia la paz de los creyentes?
Esa es una de las razones por las que existen religiones, hay quien se cree a los dioses porque se ve inseguro ante el mundo. Además, todos tenemos necesidad de afecto, y pensar que hay alguien que nos protege es consolador. Pero mi actitud de no usar ese consuelo también. Mire, yo estoy a punto de morirme y estoy tan tranquilo. Gracias a ella [mira a su esposa], que me da una enorme tranquilidad y a la que le debo la vida. Si no fuera por ella, yo estaba muerto hace tiempo.

¿El amor es el consuelo del agnóstico?
La gente suele identificar el amor con el hecho de hacer el amor, y piensa que a mi edad no tiene sentido. Claro que lo tiene. La compenetración, el afecto, el saberse sin hablar. Para mí, eso es más que siete Nobel. El goce de la vida no es cuestión de cantidad, sino de sensibilidad, intensidad, compenetración. La ternura da una intensidad profundísima. Y para eso no necesito el alma, tengo la mente. El cerebro, a base de combinar ideas como hace, peor, un ordenador, construye un mundo mental que da las sensaciones que se atribuyen al alma. Yo tengo memoria, algún entendimiento y voluntad. El mundo es energía. Todos tenemos una chispa. A lo que llaman alma, yo lo llamo mente.

¿Y frente al miedo a la muerte?
Frente al exterior que no podemos conocer del todo hay una actitud de inquietud e indefensión. Eso nos lleva a decir: voy a transformar el mundo, como dicen ahora. Yo no pretendo cambiarlo, sino estar en armonía con él, y eso supone una vida que cursa como un río. El río trisca montaña abajo, luego se remansa, y llega un punto, como estoy yo, en que acaba. Mi ambición es morir como un río, ya noto la sal. Piense en lo bonito de esa muerte. El río es agua dulce y ve que cambia. Pero lo acepta y muere feliz porque cuando se da cuenta ya es mar. Ese es un consuelo. No necesito la esperanza de un personaje que me acoja. Admito que haya más allá, pero no un señor pendiente de José Luis.

Y que lo mande al cielo o al infierno.
O que diga, a este lo pongo en coma y lo tengo así seis meses. Eso no es vida humana, eso es ser una coliflor. Pero hay quien dice: Dios es el dueño de la vida, y hay que agradecerle y dedicarle mi sufrimiento. Pero, bueno, ¿qué creencia tiene quien piensa que Dios se regocija con el sufrimiento? Esas ideas me parecen monstruosas. Estar contra la eutanasia, con garantías, me parece de una irracionalidad propia de una mentalidad primitiva.

¿Ha hecho testamento vital?
No, pero ella [su esposa] sabe que, llegado el momento, quiero que me dé el potingue. [Interviene ella: "Sí, pero tienes que hacerlo, no quiero ir a la cárcel"]. Lo haremos. Hay que aceptar que acabamos. A mí me han dado la vida, quien fuera, y he procurado hacer lo que debemos hacer todos, vivir. Pero vivir siendo quienes somos, solo así alcanzaremos el máximo nivel. Para mí, el desarrollo de un país no es que se ponga a la altura de Estados Unidos. Es que desarrolle sus posibilidades al máximo. Yo fui una semilla, y he tratado de ser yo al máximo. No sé si mi obra es buena o mala, lo que digo es que la hice lo mejor que pude. Como neurona, he tratado de incorporar la mía a los demás, porque somos todos juntos y un hombre solo no es nada.

Dicen que China está a punto de superar a Estados Unidos en desarrollo.
El desarrollo está pensando en la rentabilidad. Lo importante no son esas tres palabras que ahora todo lo mandan: productividad, competitividad e innovación. En vez de productividad, propongo vitalidad; en vez de competitividad, cooperación, y frente a esa innovación que consiste en inventar cosas para venderlas, creación. Esa es otra. El arte es mercancía. Esos artistas como Hirst, que cogen una cabeza de vaca, le ponen un diamante y se forran. Perdonen, pero eso no me parece desarrollo. El desarrollo humano sería el que condujera a que cesaran las luchas y supiéramos tolerarnos. Y ser libres, pero todos, porque la libertad es de todos o no es.

Decía usted: "¿Libertad? Vaya a un supermercado sin dinero y verá lo libre que es".
El mercado no da la libertad. La libertad es como una cometa. Vuela porque está atada a la responsabilidad del que maneja. Lo sabían los revolucionarios franceses: libertad, igualdad, fraternidad. Hay que tener el pensamiento libre y crítico. Para ser yo, la poca cosa, la neurona que sea, necesito pensar con libertad. Con la libertad de la cometa. Mire las elecciones. Hay unas campañas fabulosas para inculcar a la gente lo que tiene que votar. Y como el poder tiene unos medios extraordinarios de difusión, que son de persuasión, logra que se vote a quien se vota y pase lo que pasa.

¿Y qué pasa?: ganan unas veces unos y otras otros.
Pues mire, usted perdone que me extrañe de que la gente vote a un señor como Berlusconi.

¿Eso es porque la gente no piensa?
Porque la gente no hace crítica, porque acepta la creencia que le proponen a base de bombardearle con los medios. Los titulares de los periódicos son efímeros, tienen muy poca importancia frente a cosas como Guantánamo, un insulto a la justicia y a la inteligencia. ¿Y de Japón? ¿Y de Haití? Del sida en África, o de la falta de educación, no habla nadie porque no interesa al poder, que es el que dispone de los medios, que dicen lo que al poder le interesa. Contra eso hay que indignarse, reaccionar y decir no.

¿Me está diciendo que los periodistas trabajamos a las órdenes del poder y el mercado?
No todos. Los hay que se resisten y reaccionan. Pero incluso los que siguen la corriente lo hacen inconscientemente: eso que llaman la información es una parte de lo que pasa, ocultando todo lo demás. Como cuando en una biblioteca hay libros delante y no dejan ver lo de atrás. Lo hacen inconscientemente porque saben que eso es lo que vende.

Ahora se sabe la audiencia exacta de cada noticia y existe la tentación de ofrecer lo que se pide.
Claro, a mí me hacen muchas veces el elogio del ordenador. Estoy de acuerdo, pero si usted se acostumbra a consultar el ordenador en vez de pensar, acabará pensando lo que le diga el ordenador. Esto es parecido. El periodista sabe que o hace lo que conviene o se arriesga, y se lo piensa.

Su protagonista es un viejo profesor internado en un sanatorio. Su psiquiatra dice que antes sus pacientes eran los deprimidos, y ahora, los ansiosos. ¿Eso tiene que ver con el progreso que nos arrolla?
Eso me lo dijo mi amigo el doctor Valentín Fuster. Algo de eso hay. Fíjese en que cada vez dependemos más de las creaciones mecánicas y científicas. Piense cuánto tiempo dedicamos a usar máquinas. Yo no sé ni hablar por el móvil, no me interesa. Gracias a mi mujer, que se entera de lo que hay y me lo cuenta.

Pero el mundo es el que es. ¿La alternativa es volver al pasado?
Otra cosa que decía Fuster: vamos a parar y hablar del asunto. Pero no son capaces. Los que tienen poder quieren más poder; los que tienen dinero, más dinero; los banqueros que están forrados quieren sueldos más altos, y a la vez le dicen al obrero que hay que trabajar más y cobrar menos, ¡pero bueno! ¿Por qué no se para un rato la rueda y se reflexiona? Porque a los que mandan no les conviene, por eso no favorecen el pensamiento crítico, sino el transmitido por sus medios y por la educación, porque eso empieza en la niñez. Ahora lo de Bolonia es entregar la Universidad a los financieros e industriales. Y se estudiará lo que convenga para producir más.

Algunos piensan que hay que estudiar lo que se precisa. Que de la pasión no se vive.
Yo aconsejo que el chico haga lo que le guste, porque rendirá más y vivirá más feliz, aunque gane menos. Una razón por la que hay tanto paro es que nuestro boom estaba montado en esto [señala las torres de la playa]. Era especulación. Además se atrajo a una mano de obra que no está capacitada para nada más. Ahora cómo la trasladas. Fíjese que la productividad se consigue con máquinas, todo elimina mano de obra. El músculo no encuentra trabajo. Yo mismo ahora no sería capaz de dar clases porque no manejo el ordenador. Si hubiera sensatez, si nos educaran para ello, reaccionaríamos y diríamos: alto, paremos a pensar. Racionalicemos el crecimiento demográfico.

En España somos los menos prolíficos del mundo.
La reflexión la ha de hacer el mundo entero. Vamos a redistribuir la producción. El poder no quiere reflexionar porque no le interesa cambiar. Mientras, se corrompe todo, el sistema se hunde, entramos en esta barbarie. Como pasó al final de Roma. Ahora viene otra sociedad. El sistema capitalista se ha terminado: ya no funciona.

¿Cuánto de vida le da? ¿Llegará a verlo?
No se lo puedo decir, pero estoy seguro de que en este siglo se empezará a notar la imposibilidad de mantener el desarrollo y las políticas autoritarias de esta manera, que encuentran cada vez más resistencia, y habrá cambios profundos. Quizá la primera reacción del poder sea el autoritarismo y entraremos en un despotismo científico. En el siglo XVIII hubo un despotismo ilustrado, ahora habrá una situación en la que unos ricos selectos dispongan de todo el progreso mientras en África y Asia hay lo que hay.

¿La brecha científica separará a ricos y pobres?
La ciencia está en manos del dinero. Pero las creaciones científicas se hacen con un propósito y luego tienen otras consecuencias. Internet ha permitido lo que llaman globalización: pasar el poder de los políticos a los financieros. Pero la globalización, al tiempo que ha permitido a los ricos dominar más el mercado, ha creado los foros sociales que pueden minarles.

En el sistema está el germen de la disidencia.
Claro, crea armas para otros, son consecuencias no deseadas de la técnica creada a demanda del poder. Ocurrirán cosas que no puedo prever, pero que conducirán a una situación distinta.

En su libro parece que tenía previsto el terremoto, el tsunami y el desastre nuclear de Japón.
Hombre, es que tiene que pasar. Lo que me sorprende del tsunami es que una técnica como la nuclear, avanzadísima y todo lo que quiera, sabe poner en marcha una central, pero no sabe pararla. Y pasa no solo en la técnica. El Gobierno americano es capaz de montar Guantánamo, y resulta que no es capaz de desmantelarlo. Que no se les suban tanto las campanillas a los líderes científicos y políticos. Tienen puntos débiles.

¿Qué le pareció la reacción del pueblo japonés ante la catástrofe, o los islandeses que han emplumado a los financieros?
En Islandia ha ocurrido esto porque es un país pequeño donde hay la posibilidad de unirse, aquí no. Estamos divididos deliberadamente para que seamos menos eficaces. La civilización moderna trata de individualizarnos y decirnos: usted es un individuo, usted es el rey de la creación, usted elija, usted tiene derecho, usted tiene libertad. Si aquí se reunieran todos los jóvenes, pero todos, podrían hacerse grandes cambios. Pero no se harán, porque los del PP harán lo que les dicen, y los del PSOE harán lo mismo.

¿No hay también apatía y conformismo de la mayoría?
Sí, porque al mismo tiempo que nos dividen y nos mantienen en la ignorancia, nos ofrecen otros alicientes: el espectáculo, los festivales, el fútbol, y se desahogan por ese lado. Está todo montado también para ocultar lo que pasa detrás de la cortina. En cambio, nadie parece darse cuenta de que el señor Rajoy es el primer aliado de los que nos causan los problemas de crédito, porque dice en todos los foros que España está muy mal. La gente no reflexiona sobre eso, porque esa es una razón para no votar a esas personas que denigran a su país solo porque no son ellos los que gobiernan.

Llevamos ocho años de Gobierno socialista. ¿No han estado a la altura?
No, por una razón muy sencilla: no son socialistas. Es un Gobierno capitalista que pasa por socialdemócrata. El socialismo no habría privatizado Telefónica. Ahora anuncia que va a despedir a 8.000 obreros; si fuera del Estado, no lo haría. Y dirán: la empresa pública es menos rentable. Pero ¿para quién? Las empresas privadas dan más dinero para el director, no para los obreros. Y si viene otro Gobierno, será más capitalista aún. Los Gobiernos no evitaron la crisis financiera y los pueblos siguen votando a quien ha hecho las cosas mal. ¿Quiénes provocaron la crisis?: los banqueros. ¿Quiénes salieron antes?: los banqueros. ¿Quiénes siguen ganando mientras el resto está parado?: los banqueros. ¿Quiénes les manda?: el capital.

Hablando de los trabajadores que 'sobran', la gente tendrá que trabajar para sobrevivir.
Claro, pero si trabajan todos, tendría que ser en producciones de más baja rentabilidad. Y al poder, eso le tiene sin cuidado. Mientras mande el capital, esto no tiene arreglo, pero entretanto se está erosionando el sistema por dentro. Habrá una gran reacción si sigue la cosa así, esto no puede continuar.

¿Esto va a explotar?
Sí, esto se acaba. No le puedo decir cómo, pero lo estoy viendo, y además por degradación ética y moral, porque se han olvidado de la solidaridad, de la justicia, de la dignidad. La corrupción es que los hombres que han de gobernar se ofrecen en venta. El capitalismo lo convierte todo en mercancía. Somos naturaleza, y poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.

¿Este libro es una especie de testamento intelectual?
Bueno, aún estoy aquí y escribo cada día. Ahora estoy tomando notas pensando en hacer una cosa breve, porque no puedo hacer planes para una novela. Quisiera hacer un librito sobre mi visión del mundo originado en el vacío, y en el vacío surge la energía.

Siempre tiene las mismas obsesiones.
Sí, sobre todo desde que empecé a despejar cosas que me habían enseñado y a ver al hombre como especie biológica, como un ser privilegiado, pero natural.

¿Cómo ve su vida desde sus 94 años?
Yo me considero un inmigrante en esta España. La manera de ser se construye en la adolescencia. Yo me construí en la España de los años treinta. En el 36 tenía 19 años, empezaba a vivir. Y entonces vino la catástrofe. Soy un inmigrante que no puede volver a su país porque ha desaparecido. En la Guerra Civil estuve en los dos campos, pero la dictadura fue una monstruosidad, aún hay quien dice que se vivía con placidez, serían ellos. La Universidad fue decisiva, dar clase es para mí tan importante como la literatura y la economía. Luego vino la etapa de padre de familia. Tuve la desgracia de perder a mi mujer, y no pensaba casarme, pero quién se resiste [mira a su esposa]. Nos encontramos en el balneario de Alhama. Yo iba cada año porque tenía lumbago. Ella se fue a su sitio, yo al mío, nos escribimos y hasta hoy.

¿Uno se enamora de forma distinta a los 80 años que a los 30?
En el fondo se enamora uno igual, los dioses cambian de ropa, pero así son los dioses. Y las diosas. Tuve esa suerte, y aquí estoy, feliz.

¿Cuáles han sido los placeres de su vida?
Placeres sencillos: la lectura ha sido extraordinario. Con la música he disfrutado muchísimo, he tocado un poco el piano y el violín, pero sobre todo he escuchado, y ahora la sordera me priva de esto. La contemplación ha sido importante. Hablo muchísimo conmigo, me trato mucho.

¿Y discuten?
A veces. La felicidad en gran parte es llevarse bien con uno, y luego con los que están cerca.

Dice que esta casa frente al mar es su sanatorio de reposo mental. ¿Qué encuentra aquí?
He comprado todo lo que se ve desde la terraza, sí, es mío. Usted se ríe, pero imagine que soy archimillonario y he adquirido ese trozo de mar, ¿qué haría con él? Pues lo mismo que ahora, porque no tengo la obsesión de ser propietario, que es lo que hace que los ricos compren la vaca de Hirst. Lo contemplaría, pasearía y dejaría que la gente se moje, porque no me perjudica. Pero la gente quiere ser propietaria, porque quiere mandar, y quien posee una cosa quiere otra. Hace falta menos para vivir bien.

¿Qué es lo imprescindible?
El afecto. Y quien no lo tenga, afecto hacia sí mismo, hacia la naturaleza, hacia un perro. Fuster, a los estresados les decía: cómprese un animal de compañía, aunque sea un loro, y hable con él. No se precisa mucho más.

En este siglo de tantos inventos, ¿de cuál disfruta más?
De los libros y la música.

Me refería a algo de la modernidad.
El ascensor es un gran invento.

Si no tiene propiedades, ¿cuál es su patrimonio?
Mis ideas, mi memoria, lo que tengo en la cabeza, lo que soy. Aprendiz de mí mismo, eso he sido toda mi vida.

En el libro dice: "Me pueden apartar, me pueden jubilar, pero no me pueden jubilar de mí mismo".
Mientras me rija la cabeza y pueda ir al baño solo, estoy aquí tan campante. Ya lo he dicho: mi única ambición es morirme sin molestar.

Pero no le veo triste.
Por qué voy a estarlo, no puedo estar mejor para mi edad.

Me refiero a ese Apocalipsis del que habla.
Hasta hace poco pensaba que esta barbarie era una tragedia. Ahora creo que es una crisis de evolución de un sistema a otro. El cosmos no para de cambiar. Y lo mismo que ha inventado la vida y la cultura humana, inventará lo nuevo, el sistema que sustituirá al capitalismo. Yo tengo mi consuelo en mi manera de pensar, y acepto lo que se me viene encima. Por qué voy a estar triste, si estamos rodeados de milagros. Piense en un huevo. Un gran invento sin técnicos, sin científicos, sin nada. El huevo es una maravilla.

Eterno aprendiz de sí mismo

José Luis Sampedro (Barcelona, 1917) siempre aspiró a ser él mismo "al máximo". Hijo de un médico militar, creció en Tánger (arriba, con cuatro años) y otras plazas a las que su padre fue destinado. La Guerra Civil le sorprendió en Santander con 19 años, cuando acababa de aprobar una oposición a funcionario de aduanas. "Hombre de orden", fue movilizado por el Ejército de la República, aunque después se pasó al bando nacional.

La Universidad, a la que acudió de mayor y donde es catedrático de Estructura Económica, fue el germen de su disidencia intelectual y moral con la dictadura. Economía humanista es su obra más conocida en este campo.

Escritor y académico, sus novelas El río que nos lleva, La sonrisa etrusca- han tenido éxito de público y se han llevado al cine y al teatro. En 2011 ha recibido la Orden de las Artes y las Letras.

martes, 25 de septiembre de 2012

lunes, 24 de septiembre de 2012

Reconstruir Haití...


Reconstruir Haití
Los ex presidentes de Estados Unidos Bill Clinton y George W. Bush han viajado hoy a Haití para constatar la realidad del país dos meses después del terremoto y a diez días de la conferencia mundial de donantes que se celebrará en Nueva York. Clinton y Bush han visitado, entre otros lugares, el palacio presidencial en Puerto Príncipe junto al presidente del país, René Preval.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Programa para navegar de forma anónima...


Un 'hacker' crea un programa para navegar de forma anónima por Google

GoogleSharing mezcla los datos de los internautas que emplean el buscador para evitar la recolección de perfiles

"¿Quién sabe más sobre los ciudadanos en su territorio Google o Kim-Jong II?". Esta pregunta encabeza el sitio GoogleSharing creado por el hacker Moxie Marlinspike para que los internautas puedan realizar búsquedas por Google sin que éste pueda recolectar ningún dato o perfil. Según ha explicado Marlinspike en un correo a este diario, el programa ya ha sido descargado por 30.000 internautas. Creado en enero de este año, hace pocos días tuvo un problema grave con el registrador Gandi.net quien canceló su inscripción y dejó el servicio fuera de línea. Un problema ya solventado. El autor de este programa que suministra anonimato no ha tenido ningún conflicto con Google, según ha reconocido él mismo a este diario.

El programa se puede descargar e instalar en un navegador Firefox. Cuando el internauta que lo ha hecho se dirige a Google, el programa desvía su petición de página hacia el proxy de GoogleSharing donde se suprimen los datos de la petición y se mezclan con las de otros internautas de forma que al buscador le es imposible crear un perfil a partir de las búsquedas que proceden de GoogleSharing. Para mayor despiste, el programa también inyecta falsas búsquedas. GoogleSharing se encarga, lógicamente, de devolver al internauta la respuesta de Google a la búsqueda



Como explica en su página, GoogleSharing sólo actúa sobre los servicios de Google que no exigen una identificación del internauta. Por esta razón, no trabaja sobre, por ejemplo, el correo Gmail. El tráfico entre GoogleSharing y el internauta va cifrado para que el programa no pueda hacer lo que intenta evitar de Google, la colecta de datos.

Obviamente, este programa no es el único dedicado a suministrar anonimato al internauta. Su singularidad reside en que se ha centrado en el tráfico sobre Google lo que le permite trabajar con más velocidad al manejar menos flujos. El propio Marlinspike recomienda Tor para quien quiera realizar una navegación anónima a cualquier página de la Red.

Tal como afirma en la página, GoogleSharing es un tipo especial de servicio de proxy anonimizador diseñado para una "muy específica amenaza". "Su objetivo último es suministrar un nivel de anonimato que impida a Google rastrear tus búsquedas, movimientos y webs que visitas. (...) GoogleSharing no está diseñado para dar anonimato a todo tu tráfico, sólo a tus comunicaciones con Google". El programa es de código abierto y, por tanto, puede ser sometido al chequeo de los internautas y utilizado para crear otros servicios.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Larra para fetichistas...



Larra para fetichistas

El Museo del Romanticismo muestra por primera vez los objetos más personales del escritor

La extraña fascinación por Mariano José de Larra comenzó quizás el 13 de febrero de 1837, el mismo día que se descerrajó un tiro un mes antes de cumplir 28 años. Consagrado por vía de este suicidio -causado, según la tradición, por un insufrible rechazo amoroso- como héroe romántico español por excelencia, casi 200 años después, su figura sigue fascinando. Hasta el 23 de enero, el Museo del Romanticismo exhibe una selección de 19 objetos que pertenecieron a Fígaro -uno de sus seudónimos-, que han sido donados por Jesús Miranda de Larra, hijo de la tataranieta del autor. Se suma a otras entregas realizadas anteriormente por la familia. "El museo se ha convertido en depositario de la memoria de Larra", asegura Begoña Torres, subdirectora general de Promoción de las Bellas Artes y comisaria de la exposición Larra. XIX cajas, inaugurada ayer por la reina Sofía. Esta última donación consta de más de un centenar de piezas.

El título de la muestra, explica Torres, que dirigió durante años este museo, pretende evocar el "misterio romántico" que envuelve el legado de Larra: desde la mítica existencia de una caja de efectos personales que la biógrafa del escritor, Carmen de Burgos, Colombine, aseguró haber visto pero de la que nunca se volvió a saber, a la intrigante caja amarilla a la que el escritor alude en su último artículo, titulado La Nochebuena de 1836.



Esa idea se mantiene en el montaje de la exposición, ya que el visitante tiene que abrir los expositores para ver los objetos. Así podrá contemplar un manuscrito del artículo El álbum, publicado en mayo de 1835, un certificado de matrícula y asistencia a la cátedra de griego en el curso 1825-26, un recibo por el alquiler de una habitación en la calle de Caballero de Gracia 21, un cuaderno de poesía o una baraja francesa. Pero también hay un mechón de pelo de Larra, la ropa que vestía el día que decidió acabar con su vida y una caja de pistolas. Se trata, señala la comisaria, no tanto de reconstruir la vida del escritor, sino de crear un recorrido que vincule al público "sentimentalmente con la persona del escritor". Torres señala que Larra es, probablemente, uno de los literatos que más ha interesado a los posteriores a él: "Fue el único que salvaron de la quema los del 98", recuerda.



Los manuscritos, por ejemplo, permiten adivinar parte del proceso creativo del autor a través de sus tachones y arrepentimientos. Lejos de haberlo evitado, la comisaria ha buscado expresamente el carácter fetichista de la muestra: "Es una idea muy romántica la de participar en la vida del personaje a través de sus objetos. He querido resaltar eso, el fetiche, la reliquia, el fragmento, la caja mortuoria... Todo eso son ideas románticas. Por ejemplo, en ese periodo abundaban las pulseras de pelo".



La propia historia del legado de Larra, marcada por el misterio y las vicisitudes, parece hacer honor también a ese sino. Además de la ilocalizada caja que citó Colombine, la donación de objetos que se hizo en los años 30 del pasado siglo también fue accidentada: algunas piezas se retiraron más tarde y la documentación de otras desapareció de los archivos.

El Museo del Romanticismo inauguró también ayer una tienda en la que podrán encontrarse, no solo títulos pertenecientes al periodo romántico y estudios sobre el mismo, sino obras que, siglos después, participan de su espíritu: "Como la trilogía Crepúsculo", indica Torres.



También se estrenó ayer un salón de té abierto al jardín interior de este edificio construido en 1776 por encargo del Marqués de Matallana. Son las últimas novedades en una institución que reabrió sus puertas en diciembre pasado, tras haber permanecido cerrada nueve años durante los que se realizó una remodelación que tuvo un coste de siete millones de euros.



Junto con el legado de Larra conviven en el museo más de 11.000 pinturas, esculturas, estampas, muebles, piezas decorativas y fotografías.

Larra. XIX cajas. Hasta el 23 de enero. Horario: de 9.30 a 20.30 (martes a sábado) y de 10.00 a 15.00 (domingos y festivos). Calle de San Mateo, 13. Entrada gratuita a la exposición. El acceso al museo se realiza en grupos de 25 personas.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Miedo, acoso y la táctica...


Miedo, acoso y la táctica del doctor Jekyll y Mr. Hyde

La presión psicológica es clave para lograr el recobro: llamadas a familiares, vecinos, al trabajo... Para localizar a los deudores algunas de estas empresas consultan un archivo con datos de 36 millones de personas que viola la Ley de Protección de Datos

La crisis ha disparado la morosidad y 800 empresas han florecido al cobijo de las deudas ajenas. EL PAÍS dedica una serie de reportajes a un sector opaco cuya actividad no está regulada en España. Mañana: Los cobradores

"En capítulos anteriores siempre se ha recomendado tratar al moroso con cortesía, corrección y profesionalidad, evitando las reacciones viscerales, emocionales y las discusiones. Pues bien, esta táctica consiste en un cambio radical de estilo y forma. El gestor debe sufrir una metamorfosis y en vez de ser el doctor Jekyll y trata al deudor con la cortesía habitual, debe convertir en Mr Hyde y adoptar una actitud más agresiva hacia el moroso, pudiendo decirle que está cansado de que le tome el pelo, que está harto de esperar una respuesta y exigirle una solución inmediata. Al adoptar el gestor una línea dura de actuación y una actitud más belicosa (...) el deudor, que no está acostumbrado a ver así al gestor, por fin reacciona positivamente y paga la deuda".

El párrafo anterior ha sido extraído del libro Recobrar impagados y negociar con morosos (ed. Gestión 2000), del morosólogo (así se define) Pere Brachfield , reconocido experto y autor de una decena de libros sobre el tema (entre otros Memorias de un Cazador de Morosos: Flora, Fauna y antídotos). En Recobrar impagados..., Brachfield repasa los pasos a seguir para exprimir las posibilidades de recobro antes de ir a juicio, lo que incluye en algunos casos la posibilidad de hacer teatrillos, de adoptar roles como el descrito u otros como el del gestor bueno y el gestormalo, el del jefe implacable... Todo ello con un objetivo: ejercer presión psicológica sobre el deudor y que pague.

En el filo de la legalidad

Antes de llevar un caso a los tribunales, cosa que sólo hacen cuando ven opciones de éxito, los gestores ejercen una fuerte presión psicológica sobre los morosos, moviéndose por el filo de la legalidad y traspasándolo a menudo. La mayoría de las personas desconocen qué sucede exactamente cuando uno deja de pagar y los gestores utilizan esta falta de información para asustarles. Las amenazas con incluir al deudor en un listado de morosos o con ejecutar ipso facto una orden de embargo se usan por norma, cuando en el caso de los embargos antes debe haber un largo y costoso proceso judicial (y están económicamente limitados). "El lunes mismo voy al juzgado y si no ha hecho el ingreso, presento la denuncia", le decía hace poco un cobrador a un titular. Toda la frase era una fantasía: ni él va nunca al juzgado ni tiene posibilidad de ver los ingresos bancarios del titular ni la potestad para decidir qué casos acaban en denuncia.

Las amenazas, el miedo, se acompañan de un acoso sin tregua: el deudor recibe un bombardeo de llamadas, cartas y SMS reclamando el pago de la deuda (en algunos casos también se hacen visitas en persona). Si de este modo no se obtiene respuesta, en ocasiones se da un paso más, llamando a familiares, vecinos o al centro de trabajo. Sergio (no quiere dar su apellido), de Madrid, narra el acoso al que fue sometido uno de sus vecinos, que dejó de pagar las letras del coche: "Empezaron a llamarnos a todos los vecinos pidiéndonos que le dijéramos que le estaban buscando de una asesoría. Imagina su cara después de que fuéramos cinco con el mismo cuento".

A veces, para lograr que el deudor contacte con ellos, los cobradores ocultan su identidad. Verónica (no quiere dar su nombre real), una madrileña que lleva siete años recobrando deudas, cuenta el siguiente truco: "A veces llamamos a los vecinos como si fuéramos de Correos, les damos nuestro número y les pedimos que avisen al deudor de que le estamos buscando para entregarle un paquete". Otras veces los cobradores se identifican como empleados de la empresa con las que el titular mantiene la deuda, y no como una empresa de recobro, una manera de intentar evitar que se desentiendan de esta nueva empresa con la que nunca firmaron un contrato. Además, para evitar que los deudores identifiquen su número de teléfono e ignoren sus llamadas, estas firmas usan triquiñuelas, como llamar desde números ocultos o por medio de centralitas que la llamada desde un número de móvil. No sirve de nada memorizarlo. Al cabo de unos días, cambia de forma automática.

Su particular pesadilla

España es junto con Portugal el único país de la UE en el que el sector del recobro no está regulado. Tampoco hay un registro de empresas, por lo que cada una ejerce a su aire. Los usuarios pueden poner una denuncia en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor o en la OCU (que el año pasado registró 1.773 consultas sobre listados de morosos), pero su particular pesadilla es la Agencia de Protección de Datos (AEPD), que impone a las empresas que incumplen la Ley de Protección de Datos multas de entre 600 y 600.000 euros.

En 2009, la AEPD registró un aumento del 225% en las denuncias relacionadas con el cobro de morosos, que es, junto a la vídeovigilancia, el principal motivo de las quejas que llegan a esta entidad. Las solicitudes de tutela, una opción por la que el usuario puede poner en mano de esta entidad la protección de sus datos, aumentaron en 2009 un asombroso 570%. Las denuncias que llegan a esta entidad por este asunto son fundamentalmente de cuatro tipos: 1. Porque se le está reclamando una deuda inexistente. 2. Por incluir a alguien de forma indebida en un fichero de morosos (como es el caso de deudas que tienen su origen en contratos fraudulentos, que están reclamadas o que no se notificaron de forma adecuada). 3. Por vulnerar el deber de secreto e informar a terceros de la deuda del titular (enviando fax al trabajo o con llamadas a familiares o vecinos, como es el caso de esta resolución). Y 4. Por la obtención ilícita de datos personales de los deudores.

En el tiempo transcurrido desde la firma de un contrato hasta que se origina un impago, muchas personas se mudan, cambian de teléfono o se marchan de España. Su localización es el principal escollo de las empresas de recobro. J. G. G., lo sabe bien. Este madrileño lleva años recibiendo llamadas en tono amenazador que no van dirigidas a él, sino a alguien con quien comparte nombre compuesto y dos apellidos. "Tiene deudas pendientes con una empresa de muebles, otra de coches, por la tarjeta de un supermercado, por un crédito del banco... Es terrible, porque me llaman sin parar, y a veces dos veces al día. El contestador automático lo quité porque cada vez que lo ponía había un mensaje". A base de mucho protestar, J. G. G. logra frenar el acoso. Pero pasado un tiempo, el teléfono vuelve a sonar.

El caso de Saberlotodo

Para buscar a los titulares, las empresas pueden acceder a los archivos accesibles al público: guías telefónicas (Páginas Amarillas, Páginas Blancas, QDQ), el Registro de la Propiedad y el Registro Mercantil. Pero no toda la gente figura en estos archivos. El alicantino José Vicente Lucas ha ofrecido durante años una solución a todo el que quisiera buscar a alguien. A cambio de una tarifa de entre 210 euros por consulta y 1.400 euros de "tarifa plana", Lucas facilitaba acceso a Saberlotodo , un archivo con información de la friolera de 36 millones de personas que ha ido elaborando con datos del Censo Electoral y del Padrón de municipios. "Gracias a mi base de datos se puede localizar el nuevo domicilio del titular o saber con quién vive", dice el propio Lucas, que se presenta como "investigador judicial".

Poco a poco fueron llegando a la Agencia de Protección de Datos denuncias de personas que no entendían de dónde habían obtenido sus datos las empresas que les llamaban. Sirva de ejemplo esta resolución de la AEPD en la que se especifica cómo una empresa de cobros efectuaba en este fichero búsquedas de nuevos datos de contacto de las personas a las que querían localizar. Desde 2007, la AEPD ha impuesto a Saberlotodo multas por valor de 3,5 millones de euros (por el tratamiento de datos sin consentimiento de ciudadanos y su cesión a terceras entidades) y ha ordenado la inmovilización de este fichero, que considera "ilegítimo" por haberse elaborado sin el consentimiento de los afectados. Lucas ha recurrido estas sanciones amparándose en un defecto formal (dice que las sanciones tendrían que ir dirigidas contra él mismo, propietario último del fichero, no contra la empresa Saberlotodo). La Audiencia Nacional, sin embargo, ha confirmado todas las sentencias de la AEPD.

Pero Lucas ha ido más allá: ha vuelto a poner a disposición de las empresas su archivo bajo un nuevo nombre: Trumbic. Este cambio no se ha hecho a escondidas. Desde la web de Saberlotodo.com se informa del nuevo dominio y se facilita un número de teléfono en el que es sencillo contactar con Lucas, que explica que actualmente están suscritas a su archivo 190 empresas, por cuyas consultas ingresa unos 300.000 euros al año.

La AEPD, que impuso la primera multa a Saberlotodo.com en 2007, ha iniciado de oficio un procedimiento para comprobar el estado del fichero "porque hay indicios de que no se ha acatado la inmovilización", explica un portavoz de la Agencia, lo que podría acabar en una nueva sanción por infracción grave de la Ley de Protección de Datos y una multa de hasta 600.000 euros. Han pasado cuatro años desde que esta entidad impuso la primera sanción, y los datos de 36 millones de personas siguen disponibles por un módico precio.

Los detectives

David Sanmartín, director de la agencia de investigación privada Grupo Has y secretario de la Asociación Profesional de Detectives Privados, conoce bien este fichero, contra el que los detectives mantienen una guerra abierta. Sanmartín insiste en que si una empresa quiere hacer investigaciones sobre un titular, debe hacerlo mediante la contratación de un detective privado. "Nosotros somos los únicos que podemos localizar personas legalmente", insiste. "También podemos buscar todos sus bienes, acreditar que determinado inmueble que no está a su nombre en realidad sí que es suyo, o que un divorcio es simulado. Pero nuestro mayor volumen de trabajo en este tipo de asuntos consiste en localizar a personas con deudas de entre 300 y 1.000 euros, cuantías modestas pero que juntas suman muchos millones. Y conseguimos localizarles en el 85% de los casos".

Este tema, el de la localización de los usuarios, es a menudo la clave del recobro. Tanto desde la Agencia Española de Protección de Datos como desde La Asociación Nacional de Entidades de Gestión de Cobro (con 50 empresas asociadas), señalan que la Audiencia Nacional ha interpuesto sentencias reconociendo la obligación del deudor de mantener actualizadas sus señas "permitiéndose en caso contrario su reactualización sin que se produzca vulneración de la Ley de Protección de Datos". En cualquier caso, esa "reactualización", debe hacerse a través de archivos accesibles al público y legales, y nunca desde Saberlotodo.com o su heredera Trumbic.

domingo, 16 de septiembre de 2012